Revista No. 009 - 11 de mayo de 2004
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PARAMILITARES… ¡MISIÓN VENEZUELA! Sobre el supuesto atentado del 16 de abril contra el jefe narcoparamilitar colombiano Carlos Castaño y su desaparición, se tejen distintas versiones. Detrás de los telones de esta comedia hay verdades enmascaradas y planes por develar. El paramilitarismo es un fenómeno tenebroso en la historia de Colombia, articulado a la estructura de poder implantada desde el siglo XIX. En los años sesenta, de la centuria anterior, fue asumido como instrumento en la estrategia contrainsurgente impuesta por la misión militar estadounidense, dos años antes que surgieran las guerrillas actuales. En las dos últimas décadas se creció el paramilitarismo impulsado por los carteles de la droga y protegido con el pacto diabólico acordado entre los “patrones” y el Estado colombiano. A la sombra de este pacto se desarrollan franquicias para exportar droga “libremente”, se implantan poderes regionales a partir del terror y la ocupación de las tierras productivas por jefes paramilitares, mediante la apropiación violenta y la expulsión de las familias campesinas. El narco-Estado cubre con la impunidad los crímenes de lesa humanidad, los asesinatos selectivos de líderes sociales y el desarrollo del paramilitarismo, bajo el pretexto de liquidar las guerrillas y apagar el conflicto social interno. El Presidente Uribe Vélez, uno de los impulsores y organizadores del paramilitarismo, viene promoviendo la legalización de esos grupos criminales enriquecidos, dándoles reconocimiento político e iniciando una oscura negociación, haciendo uso de la figura del “proceso de paz”, que otros gobiernos antes habían negado. No obstante la benevolencia oficial el proceso está pasando por el peor momento. La “ley de alternatividad penal”, con la que se pretende legalizar la riqueza acumulada, perdonar los delitos de lesa humanidad y habilitarlos políticamente, se enredó en el parlamento. La comunidad internacional horrorizada con la irracionalidad y las víctimas ofendidas han hecho sentir su voz en contra de la ley de impunidad. Lo que parece tiene al borde del precipicio el proceso de los paramilitares son las disputas por el control del multimillonario negocio de las drogas, de las regiones, las diferencias sobre la forma de asumir la negociación con el régimen para su legalización, las desconfianzas y peleas entre ellos. Pero el punto crítico podría estar en el quiebre de la política gringa en relación con los carteles de la droga, que han sido sus aliados en la guerra contrainsurgente. ¿Se cansaron los “patrones” de servir para luego ser extraditados? ¿Dejaron de ser útiles para el imperio y se convirtieron en socios incómodos e indefendibles? ¿O los están presionando para involucrarlos en nuevas misiones? En este último caso, el pedido de extradición de Carlos Castaño y Salvador Mancuso, sería un mecanismo de presión; la posterior desaparición de Castaño, sería el inicio de un nuevo plan. En las palabras del Presidente Uribe Vélez se insinúa esa posibilidad cuando afirma que la extradición no es negociable, salvo que hagan méritos. Lo cierto en la desaparición de Carlos Castaño es que hay recomposición de poderes dentro de los paramilitares, el proyecto está en crisis, el proceso no tiene legitimidad y les están haciendo nuevas exigencias, para legalizarlos. Y puede haber ocurrido una, entre dos posibilidades que se ven. Despojado Castaño del mando y dada su tendencia a negociar la entrega con los Estados Unidos, como lo dijo más de una vez, se convierte en el testigo mortal para narcotraficantes, militares, funcionarios, políticos y gremios económicos vinculados al negocio de la droga y comprometidos con los crímenes de los paramilitares. Más de uno querría matarlo, para taparle la boca y evitar que delatara. La captura y posterior asesinato por sus propios compañeros, es una realidad vista desde este ángulo. La otra es que esté vivo y el presunto atentado sea una tramoya para borrar la huella de Castaño, como parte de un plan acordado entre los gringos y jefes paramilitares, dando inicio a la política de “hacer méritos” y por esta vía “purificar” los crímenes y recibir la ciudadanía estadounidense, como ha ocurrido con terroristas, torturadores y corruptos que han servido a los intereses de ese país. Esta segunda hipótesis no es descartable vista en un contexto más amplio, a la luz de varios pronunciamientos hechos y de lo que está sucediendo en la región. Para el gobierno de los Estados Unidos, Venezuela se convirtió en su prioridad