EJERCITO DE LIBERACION NACIONAL DE COLOMBIA Revista Insurrección 096 y 097 – 28 de enero y 4 de febrero de 2008 Sumario: Editoriales. . Superar la visión unilateral del conflicto . No apagar a hoguera con gasolina Comunicado del Comando Central . En Memoria de Darío Jesús Calle. Nacionales. . ¿Quien dijo que negro y malo es lo mismo? . Reverdecer el árbol de Golconda Internacionales . Estados Unidos en recesión. Editoriales SUPERAR LA VISIÓN UNILATERAL DEL CONFLICTO La actitud del gobierno de negar la existencia del conflicto interno y su carácter social y armado tiene como propósito desconocer el carácter político de fuerzas rebeldes levantadas en armas y justificar, con este argumento, la inclusión de éstas en la lista de organizaciones terroristas. Otra es la caracterización que hacen aprestigiadas instituciones internacionales, como Amnistía Internacional que caracteriza a las guerrillas como oposición armada y el reconocimiento de la existencia del conflicto interno, por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). La Organización de Estados Americanos (OEA), que hasta hace poco era un foro incondicional de los Estados Unidos, acaba de pronunciarse negándose a clasificar a las guerrillas colombianas como terroristas. La propuesta lanzada por el Presidente Chávez solicitando que los gobiernos reconozcan el estatus de fuerza beligerante a la insurgencia, como un paso previo para avanzar en la superación del conflicto interno, causó respuestas descomedidas de la oligarquía colombiana y de manera especial, del gobierno de Washington. El conflicto existe independientemente que el gobierno lo niegue, que generadores de opinión oculten las causas y la historia, que algunos gestores de paz se unilateralicen al registrar el conflicto como responsabilidad única de las guerrillas y exoneren al Estado terrorista y a la clase en el poder, que son responsables de su origen y existencia. Son más de cincuenta años de conflicto en los que los sucesivos gobiernos han fracasado en su intento de resolverlo eliminando la oposición política por la vía de la guerra, esquivando así los costos de resolver las causas que lo generan y alimentan. La gira del Presidente que acaba de culminar por varios países buscó apoyo para mantener en la condición de terroristas a las guerrillas, para que se abstengan de reconocerlas como fuerza beligerantes y denunciar al gobierno venezolano por una supuesta intervención en los asuntos internos de Colombia. Los pronunciamientos hechos en los últimos días por altos funcionarios de Estados Unidos que han pasado por Bogotá y, de algunos países de la Unión Europea no hacen otra cosa que respaldar el propósito del Presidente Uribe de escalar la guerra y desestabilizar la revolución venezolana. La ofensiva de los medios de comunicación y los pronunciamientos de personalidades y gobiernos solidarios con la oligarquía colombiana, unilateralizando la responsabilidad del conflicto en los alzados en armas para encubrir los crímenes de Estado y los vínculos del gobierno con la guerra sucia y el narcoparamilitarismo , lo que hacen es complejizar las soluciones a la guerra y prolongarla. La ofensiva mediática, incluyendo el impulso de la movilización del 4 de febrero para exigir la liberación de los retenidos por la insurgencia, es una maniobra más que busca socavar las posibilidades del Acuerdo Humanitario que está tomando fuerza en la opinión. El ELN considera que el pueblo debe movilizarse en torno a los problemas centrales que afectan el país y alimentan la guerra, que el gobierno responda por los más de 30 mil desaparecidos, el regreso de los millones de desplazados de sus parcelas, que asuma la responsabilidad en la guerra sucia y se exija la solución del conflicto. Resolver el conflicto pasa por reconocer su existencia y de las fuerzas enfrentadas, por solucionar las causas generadoras e involucrar la sociedad en el propósito de construir la paz real, estable y duradera. ----------------------------- NO APAGAR LA HOGUERA CON GASOLINA Estos días vivimos en Colombia una campaña orquestada por los sectores más reaccionarios, en la que los grandes medios de información, en armonía con el Gobierno, pretenden reducir la crisis del país al problema de las retenciones que se le imputan a la Insurgencia, sobre dimensionando el número de ellas. El carácter guerrerista, autoritario y mafioso del Gobierno y la clase dominante, no puede esconderse detrás de su campaña mediática, que encuentra eco en personas mal informadas