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Juntanza de mujeres por la paz

Escrito por Juntanza

 

Paridad política y Comisión de Mujeres y Género: nuestra propuesta para las audiencias preparatorias en la negociación de paz entre el Gobierno Nacional y el Ejército de Liberación Nacional, ELN. 7, 8 y 9 de noviembre de 2017. Tocancipá, Colombia.

 

¿Qué es la Juntanza?

Somos una articulación de organizaciones de mujeres y disidentes de género [1] cuyo propósito es garantizar nuestra participación en la negociación, construcción e implementación de los acuerdos de paz. Nuestra apuesta es por una participación vinculante y decisoria de las mujeres tanto en la implementación del Acuerdo Final de La Habana como en el diálogo en curso entre el Gobierno Nacional y el ELN. La Juntanza articula procesos organizativos de mujeres de larga trayectoria en regiones azotadas por décadas por el conflicto armado, así mismo desde un criterio de diversidad reconoce y defiende las agendas de mujeres, jóvenes, disidentes de género, trans, feministas, mujeres pertenecientes a pueblos étnicos y campesinos, comunidades de fe, académicas, defensoras de Derechos Humanos, artistas, trabajadoras, sindicalizadas, integrantes de procesos comunales y urbanos. La diversidad, diálogo y unidad son criterios con los que se constituye la Juntanza de Mujeres para la paz y con los cuales sentimos que estamos listas para participar.

 

Sobre el proceso de paz

En materia de negociación de paz, la Juntanza coincide en que se trata de un solo proceso con dos mesas. Reconocemos la experiencia del proceso de negociación entre las FARC- EP y el Gobierno Nacional y la necesidad de respaldar desde el movimiento de mujeres la implementación del “Acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera”. Del mismo modo, nos alegra y respaldamos la instalación y desarrollo de la mesa de negociación entre el Gobierno Nacional y el ELN y la importancia y al mismo tiempo oportunidad que genera la inclusión de la participación de la sociedad como un pilar determinante del proceso de paz. Para nosotras, el Acuerdo de La Habana es un punto de partida y, en este sentido, la negociación entre el gobierno y el ELN debe recoger sus avances e ir más allá, en el camino hacia una paz con justicia social, transformadora y con participación.

 

Desde nuestra concepción para construir y dar apertura a la participación real de la sociedad, hoy, el país requiere garantías concretas y efectivas sobre la integridad y la vida de quienes deciden participar en la construcción de paz, defensa de los DDHH y los territorios. Sin una apuesta que garantice este punto nodal en las negociaciones, difícilmente se generarán ejercicios diversos y democráticos en el país.

 

En el mismo sentido, consideramos que la paz no puede ser amenazada de nuevo por planteamientos como la “ideología de género” que cuestiona los avances en materia de derechos de las mujeres y disidentes de género y los justifica como una excusa para limitar el alcance de los acuerdos de paz. La Mesa y la sociedad debemos tomar todas las medidas posibles para blindar la negociación y los consensos que en ella se vayan generando. Desde ese punto de vista, nos parece fundamental que los acuerdos sean implementados en la medida en que vayan siendo logrados.

 

Hacia un mecanismo de participación

Sobre la definición de un mecanismo de participación, compartimos los nueve puntos consensuados entre diferentes plataformas y organizaciones sociales [2], generadas en el marco del Seminario Preparatorio a las audiencias celebrado el pasado mes de octubre. Los puntos en consenso se refieren a:

 

  1. La palabra de la sociedad debe tener valor real en todo el proceso.
  2. La participación de la sociedad requiere garantías a la vida, la integridad, la dignidad y la libertad de todas las personas.
  3. En todo el proceso de participación es fundamental garantizar la paridad política.
  4. El diálogo social, entendido como un diseño participativo, debe ser entre actores diversos y contradictores; debe ser plural, incluyente, amplio y multipartita.
  5. La participación de la sociedad debe armonizar los espacios y los resultados referidos a la implementación de los Acuerdos con las FARC y a la construcción de los acuerdos con el ELN.
  6. La participación debe significar la ampliación y profundización de la democracia.
  7. El proceso de participación debe tener un profundo arraigo territorial.
  8. El diálogo social debe tomar como punto de partida los escenarios, agendas, espacios de concertación e iniciativas territoriales que ya tienen acumuladas visiones compartidas e incluso consensos.
  9. La participación de la sociedad debe realizarse con un marco general que ofrezca garantías metodológicas a todas las personas, comunidades y organizaciones intervinientes.