regional y está interviniendo directamente, apoyado en los sectores golpistas, planeando la desestabilización del gobierno legítimamente constituido para tumbar o eliminar al Presidente Chávez, como los venezolanos lo vienen denunciando. El gobierno de Colombia es incondicional de los intereses y políticas del imperio. El conflicto interno y la estrategia para resolverlo por la vía militar, como dijo el Presidente Uribe, es el pretexto para la intervención militar de los Estados Unidos en la región andina. El señor Donald Rumsfeld, acaba de ofrecer el envío de tropas para apoyar la “Operación Patriota” que inició Uribe en el sur del país, dentro del Plan Colombia. Carlos Castaño y Salvador Mancuso han hecho pronunciamientos reiterados en contra del proceso revolucionario bolivariano y contra el Presidente Chávez. Han anunciado que están organizando el proyecto paramilitar en Venezuela con ganaderos de la región, dando entrenamiento y apoyando con mercenarios colombianos. En la frontera en territorio venezolano hay varios grupos paramilitares asentados en fincas ganaderas, testaferros de los narcotraficantes están adquiriendo aceleradamente propiedades y montando negocios en los Estados de Zulia, Barinas, Táchira y Apure principalmente. Ya han asesinado ciento veintisiete líderes campesinos de la región, en los últimos meses. Los ochenta y ocho paramilitares colombianos capturados la semana pasada en la finca del golpista Roberto Alonso, en las afueras de Caracas, no deja dudas de la existencia de un plan en el que está involucrado el paramilitarismo colombiano. Los grupos que están en territorio venezolano son prolongación de los que mandan Castaño y Mancuso, liderados en la frontera por los narcotraficantes Hernán Giraldo, Jorge Cuarenta, Vicente Castaño y Miguel Arroyave, con fuertes vínculos con las Fuerzas Armadas de Colombia, como se ha demostrado en más de una ocasión. Dentro de este contexto toma fuerza la hipótesis de que Carlos Castaño y otros jefes paramilitares colombianos les hayan asignado a Venezuela para “hacer méritos” y estén en misión, dentro de un plan convenido con autoridades norteamericanas y los golpistas venezolanos. En tal caso la legalización de los jefes paramilitares recibiría un nuevo aire y Uribe Vélez habría descubierto “la piedra filosofal” para sacar del atolladero en que se encuentra el proceso de negociación con los narcotraficantes paramilitares. El peligro y el enemigo son comunes para los pueblos de Venezuela y Colombia. Somos dos pueblos hermanos separados por una frontera artificial, herederos de las ideas y la obra libertaria de Bolívar. Dos pueblos con los mismos problemas y enemigos comunes: el imperio y las oligarquías criollas que tienen sumidos en la miseria y el atraso centenario, los dos países. Dos pueblos que LUCHAN por construir una sociedad justa y digna, donde el pueblo sea dueño de su propio destino. os revolucionarios, demócratas y personas progresistas de ambos países tenemos que hacer causa común y defender los procesos revolucionarios que están amenazados, por los mismos enemigos que están apostados a lado y lado de la frontera. |
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LOS TRABAJADORES DEL MUNDO ILUMINARON EL PRIMERO DE MAYO La clase obrera se expresó esplendorosamente en la importante jornada que tuvo lugar en el pasado primero de mayo del 2004. Las razas, las religiones, los credos políticos de todos los habitantes de la tierra que venimos construyendo con urgencia la necesidad de salvar al mundo de la catástrofe imperial, nos dimos cita para alertar a los seis mil millones de personas que ocupamos el planeta, de que la solidaridad de todos y para todos, reclama hoy la más sólida vigencia. Resaltamos el espíritu movilizador de todas las Centrales Obreras, igualmente las incansables marchas campesinas e indígenas que desde días anteriores venían acercándose a las principales capitales. Los movimientos sociales, las mujeres organizadas en defensa de sus más claros derechos, los estudiantes, los artistas y su valiosa inspiración creativa se hicieron presentes también en la gran movilización de los obreros del mundo. Todas las organizaciones que representan y pelean por los intereses de los 826 millones de personas que padecen hambrunas, también estuvimos desde diferentes trincheras avivando la necesidad sentida de unirnos para vencer. América Latina y el Caribe, África, Asia, Oceanía y Europa, superamos las fronteras que nos separan para comprender una vez más, que el neoliberalismo tendrá que ser derrotado por la solidaridad combativa, mancomunada y