y principalmente en seguidores del guerrerismo mas allá de las fronteras, quienes comparten intereses con el imperialismo. A pesar de la manipulación informativa, la pretensión gubernamental que tiene mucho de demagogia electoral, no logra sus fines. Posiciones sensatas se oyen en Colombia y el mundo que se diferencian del Gobierno frente a la movilización del 4 de Febrero, incorporando reclamos como el del Acuerdo Humanitario, contra todas las expresiones de violencia, por Justicia Social y en contra de la política gubernamental de "tierra arrasada" contra la oposición, entre otras. La campaña mediática pretende ocultar el desprestigio del gobierno ante sectores importantes de la comunidad internacional, mientras le resta importancia al escándalo de la parapolítica, donde es evidente la responsabilidad del Estado y gobierno, que tiene al país en una grave sin salida. El escalamiento de la guerra a niveles insospechados y la saturación militar del territorio, son altamente peligrosas para todas las personas retenidas, no solo por la insurgencia, sino para las que están en manos de numerosas bandas incluidas las comandadas por militares y policías, que a nombre de la insurgencia realizan dicha práctica. La disparatada tesis uribista de rodear a las guerrillas de las FARC para rescatar de forma humanitaria los retenidos, no puede ser más absurda y tiene el propósito de engañar incautos. Por fortuna, el común de la gente la entiende así y solo los enseñados a mentir pueden defenderla. La realidad del conflicto social y armado que padece Colombia incluye las graves repercusiones de las políticas guerreristas de los sucesivos gobiernos, como fórmula para silenciar la lucha popular. Con el mal llamado Plan Colombia, el país quedó intervenido política, económica y militarmente. Son las corporaciones financieras y la banca extranjera quienes definen los planes económicos. La política en Colombia está delineada por los intereses imperialistas y desde las numerosas bases militares gringas ubicadas en lugares estratégicos del país, se conduce la estrategia militar contrainsurgente diseñada por el Pentágono. La presencia militar extranjera supuestamente busca resolver el problema del narcotráfico, lo que sirve de perfecto escudo para encubrir la realidad de la intervención imperialista que todos los días es más evidente. Por ello la corriente política y social que reclama una salida política al conflicto y que ve en el guerrerismo gubernamental el camino al abismo, tiene toda la razón y debemos fortalecerla. Es demasiado grave, que funcionarios colombianos de alto rango, responsables de la crisis que vive el país, no solo cabalguen sobre la guerra interna sino que amenacen con ir a capturar en territorio extranjero a funcionarios de otro país, como si ello fuera de su potestad. No hay duda que sentirse respaldados por el imperio del Norte, les abre sus fauces para empeñarse en aventuras que amenazan con incendiar el continente. ¿Ya es la hora para los gringos de inventar otro incidente como el del Golfo de Tonkín (con el que inició la intervención militar yanqui en Vietnam del Norte, en 1964)? Estos peligros nos dan la razón a quienes afirmamos que para los dueños del poder, la guerra es un jugoso negocio, así sea sobre el sacrificio de casi un millón de seres humanos de origen humilde, dantesco resultado para Colombia, en el último medio siglo de conflicto interno. Reiteramos que mientras el pueblo no sea quien defina su destino, el futuro de los colombianos es incierto y amenazador, en tal sentido cabe la reflexión de revolucionarios, demócratas y patriotas a quienes el momento nos exige responsabilidad, sentido práctico y sobre todo pensar más en las amplias masas populares que en sí mismos, como nos lo enseñan los dirigentes de la causa revolucionaria del continente. Comunicado Comando Central EN MEMORIA DE DARÍO DE JESÚS CALLE La muerte en combate el pasado 25 de enero, del compañero Darío de Jesús Calle, a quien el pueblo conoció como comandante Timoleón, nos llena de pesar por el vacío que deja y nos compromete a todos los revolucionarios, en especial a los del oriente del Departamento de Antioquia, a suplir su puesto como luchador inclaudicable. Timo, como fraternalmente se presentaba ante el pueblo, había nacido en la década de los años sesenta en el norte de Antioquia, en Ituango, en el seno de una familia de arrieros y colonos de Los Aros, en la ladera oriental del río Cauca. A costa de muchos sacrificios propios y de su familia