EJERCITO DE LIBERACION NACIONAL DE COLOMBIA Revista Insurrección No. 96 – 22 de enero de 2008 Sumario: Editorial. . Beligerancia: Camino de paz. Comunicado del Comando Central. Nacionales . Ocultar el conflicto es prolongarlo. . Cambia la cultura de izquierda en Colombia. . Aves de mal agüero. Editorial BELIGERANCIA: CAMINO DE PAZ De manera admirable y consecuente con la paz de Colombia, el Presidente Hugo Chávez y la Asamblea Nacional de la hermana República Bolivariana de Venezuela, solicitaron a la comunidad internacional, se otorgue a las guerrillas colombianas de las FARC y el ELN categoría de Fuerza Beligerante, como paso previo para buscar una salida definitiva al conflicto social y armado que desangra a Colombia y afecta los países vecinos. Siendo consecuentes con el ideario bolivariano, se busca la integración de los pueblos latinoamericanos en libertad, superando la devastación de la guerra. Los voceros gringos, la clase política colombiana y las expresiones del establecimiento se han pronunciado en contra, tratando de bloquear esta iniciativa. La guerra en Colombia Transcurrido más de medio siglo de esta confrontación militar, la clase dominante ha impuesto sus modelos económicos a sangre y fuego contra el pueblo. A mediados del siglo pasado se implantó la industrialización del campo, con la expropiación de pequeños y medianos campesinos, mediante los “chulavitas” o paramilitares y parapoliciales de aquel momento. Ese proceso se realizó exacerbando la confrontación política y militar entre liberales y conservadores del pueblo, mientras sus gamonales firmaban un pacto de gobernabilidad para alternarse el gobierno. Producto de ese exterminio estatal que cobró más de 300.000 víctimas y de ese pacto de exclusión política, surgen las guerrillas colombianas a mediados de la década del sesenta, como un acto de supervivencia y acudiendo al legítimo derecho de Rebelión que tienen los pueblos ante un régimen tiránico y genocida. En las últimas tres décadas han impuesto el neoliberalismo y el modelo de guerra contrainsurgente, de acuerdo a los dictámenes imperialistas. La doctrina de la Seguridad Nacional y el Terrorismo de Estado se volvieron política oficial de los gobiernos, se inundó a Colombia de paramilitares y se implementó el narcotráfico como fuente de financiación de esta guerra sucia. Esta última fase de la guerra ha ocasionado cientos de miles de muertos, más de 4 millones de desterrados, miles de desaparecidos y decenas de miles de encarcelados, por la sindicación de pertenecer o ser colaboradores de la Insurgencia. Esa simbiosis de paramilitarismo, narcotráfico y una ideología neofascista para combatir la guerrilla, se apoderó de las ramas del poder público y las instituciones, hasta desmoronar el Estado social de derecho, degenerando en un Estado mafioso, genocida y terrorista, que necesita la guerra para perpetuarse en el poder. Humanización, regulación y paz. En estos 44 años de conflicto interno, en particular el ELN, ha construido una estructura político-militar que irradia todo el país con capacidad operativa, acompañando las expresiones de las luchas sociales, con un mando centralizado, elegido democráticamente, con fundamento ideológico de dignificar la vida y la humanidad y con propuestas de transformaciones en favor de las mayorías. De hecho, el ELN es una Fuerza Beligerante, que acoge el Derecho Internacional Humanitario y el Derecho de La Haya; que ha planteando concertar una Solución política de paz y justicia social para superar el conflicto colombiano y desde la década del ochenta del siglo pasado, ha insistido en llegar a acuerdos sobre la humanización de la guerra para evitar la barbarie que adelanta el Estado colombiano y como insurgentes corregir errores cometidos. El Plan Colombia y la Seguridad Democrática son un mismo plan de guerra y ni al gobierno de Álvaro Uribe ni al de George Bush, les interesa acabar con el conflicto, sino que, adelantan la segunda fase del Plan Colombia, para convertir al país en la principal potencia militar de la región, como punta de lanza para agredir los gobiernos democrático populares que confrontan el modelo neoliberal. El conflicto colombiano no puede entenderse solo como la confrontación militar entre el Estado con sus paramilitares contra las guerrillas, sino que está determinado por factores económicos, políticos y sociales y gobernado por intereses imperialistas. Por tanto, la solución implica transformaciones estructurales y rebasa los límites nacionales. En