férrea de todos los trabajadores del mundo. Las masas obreras con sus dirigentes, recordaron la necesidad de sacar del analfabetismo a 850 millones de personas. Las plazas donde se dieron cita las concentraciones denunciaron que mil millones de pobres no tienen agua potable y que para el 2025 serán 3.500 millones de personas las que adolecerán de tan preciado recurso. Y, por si fuera poco, se conoció la alarmante cifra de 2.400 millones que no tienen acceso a servicios sanitarios. Los latinoamericanos marcharon y reclamaron sacar de la pobreza a los 224 millones de compatriotas, de los cuales 90 millones están en la indigencia. Con respecto a la deuda externa se continuó afirmando su impagabilidad, pues ya supera los 800 mil millones de dólares que vienen generando como consecuencia la no destinación de presupuesto suficiente para la salud y la educación, siendo los más perjudicados las mujeres, los niños y los ancianos, señalados hoy por el neoliberalismo como “desechables”. El heroico pueblo de Iraq recibió el total apoyo a su resistencia. Fue unánime el rechazo a la violenta invasión que el imperio de los Estados Unidos perpetró hace más de un año. Iraq nos viene demostrando que también en estos tiempos de modernidad militar, no habrá satélites, bombas inteligentes, ni aliados arrodillados que logren doblegar la resistencia organizada de un pueblo dispuesto a dar la vida por su soberanía. Se abogó por el fin de la guerra. El mundo entero también fue testigo de la multitudinaria concentración del pueblo de Cuba, en su ya conocida Plaza de la Revolución, aglutinando esta vez a más de 1 millón y medio de personas, que junto a su Comandante en Jefe , Fidel Castro, rechazaron cualquier transición del proceso cubano hacia otro sistema. Ante la pretensión de Washington de destruir la revolución, todo el pueblo cubano reivindicó con el alma, la defensa de su patria y del socialismo. La clase obrera internacional se solidarizó como siempre con el digno y valiente pueblo de Cuba. En Venezuela, a pesar de las tensiones provocadas por la llamada oposición, y muy por encima de la injerencia de los EEUU para tratar, por todos los medios, de golpear a la revolución bolivariana, más de 60.000 trabajadores se aglutinaron y rechazaron las pretensiones del ALCA, la deuda externa, a la vez que se abogó por no dar una gota de petróleo al imperio. Se exhortó a los trabajadores a participar en la gestión de la economía y a elevar a un mayor nivel político la importancia del sindicalismo en la construcción de su propio proceso bolivariano. Bolivia, Ecuador y Perú, brillaron al calor de importantes movilizaciones populares, campesinas e indígenas recalcaron la necesidad de continuar desatando las huelgas, paros, bloqueos de carreteras y ciudades. Se evalúa positivamente la contundencia del movimiento de masas, que ya ha sido capaz de tumbar gobiernos como en Bolivia y Ecuador pero que aún no se ha logrado poner a un presidente que represente verdaderamente los intereses de su pueblo. En Brasil se concentraron alrededor de 1.7 millones de trabajadores. Las tomas de tierra han venido radicalizándose y se mantiene la protesta popular por un mejor nivel de vida que logre aliviar el hambre en esta potencia suramericana. Igualmente los piqueteros o desempleados en Argentina, mostraron su beligerancia ante la cruda situación que padecen, siendo violentamente reprimidos en el desarrollo de la jornada. Chile aprovechó el gran acontecimiento de la clase obrera, para convocar un Paro Nacional por “La Dignidad” que se efectuará el 29 de julio del presente año. Paraguay y Uruguay protestaron contra sus gobiernos, exigieron mayor empleo, aumento de salarios y, sobre todo en el caso de Uruguay, pidieron que el próximo gobierno disponga la realización de investigaciones administrativas sobre las desapariciones durante la pasada dictadura. Centro América rechazó igualmente las políticas neoliberales y el TLC. Curiosamente en EEUU el día del trabajo se celebra en septiembre, sin embargo, aprovecharon el primero de mayo para expresar la conmoción que ha generado la publicación de las fotos que atestiguan las torturas y abusos sexuales de que vienen siendo víctimas los prisioneros iraquíes. El gran Movimiento Antiguerra también se pronunció a favor de Cuba. El movimiento obrero estadounidense rechazó la invasión que su gobierno adelantó contra Iraq. Exigieron derechos sociales y trabajo. En Colombia, las Centrales Obreras garantizaron una gran convocatoria a nivel nacional. En Bogotá, marcharon más de 200.000 trabajadores rechazando la política económica de