 

Con lo anterior, reafirmamos que las mujeres debemos participar en todos los escenarios que se den a nivel nacional, regional y local, incluidos todos aquellos en los que se tomen decisiones, reconociendo sus agendas de lucha y retomando lo planteando en la Resolución 1325 de 2000 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, sobre las Mujeres, la Paz y la Seguridad. Es fundamental garantizar un enfoque de género transversal en la negociación, participación e implementación. Esto implica preparación y medidas positivas que garanticen esta participación integral. A continuación, desarrollamos el criterio de paridad política para la participación y nuestra propuesta para la creación de una instancia que integre el mecanismo de participación que defina la mesa.

 

Participación paritaria

La paridad es un principio que garantiza la democracia y un criterio que debe traducirse en el mecanismo de participación tanto en la agenda temática como en la(s) metodología(s). De acuerdo con Fraser [3], la justicia en un sentido amplio es posible si cuenta con paridad política. A su vez la paridad requiere mínimamente que se den dos condiciones. La primera, que los niveles de desigualad económica no impidan la voz independiente de los participantes y su interacción como iguales. La segunda, que los “valores culturales institucionalizados” no nieguen a las personas su reconocimiento como plenos participantes, el reconocimiento de la singularidad de los actores es clave. Fraser también nos explica que la paridad política va más allá del género y se debe extender a otras posiciones de exclusión donde opera la injusticia en términos de redistribución y/o de reconocimiento como las asociadas a la clase o la identidad étnica, cultural y sexual y, desde nuestro punto de vista también a la generacional. En este sentido, la paridad política como criterio reconoce que las mujeres somos la mitad de la población y estamos presentes en todos los sectores, por tanto, debe garantizarse que los espacios e instancias que constituyan el mecanismo de participación estarán compuestos en el 50% por mujeres, y su composición debe reflejar criterios de diversidad y garantías para mujeres que han sido mayormente afectadas por los sistemas de exclusión.

 

Comisión de Mujeres y Género

En 2014, en el marco de la negociación de paz entre el gobierno colombiano y las FARC, se creó la Subcomisión de Género, de la que hicieron parte mujeres de las delegaciones de ambas partes y en diversos momentos contó con escenarios de intercambio con mujeres y organizaciones del movimiento social. El propósito central de la subcomisión fue garantizar un enfoque de género en los acuerdos. Algunas investigaciones sobre la subcomisión la reconocen como un aspecto innovador en las negociaciones de paz y un ejemplo a seguir [4]. Esta valiosa experiencia, impulsada por diversos sectores del movimiento social de mujeres y por las mujeres de las partes negociadoras, nos parece acertada para fortalecer la participación eficaz y como Juntanza proponemos retomarla para la mesa de negociación entre el ELN y el Gobierno Nacional. Al respecto planteamos los siguientes elementos:

 

Propósitos de la Comisión

*          Garantizar la transversalización de los derechos de las mujeres y disidentes de género en todo el proceso de negociación, la agenda temática, el mecanismo de participación, la definición de acuerdos y la implementación de los mismos.

 

*          Generar un espacio de interlocución directa y permanente entre las mujeres de las delegaciones de paz del gobierno nacional, el ELN y el movimiento social de mujeres y disidentes de género para fortalecer sus propuestas para el desarrollo del mecanismo de participación y la construcción e implementación de acuerdos.

 

Criterios

 

*          Interlocución directa y periódica entre las mujeres de las delegaciones negociadoras y la diversidad del movimiento social de mujeres.

 

*          La interlocución con el movimiento social de mujeres garantizará los principios de diversidad étnica, generacional, sexual y territorial.

 

*          La Comisión será una instancia constitutiva de la negociación, por tanto debe ser reconocida por ambas partes y contar con el apoyo respectivo para su funcionamiento.

 

Funcionamiento

*          Las partes (Gobierno y ELN) nombrarán sus delegadas para conformar la Comisión.

 

*          La Comisión definirá una agenda temática conforme a la Agenda de Negociación acordada entre las partes. Además de los temas que se acuerden, la Comisión resulta vital para acompañar y generar medidas desde su enfoque con relación a los puntos ya discutidos, por ejemplo, el punto 5F [5], la concreción del Cese Bilateral al Fuego, Temporal y Nacional (CFBTN) [6] y al Mecanismo de Veeduría y Verificación [7].

 

*          La Comisión sesionará en cada ronda de negociación y de acuerdo a su agenda temática, invitará a participar de las sesiones a mujeres, organizaciones de mujeres y género, plataformas, académicas, etc., de diverso orden (nacional, regional y con mayor énfasis en lo local) para afinar debates y medidas específicas que contribuyan con el desarrollo de los puntos que se estén discutiendo en el marco de la negociación y garanticen los derechos y participación de las mujeres y disidentes de género.

 

*          Para fortalecer la Comisión, ésta debe contar con un grupo de mujeres asesoras que permitan alimentar desde diversos conocimientos y experiencias las propuestas y acciones de la Comisión.