buena hora se dan las iniciativas venezolanas, porque la guerra ha llegado al colmo de la degradación y la bestialidad demostrada por las fuerzas armadas estatales y sus paramilitares, ahora llamados Águilas Negras. Llamamos a la comunidad internacional para que contribuya a poner límites éticos a la confrontación. Es hora de concretar el acuerdo humanitario, que vaya más allá del intercambio de prisioneros y abarque la protección y alivio a las víctimas del conflicto interno. Para abrir el camino de la Solución Política, se debe iniciar con un acuerdo de regulación de la guerra, que limite el armamento y modalidades operativas utilizadas por las partes contendientes. El ELN saluda la propuesta venezolana de darles reconocimiento de Fuerza Beligerante a las guerrillas colombianas y se dispone a trabajar para materializar esta iniciativa. Esperamos que la comunidad internacional se sume a este esfuerzo por la paz de Colombia. ¡NI UN PASO ATRÁS, LIBERACIÓN O MUERTE! Comando Central EJÉRCITO DE LIBERACIÓN NACIONAL DE COLOMBIA Montañas de Colombia 20 de enero de 2008 -------------------------------------------- Coyuntura Nacional OCULTAR EL CONFLICTO ES PROLONGARLO La propuesta del Presidente Chávez de reconocer estatus de fuerza beligerante a las guerrillas colombianas que viabilizaría un acuerdo para regular la guerra, es un paso importante en la vía de la solución política al conflicto social y armado, pues abre las puertas para avanzar en el camino de la paz y contribuye a que se despeje la verdad sobre la confrontación. El conflicto interno ha sido simplificado y reducido a una expresión de terrorismo y narcotráfico, promovida por el gobierno colombiano dentro de la estrategia mediática de la guerra contrainsurgente. La decisión de incluir a la Insurgencia en la lista de organizaciones terroristas liderada por el gobierno de los Estados Unidos y acogida por la Unión Europea, así como el pedido de extradición de militantes, es la máxima expresión de injerencia en los asuntos internos del país. Pero además tiene el propósito de restringir la acción política del movimiento guerrillero, ilegitimarlo e impedir las relaciones con otros países. El ELN no es terrorista ni narcotraficante. Representamos un proyecto político, que lucha por construir la nueva nación de contenido popular, democrático y humanista, que asuma la superación de las causas que originaron y alimentan el conflicto. Luchamos contra la injusticia social, la exclusión y el régimen, responsable de la opresión política por medio del terrorismo de Estado y de la dominación económica. Hacemos parte de las fuerzas que luchan por cambios políticos, económicos y sociales, en contra del monopolio del poder por parte de la oligarquía colombiana y de la injerencia perversa del imperialismo norteamericano. El ELN considera que esta confrontación hay que regularla mientras se crean las condiciones para que pare definitivamente la guerra mediante un acuerdo de paz real, estable y duradero. En busca de tales propósitos y como alivio a la situación de las grandes mayorías de la nación, el ELN tiene propuestas y disposición de trabajar por la solución política al conflicto que viabilice la construcción de un nuevo país, que nos interprete a todos. Los últimos cinco gobiernos con quienes se ha dialogado, han sido inferiores a la responsabilidad histórica y constitucional de buscar la paz. Para éstos la solución política y la paz es equivalente a la desmovilización y desarme del movimiento guerrillero que, sobre todo, garantice la continuidad al régimen de opresión política y a sus privilegios económicos. El gobierno de Uribe Vélez está empecinado en negar la existencia del conflicto interno, el carácter político de éste y las causas que lo generan. Confunde la paz con la pacificación, destinando a ésta los esfuerzos con el incremento de la guerra y la puesta en marcha de la segunda fase del Plan Colombia, asesorado y financiado por el gobierno de los Estados Unidos. El ELN considera que ha llegado el momento de reconocer la existencia del conflicto interno colombiano para avanzar hacia un acuerdo de humanización y regularización de la guerra que le ponga freno a su degradación y escalamiento y haga posible la construcción de la paz. ---------------------------------------- Coyuntura Nacional CAMBIA LA CULTURA DE IZQUIERDA EN COLOMBIA El próximo 14 de febrero se cumplen 10 años del fallecimiento de Manuel Pérez, el internacionalista español, quien durante un largo tiempo fuera