Uribe Vélez y contra el TLC. En Barranquilla cargaron ataúdes blancos simbólicos recordando a los cientos de dirigentes sindicales asesinados. Los desempleados, víctimas de la reforma laboral, ya suman aproximadamente el 13.6%. Esta reforma ha significado para los trabajadores la pérdida de 2 billones de pesos anuales (más o menos 700 millones de dólares) en sueldos y prestaciones, mientras los empresarios y el sector financiero se enriquecen. Exigieron su derecho al trabajo y con un NO rotundo condenaron las privatizaciones que vienen dándose en nuestro país, como también el desmantelamiento del sector oficial con menos salud, educación y justicia. Se denunció la gran ausencia de políticas sociales y de desarrollo. Los dirigentes de las Centrales llamaron la atención sobre la corrupción administrativa que está dejando pérdidas de 14 a 16 billones de pesos anuales, (más o menos 5.18 millones de dólares) dineros que hacen falta para atender las crecientes necesidades sociales. ASONAL Judicial (Asociación Nacional de Empleados Judiciales) manifestó que para el 2005, el gobierno sacará a 4000 trabajadores jurídicos, deteriorando aún más la aplicación de la justicia. El SENA (Servicio Nacional de Aprendizaje), se quedará con 1.160 trabajadores menos. Otro hecho importante en la jornada del 1 de mayo, fue el respaldo absoluto a la huelga indefinida que libran los trabajadores petroleros agrupados en la Unión Sindical Obrera (USO). En repetidas intervenciones, incluyendo las de la USO, se alertó al país respecto a la sistemática venta que viene haciéndose de la soberanía nacional. El 22 de abril de este año el sindicato no tuvo otra opción que la declaratoria de huelga. El gobierno, como de costumbre, la calificó de ilegal y hasta el momento ha despedido a 87 trabajadores incluyendo varios de sus dirigentes. Las centrales obreras denunciaron, una vez más, las pretensiones del gobierno de acallar el movimiento violentando las libertades sindicales y eludiendo los compromisos internacionales suscritos por Colombia con la OIT. La USO, mantiene su resistencia ante la represión estatal y paramilitar. El balance general de lo que fue el día internacional del trabajo, refleja un significativo avance en lo político y organizativo. Se perfilan grandes levantamientos populares que harán posible no sólo elevar la calidad de lucha en cada uno de los países del mundo, si no que también seguirá creciendo en cantidad y calidad el Foro Social Mundial y el movimiento contra el ALCA. Saludamos con entusiasmo revolucionario los pasos agigantados que vienen dándose en Latinoamérica por parte del movimiento social. Los primeros de mayo tendrán que seguir legitimando la unidad mundial de los trabajadores. Solo con una correcta organización podremos fortalecer nuestras luchas para hacerle frente al imperio y lograr gobiernos que verdaderamente interpreten las necesidades de sus gobernados. |
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LOS POBRES DE LA TIERRA ESTAMOS CON CUBA Durante 45 años Cuba ha sido agredida por los gobiernos de los Estados Unidos, especialmente cuando cada cuatro años hay elecciones presidenciales, convirtiendo a la isla en un punto obligado de la campaña electoral. No renuncian a las centenarias aspiraciones de incorporarla como una estrella más en su bandera, porque siempre han creído que la isla les pertenece a pesar que desde el siglo XIX los cubanos dignos les han demostrado que están dispuestos a todo por su libertad e independencia. En estos días, cuando el mundo entero vive cotidianamente bajo el terror de la campaña de George W. Bush para su reelección, las amenazas contra la isla se acentúan. El peligro aumenta, en la medida que el primer mandatario de Estados Unidos se ve empantanado en otras de sus aventuras. Bush tiene una deuda con los contrarrevolucionarios de Miami, pues a ellos debe el ser presidente y quiere asegurar nuevamente su apoyo en las próximas elecciones de noviembre. Es necesario aclarar que no todos los cubanos residentes en Estados Unidos están contra la revolución, muchas personas están allí por antiguos vínculos familiares o por tratar de ayudar económicamente a su familia en la isla. Al igual que en la década del sesenta del siglo pasado, el remedo de emperador pretende conformar un cerco a Cuba mediante el chantaje o las conspiraciones contra algunos países latinoamericanos, o bien aprovechando el espíritu lacayo de las oligarquías y sus gobiernos. Para complacer a sus secuaces de la Florida, tan obtusos como él, ha empleado a alto nivel, 34 funcionarios de origen cubano durante estos 