ingresó a la Universidad de Antioquia, en donde se graduó como ingeniero agrónomo, en los inicios de de los años 90. En las luchas populares de los años 80 conoció al Ejército de Liberación Nacional y como muchos líderes juveniles solicitó la incorporación a nuestra organización. El terrorismo contrainsurgente desatado por la oligarquía se ensañó especialmente en contra de las organizaciones sociales, lo que se tradujo en el asesinato de miles de activistas, la detención de otros muchos y el traslado hacia la retaguardia en las montañas, de los pocos que lograron refugiarse a tiempo, entre ellos estuvo Timo, quien llegó al Frente Carlos Alirio Buitrago del ELN, en los primeros años de la década del 90. Las comunidades del oriente de Antioquia con las que convivió casi dos décadas mantendrán en su memoria, la firmeza de sus convicciones revolucionarias, su trabajo constante, el espíritu crítico, su radicalidad, fraternidad y ante todo, su arrojo para enfrentar al peligro. Para las nuevas generaciones de revolucionarios les queda el ejemplo de un Eleno, que dejó todo para entregarse a la liberación del pueblo, de donde surgió como dirigente. Ya lo dijo nuestro padre Libertador Simón Bolívar, que los luchadores apenas somos una pequeña paja movida por el huracán revolucionario. Timo cumplió honrosamente con su papel histórico, ahora corresponde a quienes le sobrevivimos, no ser inferiores a su ejemplo. ¡Colombia para los trabajadores! ¡Ni un paso atrás, liberación o muerte! Comando Central Ejército de Liberación Nacional Montañas de Colombia Febrero 1 de 2.008 Coyuntura Nacional ‘¿QUIÉN DIJO QUE NEGRO Y MALO ES LO MISMO?’ El pasado 22 de enero, alias Sevillano, jefe paramilitar de Nariño, reconoció haber perpetrado centenares de asesinatos de civiles opositores, entre ellos el de la monja Yolanda Cerón, realizado en Tumaco en 2.001, a través de un suboficial activo del ejército gubernamental. La religiosa católica era la encargada de la Pastoral Social con las comunidades negras. Como esta religiosa, muchos cristianos han pagado con su vida, su dedicación a la causa de los pobres y de los humildes. Hace cuatro décadas también fue asesinado uno de los obispos defensores de las comunidades negras de la costa pacífica colombiana. Su muerte fue presentada al país como un accidente de la avioneta, en que viajaba con destino a la sede de su diócesis en el puerto de Buenaventura. Monseñor Gerardo Valencia Cano pasa a la historia, como uno de los iniciadores de los grupos cristianos comprometidos con la liberación de los pobres. Fue fundador de Golconda, en donde se agruparon sacerdotes y monjas que optaron por el socialismo, como camino eficaz para la liberación del pueblo colombiano. De Monseñor Valencia es la poesía “¿Quién dijo que negro y malo es lo mismo?”, con la que defendió a las comunidades afroamericanas, la cual hace parte del patrimonio de la izquierda colombiana. La condena de los profetas El cristianismo en sus orígenes creció debido a su defensa de los ideales libertarios y comunitarios, pero para desgracia de la humanidad se transformó en Iglesias de los poderosos, entre ellas la Católica, sirviéndoles para mantener bajo control a los oprimidos. Por fortuna hace cuatro décadas surgió en América Latina la Teología de la Liberación, como doctrina crítica de la ideología de dominación y como medio de resistencia a la explotación y opresión; la cual continúa animando la lucha por los cambios a favor de los pobres. Camilo Torres Restrepo primero y enseguida Golconda abrieron el camino revolucionario para los católicos y cristianos, razón por la que fueron perseguidos por la oligarquía, los imperialistas y hasta por la misma jefatura eclesial católica. Persecución que nunca ha logrado detener la marcha de los cristianos y católicos revolucionarios. El dilema de la Iglesia católica, dominación o liberación Se cumple este año el 40 aniversario de la reunión de Medellín de la Conferencia Episcopal Latinoamericana (CELAM), en la que la iglesia católica asumió una opción preferencial por los pobres y de rechazo a la violencia institucionalizada del régimen oligárquico. Así como esta doctrina social hoy sigue siendo guía para muchos católicos, otros se aferran a la vieja iglesia aliada de las minorías privilegiadas. La Iglesia católica realizó la justificación moral del dominio, la explotación, la esclavitud, el saqueo y la dependencia de varios siglos de agresión de los imperialistas contra América. Desde la época colonial, también