el Primer Comandante del ELN y gestor de cambios en la forma de ser de izquierda en Colombia. En un análisis que él hizo en mayo de 1.997 en el artículo, “La izquierda: que cambie, para seguir su camino”, registró el impacto que tuvo la crisis del socialismo y la subsiguiente ofensiva imperialista sobre los revolucionarios. Han pasado 11 años desde entonces. Hoy es necesario actualizar una visión de los progresos culturales y de los debates ideológicos que enfrenta la izquierda colombiana; tomando como referencia la preservación del patrimonio revolucionario, la ruptura de códigos obsoletos y la materialización de la conciencia de clase popular. Primavera política, una década después La soñada hegemonía imperialista anunciada como ‘el fin de la historia’, no tuvo alientos para fundar ‘el siglo americano’ planeado desde Washington. Al mismo tiempo las luchas anti capitalistas han tenido un resurgir importante en todo el mundo. En América Latina se desplomaron viejos regímenes oligárquicos y en su reemplazo las fuerzas populares desarrollan procesos democratizadores en varios países, que gestaron nuevos liderazgos a la altura de los intereses de la sociedad latinoamericana. Hoy la agenda progresista en América Latina está al servicio de las mayorías nacionales, en la búsqueda de otro tipo de Estado y de economía, junto a la construcción de una nueva gesta independentista, que por medio de la unión de pueblos hermanos permita cortar los tradicionales lazos de dependencia existentes con los Estados Unidos. Colombia en contravía Por acción de la oligarquía y por inacción de la izquierda, Colombia sigue atada a los dictados de los imperialistas norteamericanos. El neoliberalismo salvaje y el terrorismo de Estado que lo sostiene, siguen siendo el pan de cada día del pueblo colombiano. Varios de los males de la izquierda señalados por el Comandante Manuel Pérez hace 11 años, la siguen aquejando, sin que aún se logre su superación completa. Una parte de los revolucionarios fue captada por el establecimiento, otra parte se refugió en los análisis y dejó de considerar importante su ligazón con el movimiento popular. Otros centran su acción política en la lucha por reformas. Lo que abre el debate sobre la necesaria articulación entre lograr reformas y desarrollar la lucha revolucionaria. Persisten manifestaciones de burocratismo y tendencias individualistas en la dirigencia popular, que aún falta por remediar. Una cultura de avanzada Para que la izquierda adquiera un liderazgo reconocido, debe terminar de asumir los objetivos básicos de una cultura de avanzada como son la paz, la liberación, la igualación y la supervivencia humana. Interpretando así los dolores y sueños de las grandes mayorías. Paz más allá de la pacificación y el apaciguamiento. Liberación como independencia nacional, cese de discriminaciones y opresiones. Igualación en miras de colocarle fin a las desigualdades sociales, de género y entre regiones… a la vez que se mantiene el respeto por las diferencias de opinión y creencias. Supervivencia humana por la vía de una relación ecológica con la naturaleza. ______________________________________________________ Coyuntura Nacional AVES DE MAL AGÜERO El reguero de personajes siniestros que llegan del Norte no tiene límites. De todos los niveles y de todas las instituciones del Imperio. Ahora está por llegar la Señora Condolezza Rice, su canciller, que los pueblos del mundo identifican como un ave de mal agüero. Los aliados de Estados Unidos en el mundo, sus aliados estratégicos, dejan mucho que desear. Por donde se les mire, son dictaduras reales o democracias formales como la de Uribe. Son elementos perturbadores para la paz en su área, belicistas y declarados enemigos de las luchas de los pueblos. El dictador Musharraf en Paquistán, los gobiernos espurios de Afganistán e Iraq, los regentes de la entidad sionista llamada Israel, declarados enemigos de las mejores causas de la humanidad, los torturadores y asesinos del pueblo Kurdo que gobiernan Turquía, las dinastías feudales de Arabia Saudita y Kuwait, son apenas ejemplos de los actuales socios del imperio en el oriente cercano y medio. Cipayos criollos En este lado del mundo el principal escudero es Álvaro Uribe Vélez y su gobierno de ultraderecha. La política hacia Colombia de los Estados Unidos pasa por la "comprensión" imperial para su narcogobernante, poniendo por encima intereses geoestratégicos al historial del Presidente y a los crímenes de lesa humanidad de sus aliados