4 años de gobierno, contando dentro de ellos personajes repudiados por los propios norteamericanos, como Otto Reich y Roger Noriega. El año pasado Bush creó la “Comisión para una Cuba libre”, encabezada por Otto Reich, que elaboró un supervolumen de 500 páginas sobre cómo organizar la isla una vez que haya caído el gobierno revolucionario, tema de cuatro capítulos, y una serie de recomendaciones para lograr este objetivo, en un quinto capítulo. El contenido del superdocumento fue leído el sábado 8 de mayo en una reunión presidida por el Secretario de Estado, Colin Powell. Realmente ni la élite yanqui, ni la mafia cubano americana tienen memoria ni vergüenza. Y tampoco leen la historia pasada ni reciente para que les refresque los recuerdos. Se les olvida que la revolución que triunfó el 1 de enero de 1959 fue el triunfo de una guerra que se inició en 1868 y a la cual varias generaciones de cubanos dedicaron sus vidas. Parece que se les borró el recuerdo de Girón, se les olvidan cuarenta y cinco años de inventos fracasados para asesinar a Fidel, para arruinar la economía, de guerra biológica y química, de ataques indiscriminados contra diferentes objetivos, de desembarcos fallidos, de bloqueo absurdo. Todos los intentos se les han quedado en eso, intentos, porque chocan contra una voluntad que se ha tallado en más de un siglo de lucha y todo lo que se forja en medio de trabajos y sacrificio se ama y se defiende. El proceso revolucionario ha avanzado, el pueblo cubano tiene una vida digna: no hay analfabetos, ni desnutridos, nadie muere de enfermedades curables, los derechos elementales de todo ser humano están garantizados, cada cubano sabe que puede soñar en el futuro pues se siente protegido. Muchos estadounidenses que han visitado la isla, comerciantes, empresarios, gobernadores de diferentes estados de la unión, admiran el desarrollo alcanzado a pesar de las injustas medidas y agresiones de su gobierno. Pero, en medio de todo esto, lo más increíble es que haya gobiernos de países latinoamericanos que han recibido la ayuda generosa de Cuba en diferentes renglones y se presten para la conspiración. Recientemente lo vimos en Ginebra, donde acobardados por las presiones y los chantajes, algunos votaron según la voluntad norteamericana. Que lo hagan los gobiernos de los países de la Unión Europea no sorprende pues estos van al vaivén de sus intereses y también es larga su historia de agresiones contra los pueblos latinoamericanos y otros. La participación del presidente y otros funcionarios de México en la conspiración contra Cuba ha roto una tradición histórica y política de ese país. El presidente Fox ya ha sido señalado como uno de los “amigos” más sumisos del gobierno de Bush. Compite con Álvaro Uribe. En los primeros días de este mes de mayo decidió expulsar al embajador cubano en su país, así como al consejero, utilizando métodos nada diplomáticos, pues primero lo hizo público y luego lo comunicó a la embajada cubana. Fox argumenta tres motivos para esta medida, que deja a muy bajo perfil las históricas relaciones entre los dos países: una supuesta misión clandestina de dos funcionarios cubanos del Departamento de Relaciones Internacionales del Partido Comunista, el caso de Carlos Ahumada y la alusión al voto condenatorio de Cuba en Ginebra por parte del gobierno mexicano que hizo Fidel en su discurso del Primero de mayo. El canciller cubano, Felipe Pérez, explicó en una rueda de prensa que la misión de los funcionarios del Departamento de Relaciones Internacionales del Partido fue absolutamente pública. Se entrevistaron con miembros de diferentes partidos políticos, intelectuales y artistas amigos de Cuba para explicar el caso de Carlos Ahumada. No hubo nada clandestino en estas actividades. Carlos Ahumada es un empresario mexicano que fue detenido en La Habana por disposición de la INTERPOL a pedido del propio gobierno mexicano, supuestamente por asuntos relacionados con la política interna de ese país y lavado de dinero. Cuando el gobierno cubano se percató que todo este asunto era un montaje, al hacer la cancillería mexicana acusaciones públicas de violación de los derechos de este detenido, lo deporta según todos los requerimientos legales y publica una nota aclaratoria del caso y de las falsas acusaciones. Todos los partidos y movimientos políticos mexicanos, exceptuando el de gobierno, por supuesto, así como intelectuales, movimientos sociales, han elevado su enérgica protesta durante varios días por la clara actitud lacayuna de su gobierno, al punto que este ha debido tratar de suavizar su postura. Cuando