 

*          Las sesiones de la Comisión pueden darse al menos en dos modalidades: a. Reuniones cerradas entre las mujeres de las delegaciones y las invitadas. b. Conversatorios amplios con mujeres en las regiones, usando mecanismos virtuales cuando no sea posible una participación presencial de las mujeres de la delegación de paz.

 

*          La Comisión difundirá sus avances, debates y discusiones a través de una amplia estrategia de comunicación y pedagogía. Incluso, nos parece fundamental la habilitación de una franja televisiva para dar mayor difusión al proceso.  La Juntanza reconoce la diversidad de organizaciones de mujeres y disidentes de género del país, pero también considera clave que la participación para la paz toque las puertas de las personas no organizadas y promueva su acercamiento y sus voces en este proceso. En este sentido la pedagogía debe ser considerada como un aspecto de mayor importancia. 

 

Dejamos en sus manos estas reflexiones y propuestas ratificando nuestro apoyo al proceso, valorando el compromiso de las partes y la reivindicación de la participación de la sociedad como un aspecto nodal de todo el proceso. La Juntanza de Mujeres, y toda la experiencia organizativa, política, artística, comunicativa y movilizadora de las organizaciones que la conforman ofrecemos nuestro aporte y contribución en este proceso de negociación de paz y ratificamos una vez más que ¡estamos listas para participar!

 

 

Organizaciones articuladas a la Juntanza

 

Confluencia de Mujeres para la Acción Pública

Mujeres por la paz

Red de mujeres del Caribe

Red de mujeres populares de La Sabana

Red Político Artística de Mujeres Jóvenes de Bogotá

Cartografía Sur

Red Nacional de Mujeres

Red Feminista Antimilitarista

Mujeres Diversas, Santander de Quilichao

Fondo Lunaria

CLADEM

Corporación Humanas

Federación Democrática Internacional de Mujeres- FDIM

Voces de Mujeres por la paz

Organización Femenina Popular OFP

Corporación La Otra Escuela

Católicas por el Derecho a Decidir

Pasos de Mangle, Buenaventura

Grupo de Mujeres Campesinas Vida y Territorio, Sucre, Cauca.

Sindicato de defensoras y defensores de derechos humanos de la Defensoría del Pueblo –SINDHEP-

Corporación Ensayos para la Promoción de la Cultura Política

Reiniciar

Kuagro Ri Changaina- Proceso de Comunidades Negras PCN

AFRODESC

Red de Mujeres Afrocolombianas del Caribe

Red de Jóvenes del Caribe por el empoderamiento social y político

Conspiraxión

Especialización de Acción sin daño y Construcción de Paz de la Universidad Nacional de Colombia

Licenciatura de Educación Comunitaria y Derechos Humanos de la Universidad Pedagógica Nacional.

Espacio de Articulación de Organizaciones de Mujeres Constructoras de Paz de la Región Caribe-EAORMURECARIBE

Programa de Trabajo Social, Universidad del Valle, Sede Santander de Quilichao.

 

_____

[1] Las disidencias de género aluden a una posición política de algunas organizaciones que cuestiona las construcciones estereotipadas de hombre y mujer. Ser disidente de género permite interlocutar y transitar en las proyecciones y apuestas políticas de las diversidades sexuales que requerimos para una Colombia incluyente y participativa para todas y todos.

[2] La carta suscrita por la Juntanza, ha sido consensuada en el marco de seminario preparatorio convocado por Paz Completa, Mesa Social Para la Paz, Red Prodepaz, Mesa minero energética, del cual participaron diversas organizaciones sociales, algunas instituciones, sectores académicos, comunidades de fe, iniciativas ciudadanas, entre otras y que tuvo lugar los días 20 y 21 de octubre de 2017 en Bogotá.

[3] Fraser, N. (2015). Fortunas del feminismo. Del capitalismo gestionado por el estado a la crisis neoliberal (Vol. 1). Madrid: Instituto de Altos Estudios Nacionales del Ecuador IAEN. Traficantes de sueños. http://doi.org/10.1017/CBO9781107415324.004

[4] Corporación Humanas, Corporación de Investigación y Acción Social y Económica CIASE. 2017. “Vivencias, aportes y reconocimiento: Las mujeres en el proceso de paz en La Habana”.

[5] Referido a “Dinámicas Humanitarias”, incluido en el punto 5 sobre Fin del Conflicto Armado, en la agenda de negociación entre el Gobierno Nacional y el ELN.

[6] Gobierno Nacional y ELN. Comunicado Conjunto. 4 de septiembre de 2017.

[7] Gobierno Nacional y ELN. “Comunicado Conjunto: “Funciones de la ONU durante el Cese Bilateral”. 2 de octubre de 2017.

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