los paramilitares. Sin embargo , en la destorcida electoral de los Estados Unidos que se encuentra en su fase inicial de elección de delegados a las convenciones de los partidos, Colombia despuntó como tema importante, vinculado a la aprobación del TLC y a la letal ayuda militar a través de la continuidad del Plan Colombia. Colombia ha tomado un significado especial por la ola democratizadora y progresista que sacude a Nuestramérica. El gobierno de Colombia va en contravía del sentido histórico actual de los pueblos de la Patria Grande. Eso lo sitúa en la cúspide de los aliados al ala más reaccionaria de la oligarquía que gobierna los Estados Unidos. El TLC enredado por el terrorismo de Estado Sin embargo, las dificultades para que el Congreso gringo apruebe el TLC se han configurado en base a las gravísimas denuncias sobre la violación a los derechos humanos y laborales que el régimen ha realizado en la ultima década. El asesinato sistemático de los luchadores sindicales, que ejecuta la maquinaria del terrorismo de Estado, alcanzó a 40 compañeros en el año 2007, llegando a 2574, !!dos mil quinientos setenta y cuatro!!, en los últimos 20 años, se convirtió en una talanquera que el Partido Demócrata, quien tiene muchos votos en los sectores obreros y sindicales estadounidenses, ha impuesto. El gobierno del Emperador Bush, nos ha enviado a un ramillete florido de sus mejores funcionarios y algunos militares de alto rango: Han pasado más de 37 congresistas, cinco miembros de su gabinete, y ahora Thomas Shannon con la Señora Rice, todos con la misión de potenciar el TLC y hacer que se apruebe por el Congreso gringo, único impedimento al Tratado aprobado desde el 2006. Seguirán a Rice en la secuencia de visitas a Colombia los secretarios del Tesoro Henry Paulson; Comercio, Carlos Gutiérrez y Agricultura Chuck Conner y la representante comercial imperial Susan Schwab, a quien ya se le arrodilló el presidente Uribe en Europa. Intervención yanqui De los militares de más alto rango, despuntan el general Mike Mullen, Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas imperiales, el Jefe del Comando Sur, Jim Stavidrin y varios miembros de rango en su comitiva, con la tarea de puntualizar sobre la ayuda letal que entrega el gobierno de los Estados Unidos, (más de 5.000 millones de dólares desde el año 2000) para la guerra contra nuestro pueblo y para preparar las condiciones del Israel de Sudamérica en que quieren convertir a nuestra patria. Ya se cuentan por miles los asesores militares yanquis que públicamente están aquí, en plena confrontación, acantonados en las bases militares que tiene a su servicio y en algunos hoteles de la capital donde permanecen por días, mientras rotan en sus misiones secretas. Ahora ya en la segunda fase del Plan Colombia, ofreciendo su capacidad técnica para la masacre de los luchadores sociales y sindicales y la guerra contrainsurgente. Sin comentarios En palabras de Thomas A. Shannon, subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, que no requieren comentarios se transluce el rol de los Estados Unidos en Colombia y el del cipayo régimen uribista para los planes imperialistas: Destacar el “importante papel que juega Colombia en una estrategia más amplia de Estados Unidos hacia las Américas”, en su búsqueda de vincular democracia y desarrollo. “En este sentido, creemos que Colombia juega una parte crítica en la construcción de esa red estratégica más amplia de países en la región”, dijo. “También creemos, con miras al futuro, que una Colombia exitosa cambia la cara de Suramérica, de los Andes”. “En la medida en que (el gobierno de AUV) pueda tomar control del territorio nacional, de tener una economía que se conecte con el mundo, que tenga el nivel de inversiones que permita el crecimiento económico general, Colombia será una impresionante historia de éxito”. “Y dada la estratégica posición geopolítica de Colombia, ubicada en un punto crítico que conecta Centroamérica, los Andes, el Caribe y el Amazonas, no se puede aspirar a tener un mejor socio”. Parodiando la famosa frase sobre Anastasio Somoza, el dictador nicaragüense, que en su época dijeron los gobernantes yanquis: Álvaro Uribe será lo que sea, narco, terrorista, paramilitar, genocida, pero es nuestro principal y mejor socio en la región. Las aves de mal agüero continuaran viniendo, mientras las elecciones gringas se desatan y los intereses imperiales se perfilan para nuestras tierras en disputa. www.eln-voces.com www.patrialibre.org