el 6 de mayo el gobierno yanqui anunció nuevas medidas encaminadas a ejecutar las recomendaciones del mamotreto de 500 páginas, la conspiración quedó más clara para la opinión pública: Bush pretende derrocar el gobierno revolucionario antes de noviembre para que la gusanera vaya a pasar el fin de año en La Habana, luego de hacer otro fraude para reelegirlo. Se van a quedar en eso, preparando maletas y releyendo los cuatro capítulos del mamotreto, pues en peores situaciones se ha visto el pueblo cubano y ha resistido con ese valor y esa dignidad que todos admiramos y es necesario imitar. Ni el endurecimiento del bloqueo, ni los 59 millones de dólares para estimular la “oposición interna”, ni la separación de familias por imposición, ni la restricción para el envío de remesas, ni las transmisiones de televisión y radio desde una avión C-130, ni las campañas internacionales contra Cuba para disminuir el turismo o la negación de visas a funcionarios, intelectuales, etc., les servirán para conseguir su objetivo, eso está probado. Si la respuesta popular en México, en Perú, en Honduras y otros países donde se han manifestado contra las posiciones lacayas de sus gobiernos y en apoyo a Cuba no les basta, no dudamos que verán protestas mayores. Los pueblos latinoamericanos estamos con la Revolución Cubana, cualquier agresión contra ella es contra nosotros. Cuba representa la dignidad y la libertad en el mundo hegemonizado por el imperio más sádico que ha existido, conducido ahora por una élite miope y mezquina que se ha ganado el repudio mundial y hace vulnerable su propia seguridad. Si no les basta el infierno que sus tropas están viviendo en Iraq, si no recuerdan Viet Nam, si se les borraron de la mente Girón y cuarenta y cinco años de inútiles agresiones, si no han visto las protestas a nivel planetario contra la guerra y contra los organismos que han convertido en sus instrumentos, verán cosas peores, pues en estos tiempos hay una decidida opción por la vida. Es el momento de ejercer la solidaridad, de estrechar la hermandad con el único pueblo del mundo que siempre ha tendido su mano generosa en momentos de desastres, que comparte desinteresadamente sus avances y sus conocimientos. Cuba resistirá con el heroísmo de siempre y con el acompañamiento de todos los pobres de la tierra que, aunque no lo conciban los poderosos, sabemos lo que queremos.
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LAS TORTURAS EN ABU GRHAIB El conocido refrán que los alumnos siempre superan a sus maestros tiene sus excepciones. A veces los profesores superan la imaginación más febril de cualquier alumno aventajado. Cuando el mundo entero se asombró al ver las fotos de los cuerpos torturados y sus victimarios en la cárcel de Abu Grhaib, el más grande campo de concentración yanqui en Iraq, a los luchadores latinoamericanos, vietnamitas, coreanos y palestinos, entre otros, no nos extrañó, el proceder inhumano de los soldados yanquis. Nuestra historia esta plagada de desmanes y torturas “made in USA”. Los escuadrones de la muerte del Cono Sur, el Plan Cóndor, los asesinos de niños de Brasil, los grupos paramilitares de Colombia, las masacres en El Salvador, Guatemala y Honduras, y las torturas selectivas y sistemáticas contra los luchadores y los presos políticos de toda Nuestra América, siempre han tenido la impronta yanqui. Dan Mitrione, en los no muy lejanos años 60, era un instructor policial yanqui, que enseñaba en Brasil y Uruguay las técnicas depuradas de torturas. Mitrione fue detenido y ajusticiado por los guerrilleros tupamaros. Así se denunciaba el tipo de colaboración que brindaban los Estados Unidos, a los gobiernos dictatoriales de la época. La Escuela de las Américas, bajo el mando del Comando Sur yanqui, que por años funcionó en la zona del Canal de Panamá, formó o mejor deformó a la mayoría de los mandos de los cuerpos armados de los países americanos. Allí se dictaban cátedras sobre interrogatorio y guerra sicológica. Miles de militares pasaron por esa Escuela del Mal, donde se alineaban bajo la doctrina de la Seguridad Nacional y construían el pensamiento que aún persiste en la mayoría de los ejércitos del área. Los instructores de tortura, enseñaban las técnicas de interrogatorio, que los militares aplicaron bajo las dictaduras de Argentina, la de Pinochet en Chile, Fujimori en Perú, y en los regímenes de Julio Cesar Turbay, Belisario Betancourt y los posteriores presidentes, hasta llegar al actual de Uribe Vélez en Colombia. Las Misiones militares del US ARMY permanecen en todos los países, imponiendo sus “humanas enseñanzas”, que