existieron profetas como Montesinos, Bartolomé de las Casas, Pedro Claver y los obispos Juan del Valle y Juan de los Barrios, que siempre actuaron a favor de los humildes. La dignificación de las comunidades negras es una obra incompleta, que sigue esperando redención, desde aquel lejano día de 1.518, cuando el emperador Carlos V ordenó la traída, desde África a Las Antillas, de los primeros 4 mil esclavos negros. ------------------------------------- REVERDECE EL ÁRBOL DE GOLCONDA Tras el nuevo anuncio hecho por el presidente Uribe, de continuar buscando el rescate militar de retenidos en poder de las guerrillas, los obispos católicos se pronunciaron, unos a favor y otros en contra. Con este telón de fondo inició una nueva reunión de la Conferencia Episcopal de Colombia, el pasado lunes 28 de enero. Lo tradicional ha sido que la mayoría de obispos actúen en alianza con los gobernantes de turno y lo excepcional, que los critiquen y mantengan una distancia con los poderes estatales. Hace 40 años un obispo excepcional marcó un hito histórico de crítica a las minorías privilegiadas que dominan a Colombia, por ello, monseñor Gerardo Valencia Cano murió en un extraño accidente de aviación, con el que al parecer las elites pretendieron acallarlo. Aire fresco en la Iglesia Católica Los años sesenta del siglo pasado fueron de grandes cambios para la humanidad, en especial para los católicos fue histórico el Concilio Vaticano II, realizado entre 1.962 y 1.965. Allí los obispos clamaron por la justicia social y criticaron a las minorías dominantes. La Encíclica Populorum Progressio (El progreso de los pueblos) de 1.967 rechazó el armamentismo mientras se ahoga en hambre a los pueblos. Para América, la enseñanza de este Concilio la asimiló y multiplicó, la Segunda Conferencia Episcopal de Latinoamérica (CELAM) realizada en Medellín en julio de 1.968. Previamente, la vida y obra del gran Camilo Torres Restrepo habían hecho temblar los cimientos obsoletos de la Iglesia católica, especialmente a partir de 1.965 y 1.966, años en que fue separado del sacerdocio, fundó el Frente Unido, se incorporó a la guerrilla del ELN y murió en combate en Patio Cemento, Santander. Los profetas de Medellín Los obispos latinoamericanos reunidos en Medellín realizaron un análisis crítico de la dependencia en que viven sometidos los países del continente y convocaron a los cristianos a luchar para terminar esta dominación. La Conferencia declaró su ‘opción preferencial por los pobres’, fundada en estas afirmaciones: 1) El estado de subdesarrollo de América Latina se debe a su dependencia de las potencias. 2) El ejercicio de la autoridad es para proveer el bien común, no para beneficio de minorías privilegiadas. 3) La salvación consiste en lograr el desarrollo, atendiendo a las angustias y esperanzas humanas. 4) Asumir la fe como un factor de cambio para una sociedad más justa y humana. 5) Los cristianos se deben comprometer con la inmediata transformación radical de la sociedad. 6) El sentido noble y eficaz de la caridad está en servir al pueblo por medio de concientizarlo, promoverlo para que gane participación política y apoyarlo a que se reúna en organizaciones de base. 7) Alentar y elogiar a quienes buscan un nuevo orden de paz dentro de los pueblos. 8) La iglesia debe ser independiente de los poderes constituidos, renunciando a lo que dé lugar a sospechas de alianza con ellos. 9) Disponer de la economía y el poder para beneficio de la comunidad, rompiendo las ataduras de la posesión egoísta de bienes temporales. Los aportes de Golconda El Grupo sacerdotal que se reunió en la finca La Golconda, de Viotá (Cundinamarca) en julio de 1968, con el objetivo de estudiar la Encíclica Populorum Progressio, dio origen a un movimiento renovador histórico en la iglesia católica colombiana. En su segunda reunión realizada del 9 al 13 de diciembre de ese mismo año, produjeron un documento de Conclusiones, que constituye un texto clásico de la Teología de la Liberación, en él asumen íntegramente la doctrina del CELAM de Medellín. A este encuentro que sesionó en Buenaventura, coordinado por monseñor Valencia Cano, asistieron 47 sacerdotes, entre ellos los internacionalistas españoles Domingo Laín Sanz, Manuel Pérez Martínez y José Antonio Jiménez Comín, quienes a partir de 1.969 se incorporaron al ELN, tras la senda del profeta mayor, Camilo Torres Restrepo. En el citado documento el Grupo Golconda hace un análisis de la situación colombiana, una reflexión a la luz del Evangelio y traza orientaciones para la acción. Las orientaciones eran las siguientes: 1) Conocer objetivamente la realidad nacional. 