| LUCHA POR LA PERMANENCIA EN EL TERRITORIO Y LA PAZ.... |
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| Revista Insurrección 225 | |
| lunes, 19 de julio de 2010 | |
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Con la puesta en marcha de un modelo económico de desarrollo, basado principalmente en la extracción y explotación de los recursos naturales, llegan masivamente las transnacionales y la inversión extranjera, en lo que puede llamarse una nueva fase de colonización; de esa manera, todo el territorio de Colombia es un apreciado botín. Lo anterior significa, que se aumentará la presión social y militar sobre los territorios ancestrales de las comunidades indígenas, negras y campesinas, para las cuales permanecer en su hábitat es cuestión de vida y de justicia. De esta manera el conflicto social y político lejos de disminuir en los campos colombianos, se extiende e intensifica. Es en este escenario complejo, es que debemos entender porqué el Estado colombiano viene convirtiendo amplias regiones en teatros de guerra, como sucede en el Suroccidente. En esta región del país se desarrolló un encuentro de organizaciones sociales, culturales, de comunidades étnicas y agrarias que denunciaron que el propósito con estos vastos teatros de guerra, es garantizar la seguridad de las inversiones y la explotación de los recursos naturales. Al Suroccidente, el Estado ha enviado más de 7.000 hombres armados, más de los que habían hace seis meses entre soldados, policías, agentes secretos y espías, que han copado la región indígena del norte del Cauca y ha enviado otros miles al Pacífico, además los paramilitares siguen operando y han intensificado sus acciones de asesinato agresión y amenaza contra el movimiento social a la vista de la fuerza pública; los grupos de asesinos a sueldo de empresarios y militares pululan y las universidades están ocupadas por policías y sicarios. Es urgente que el mundo entienda que tras el sofisma de combate a los "violentos" se han desencadenado todas las operaciones militares, cuyo verdadero objetivo es asegurar el territorio para las transnacionales como KEDADA que tiene concesionado la mayoría del territorio del Cauca para explotar los ricos yacimientos de oro existentes. Fue en este contexto, que el Congreso modificó el código minero ajustando aun más las políticas a los requerimientos del capital transnacional y despojando a los mineros artesanales de sus fuentes de vida. |
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