sufrimos los luchadores políticos y sociales, e incluso los delincuentes que por desgracia caen en manos de los torturadores criollos. La tortura continúa como práctica sistemática de interrogatorio y son cientos de denuncias en casi todos los países de América. En Colombia son cientos de casos documentados por los defensores de los Derechos Humanos, en el gobierno de la “Seguridad Democrática” de Uribe Vélez. En los Estados Unidos, el ultraje sexual, la tortura y las vejaciones son práctica usual en el sistema penitenciario de toda la Unión. Según estadísticas de cada cuatro prisioneros, uno ha recibido ultrajes sexuales. La Organización de Naciones Unidas reiteradamente ha conminado a los EEUU a que cumplan con los Convenios contra la Tortura, de la cual son dignatarios. Las fotos de Abu Grhaib, son la muestra de la debacle moral del imperio. Son la comprobación descarnada de la ausencia de respeto por la humanidad y por los valores y culturas que los pueblos entrañan y que han construido por milenios. La esencia fascista del imperialismo se fotografió en Abu Grhaib. Allí se reproducen las prácticas que implementan los soldados israelíes contra los palestinos. El Mossad asesora, por su experiencia, la acción brutalmente metódica de destrucción de los hombres y mujeres iraquíes detenidos. Estados Unidos se comporta en Iraq como la potencia que coloniza, como se comportó España en América, como Francia en Argelia. Los nativos son inferiores, ni con su cultura y religión, ni con su civilización existe el mínimo de valoración, por el contrario, destruir es controlar. La dominación tiene una lógica, que se manifiesta desde el plan estratégico de la operación Libertad Duradera, hasta la aplicación del régimen carcelario por la “inocente soldado” Lynndie England. Apropiarse de los recursos naturales, bombardear una mezquita, destruir los museos, saquear el patrimonio de la humanidad, violar una detenida iraquí, torturar los prisioneros, son interpretaciones de un mismo guión escrito en la Casa Blanca y que lleva la firma de los terroristas Bush, Rice, Rumsfeld y Powell. Las disculpas lastimeras del emperador Bush no convencen a nadie. Y quedan canceladas para siempre las lecciones de democracia y derechos humanos del imperio, pues la moralidad de que hacían gala quedó despedazada de la forma más desagradable e ignominiosa posible. Ya no hay lugar en la tierra para jueces imperiales. Los expertos en torturas y terrorismo, no pueden venir a decirnos quien respeta o no los llamados por ellos “derechos humanos”, o cuáles son los países u organizaciones catalogadas de terroristas. Cada día que pasa, el imperio neofascista de Bush, se transparenta más ante los ojos del mundo. El engaño sobre su estatura ética y moral, que ya lleva decenios, se va convirtiendo en convicción de que estamos ante un régimen sin escrúpulos, sin humanidad, sin respeto por los pueblos de la tierra. La guerra contra Iraq, según el emperador Bush, traería la libertad de la tiranía, la democracia y el progreso. Envuelta en el pabellón de los Estados Unidos, el pueblo iraquí solo ha recibido vergüenza, dolor y humillaciones.
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EL PELIGROSO TRIANGULO BUSH – URIBE - GUTIERREZ La tormenta política en Ecuador está centrada en el bajísimo nivel de popularidad del coronel Lucio Gutiérrez, que llega tan solo al 6,4 %, siendo un reflejo del enfrentamiento de todo un pueblo inconforme y decepcionado por la “gestión”, en la cual millones de ecuatorianos depositaron su confianza, con la idea que no fuera un mandatario continuista, al servicio de la clase dominante. A partir de la ruptura con los partidos que lo llevaron al gobierno se multiplicó la oposición y se puede palpar un ambiente de mucho descontento popular, donde la creciente tensión política y social se convierte en la constante de la muy cambiante realidad ecuatoriana. Lo preocupante, entre otras cosas, de esta compleja realidad, es la disputa de la vieja partidocracia (como el partido social cristiano, por ejemplo), que quiere aprovechar la situación para nuevamente tomar el control del gobierno y el Estado. Todas las promesas y ofrecimientos hechos en campaña por el Presidente, para nada corresponden a la realidad práctica de este gobierno. Un mandatario que se comprometió desde su inicio con el FMI y los grandes monopolios extranjeros, a diferencia también de lo prometido. Su ser militar como mandatario lo ha venido comprometiendo en la aplicación de un modelo de seguridad, al mejor estilo de la Escuela de las Américas, pues el gobernante de los