2) Usar un método científico para la investigación y la acción. 3) Compromiso con la acción revolucionaria en contra del imperialismo y la burguesía neocolonial. 4) Mantener una perspectiva de conjunto nacional e internacional. 5) Actualizar internamente a la iglesia y liquidar su maridaje con el Estado. 6) Reprobar el capitalismo neocolonial e instaurar una sociedad socialista, que elimine la explotación del hombre por el hombre. 7) Solidaridad con los que luchan por el cambio urgente y profundo de estructuras socioeconómicas y políticas. 8) Rechazar la maniobra divisionista del pueblo, que hacen los partidos tradicionales. 9) Rechazo al presupuesto de guerra, que no defiende la soberanía nacional, pero si reprime las luchas populares, para defender los intereses de la minoría dominante. 10) Unidad de acción de los luchadores populares, para crear un frente revolucionario. 11) Respaldar la denuncia con hechos constructivos y en positivo. El Grupo Golconda asume su labor evangelizadora a favor de los marginados, de servicio al pueblo de forma unificada y colegiada, sin personalismos. De entrega completa y en pobreza, sin obtener lucro por los servicios religiosos y sin fomentar la mentalidad de limosneros dentro del pueblo. La rectificación del Inquisidor Los aires renovadores y revolucionarios en la Iglesia Católica fueron atacados como herejías por parte de los neoconservadores del Vaticano. El cardenal Ratzinger por más de tres décadas se distinguió en la persecución a los teólogos de la liberación, en ejercicio de su cargo como gran inquisidor de la iglesia católica. Ahora que tiene el cargo de Papa, Benedicto XVI, ha comenzado a darle la razón a quienes persiguió desde la década de los años setenta del siglo pasado. El año anterior en su libro “Jesús de Nazaret”, condena al colonialismo que ha hundido en la miseria en grado sumo a África y al resto de pueblos del Tercer Mundo. Critica el saqueo y el despojo de los pueblos por las potencias occidentales, critica el estilo de vida de la sociedad capitalista globalizada, que hace cada día más miserable a la mayoría del mundo. En donde la autocrítica es más llamativa, es cuando se refiere al papel de ‘misioneros de la civilización’ que cumplió y cumple la iglesia, al servicio del colonialismo y del neocolonialismo en África, Asia y América Latina: “Destruimos (su) criterio moral al punto que se han vuelto obvias la corrupción y una lujuria por el poder desprovista de escrúpulos… les hemos llevado el cinismo de un mundo sin Dios, en donde solo cuentan el poder y las ganancias”. ‘Más vale tarde que nunca’, enseña la sabiduría popular. Ojalá desde el Vaticano se asuma el método desarrollado por los teólogos de la liberación, consistente en “Ver, juzgar y actuar”, para que toda la iglesia católica logre una rectificación completa. Coyuntura Internacional ESTADOS UNIDOS EN RECESIÓN La economía mundial está siendo sacudida por terremotos bursátiles que generaron pérdidas en todas las bolsas de valores. La última caída de mediados de enero se presentó por el anuncio de que el City Bank había tenido pérdidas por más de 10.000 millones de dólares, en el último trimestre de 2.007. Crisis inmobiliaria, financiera y bursátil. Esta situación de inestabilidad económica se presenta por la crisis hipotecaria generada en EEUU, producto de las equivocadas políticas monetarias que fomentaron la industria de la construcción, mediante bajísimas tasas de interés lo que permitió la adquisición de vivienda a una multitud de personas que no tenían los ingresos suficientes para responder cuando las tasas de interés volvieron a sus niveles normales. Cuando se fueron venciendo los plazos y los deudores no pudieron cancelar, los bancos hipotecarios fueron vendiendo esas deudas a un mercado secundario, llamado subprimes o de difícil cobro. La reventa de estas deudas salió de los EEUU y se regó por todo el sistema financiero mundial. Cuando los deudores se declararon insolventes vinieron las quiebras, primero de los bancos hipotecarios y luego de los otros intermediarios. El monto de las hipotecas llegó en el 2.006 a 9,5 billones de dólares. Hasta diciembre de 2.007 las pérdidas estaban por encima de 330.000 millones de dólares y la crisis está lejos de tocar fondo. Ante la iliquidez presentada y para evitar el pánico generalizado, los bancos centrales de EEUU –Reserva