ecuatorianos pasó por ésta. Lo primero que hizo fue una zonificación del país, las llamadas zonas de seguridad, donde se hicieron planes militares para el supuesto control de la delincuencia, pero que en la práctica se ha utilizado para combatir a los sectores revolucionarios y controlar a miles de desplazados por el conflicto social y armado en Colombia, que llegan diariamente a este país. Los discursos xenofóbicos contra los colombianos y los excesivos controles migratorios en la frontera se acrecientan y, además de esto, el pasado 23 de abril, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Ecuador informó que a partir del primero de mayo los colombianos que deseen entrar a su territorio deberán presentar el certificado judicial, expedido por el DAS, cédula o pasaporte y la tarjeta andina de migración para entrar a este país. La frontera ya cuenta hoy con 12.000 militares que hacen que la situación de esta zona se complique mucho y se vean ya evidencias del involucramiento de las fuerzas armadas ecuatorianas en el conflicto colombiano. Y el Plan Colombia… Aunque el gobierno de Gutiérrez siempre lo ha negado, el Comando Sur cada vez involucra más al Ecuador en el Plan Colombia. La buena y cercana “amistad” entre Bush, Uribe y Gutiérrez evidencian un triángulo muy peligroso para los pueblos de la región andina y en general para el continente. No podemos perder de vista que la situación política de nuestra América se va a tornar explosiva, pues los efectos del ALCA, los TLCs y su componente militar, el Plan Colombia, van a convertirse en los pretextos de intervención del Comando Sur en América Latina y en concreto en Colombia. La estrategia concebida en el Plan Amazonas también hace parte del andamiaje que viene generándose, para concretar los planes de hegemonía y dominación de Washington en la región. La diversidad étnica, las incalculables reservas de petróleo y la biodiversidad hacen de estos recursos de la humanidad, algo muy atractivo para las trasnacionales y por ende para los intereses del imperialismo norteamericano. A esto debemos agregarle la muy “buena coordinación” entre los organismos de seguridad de Ecuador-Colombia y otros países como Chile, España, Israel y por su puesto Estados Unidos, que vienen realizando operaciones de “cooperación”, como la captura de Simón Trinidad, mando de las FARC, el pasado 2 de enero, y hacen que la frontera vaya convirtiéndose en un teatro de operaciones utilizado por las tropas gringas, las fuerzas armadas ecuatorianas y colombianas, en su afán por mostrar resultados en la supuesta “lucha contra el narcotráfico y el terrorismo”. Y del lado colombiano no podría hacerse esperar la fuerte militarización de la frontera. El Plan Patriota, anunciado el pasado 27 de abril como la más grande operación contrainsurgente en el sur del país, en la que se ha enfrascado el gobierno uribista, pretende golpear duramente a la insurgencia, contando con la colaboración del gobierno ecuatoriano. Por tanto, la política y acción práctica de Gutiérrez resulta ser muy diferente a la propuesta en campaña. El desconcierto, la desconfianza y la deuda social crecen acompañados del ingrediente militar, convirtiéndose Ecuador en la plataforma logística y de inteligencia para desplegar la estrategia militar del Comando Sur y Bogotá. Los movimientos sociales están en un proceso de reactivación y reacomodamiento. Vienen fortaleciendo las posiciones y jornadas de lucha contra el régimen gutierrista. Por un lado, está el movimiento indígena y campesino retomando su rechazo al régimen, incluso desconociendo al Presidente Gutiérrez, llamando a la desobediencia civil y anunciando un nuevo levantamiento indígena, aún sin fecha. Asimismo, sectores sociales, sindicales y movimientos políticos han creado el Frente de Oposición, y tienen en la mira exigirle al primer mandatario su renuncia, para darle una salida democrática a la crisis social y política que vive el país. Con este panorama sigue siendo, hoy por hoy, muy incierto el futuro de un presidente como Gutiérrez, que ha engañado a su país y se encuentra envuelto en innumerables escándalos políticos y con el peligro de seguir llevando a sus fuerzas armadas a la participación directa dentro del Plan Colombia y de esta manera complementando el triangulo peligroso Bush- Uribe – Gutiérrez. La lucha y la resistencia serán siempre el papel histórico de los pueblos y una alternativa válida y vigente, ante los embates del neoliberalismo, la globalización y la política guerrerista y neocolonial de Washington.
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