Federal-, de Europa, de Inglaterra, de Suiza, de Canadá, se vieron obligados a emitir de emergencia 600.000 millones de dólares y luego otros 500.000 millones de dólares, ocasionando con esto una delicada situación inflacionaria. Pero darle liquidez a los bancos es un pañito de agua tibia, puesto que la crisis se ha extendido al sector inmobiliario y de la construcción, afectando a toda la cadena de industrias conexas. Crisis productiva y crediticia En EEUU cerca de dos millones de familias perderán sus casas, ocasionando una alta explosividad social, inestabilidad en la política interna, disminución de los ingresos tributarios y el estancamiento del sector inmobiliario que está representando 4 de cada 10 empleos industriales. Esto significa que se disparará la tasa de desempleo que ya es preocupante. A la situación anterior debe sumarse el estancamiento que ya padece el sector automovilístico, además los precios del petróleo por encima de 100 dólares/barril agrava la inflación a límites insostenibles. En diciembre pasado el ISM o índice de medición de la actividad industrial de EEUU bajó al 47,7 por ciento, prendiendo todas las alarmas, puesto que si el ISM está por debajo del 50 por ciento indica que la industria dejó de crecer. Además, ahora se manifiesta la crisis crediticia del dinero plástico. Las deudas de difícil cobro de las Tarjetas de Crédito son de 915.000 millones de dólares, ya ha comenzado a trasladarse al mercado secundario y pronto golpeará a las Bolsas de Valores. El próximo colapso del sistema crediticio será una estocada a los niveles de consumo que trae el ciudadano estadounidense y esto llevará a paralizar el dinamismo de la variada industria de bienes de consumo. Hoy no se discute si la recesión le llegará a EEUU, puesto que los síntomas de su comienzo ya son evidentes. Ahora las apuestas están en la velocidad de su propagación. Según las estimaciones del FMI, el promedio de crecimiento de la economía mundial en el 2.007 será de 5,2 por ciento, mientras que la de EEUU lo hará en 1,9 por ciento, cuando el promedio de los últimos años venía siendo del 3 por ciento. EEUU está a las puertas de la estanflación, que significa parálisis del crecimiento con elevadas tasas de inflación, fenómeno que hace más difícil encontrar las medidas para la recuperación. Incertidumbres mundiales Para tratar de paliar esta compleja crisis, el gobierno de Bush ha disminuido la tasa de interés en 4 ocasiones y ofreció una especie de bono de consumo, que tendrá efectos inflacionarios y electorales. También viene depreciando el dólar frente a otras monedas, tratando de estimular las exportaciones. Pero las bajas tasas de interés espantan los capitales hacia el extranjero, buscando mejores rendimientos y la depreciación del dólar obliga a todos los países que tienen sus reservas en esa divisa a buscar monedas más fuertes. Sólo China cuenta con unas reservas equivalentes a 1,45 billones de dólares y más del 70 por ciento están en bonos del tesoro estadounidense o en dólares. De una manera muy lenta, China ha comenzado a buscar otras alternativas, lo mismo hacen los países petroleros. Si esto se generaliza se vendría un colapso del sistema financiero mundial, con efectos devastadores en el conjunto de la economía. Después de la Segunda Guerra mundial, EEUU se convirtió en el principal acreedor y se dio el lujo de financiar la reconstrucción de Europa. Estableció que el dólar era el patrón de todas las monedas, respaldado por oro en sus bóvedas, situación que cambio Richard Nixon, quien quitó este sustento y dejó a el dólar como respaldo, si se puede llamar así, y esto le ha permitido a su economía vivir subsidiada y a costa del resto del mundo. Sin embargo, la actual depreciación de su moneda lo está llevando a perder el privilegio de manejar las reservas de los otros países. Hoy EEUU es el país con la mayor deuda externa que ya superó los 9 billones de dólares, con déficit de cuenta corriente de 950.000 millones de dólares, con la recesión golpeando el sistema productivo, con una galopante crisis financiera, crediticia y bursátil, con una moneda muy depreciada y despreciada, con la inflación amenazando acelerar todos sus síntomas negativos. Lo más grave es que la crisis generalizada de la economía de EEUU arrastrará a todo el sistema económico mundial. La principal prenda de garantía a la estabilidad gringa es su descomunal aparato militar y la guerra para ellos seguirá siendo un buen reconstituyente. www.eln-voces.com www.patrialibre.org