EJERCITO DE LIBERACION NACIONAL DE COLOMBIA Revista Insurrección No. 177– 10 de agosto de 2009 Editorial * AGRESION A SURAMERICA Nacional * ‘BUSCAR UN CAMINO DE PAZ’ Entrevista del Sistema Informativo Patria Libre (SINPAL), con Antonio García, Segundo comandante del ELN. INTERNACIONAL * FRASER, JONES Y URIBE Editorial AGRESION A SURAMERICA La instalación de las Bases militares de Estados Unidos en territorio colombiano, que no son siete sino ocho con la de San José del Guaviare en la frontera con Brasil, sigue generando todo tipo de reacciones nacionales y en los países vecinos. Para justificar la intervención de fuerzas extranjeras, previamente, el imperio puso en marcha una campaña tendiente a atemorizar a los colombianos, enalteciendo y focalizando los supuestos “peligros que asedian” al país de la oligarquía. Los medios comunicacionales repiten sin descanso mensajes dirigidos a satanizar a la oposición política y a la resistencia armada interna, con calificativos de “terroristas y narcotraficantes”; presenta como “aliados del terrorismo” a los presidentes de la República Bolivariana de Venezuela y de Ecuador, que lideran procesos sociales antagónicos con el proyecto ultraderechista de Uribe y los intereses imperialistas. Esta matriz comunicacional coloca con perfidia y en el mismo plano: guerrilla, terrorismo, narcotráfico y a los presidentes Chávez y Correa; y en el otro al gobierno colombiano como la “víctima” que está siendo agredida por todos, para despertar un falso patriotismo. El Tratado autorizando la instalación de las Bases de EEUU, es rechazado por ilegal y violatorio de la Constitución nacional, por indigno y vergonzoso, pues pone el país en trance de convertirse en la estrella 51, de la bandera de la potencia norteamericana y a cumplir el odiado papel de ser el Israel en América. Es peligroso porque conduce a reabrir la dolorosa página de la Guerra Fría y la carrera armamentista en el continente, con el inicio de la agresión a los países fronterizos, contradictores del gobierno del Presidente Uribe y de los EEUU, además de ser una amenaza a los países que se distancian del tutelaje imperialista. Es una medida de fuerza con la que se pretende restablecer las debilitadas cadenas de dominación imperial, torpedear el proceso de integración latinoamericano, detener los vientos de participación popular y soberanía, que soplan por todo el continente y que se encarnan en gobiernos “incómodos” para el imperio y las oligarquías lacayas. Esta ocupación militar en medio de la campaña reeleccionista, es parte del plan imperial para fortalecer un régimen represivo y antidemocrático, para que siga liderando en el continente, los intereses estratégicos de los EEUU y para que libre de oposición interna, garantice el máximo de prebendas y garantías a las grandes Corporaciones y a oligarquía local. Las ocho Bases militares supuestamente dirigidas a apoyar la lucha contra el narcotráfico y el movimiento de resistencia armada colombiano, es el paso previo a la guerra de agresión del imperio y del gobierno colombiano, contra los gobiernos revolucionarios de Venezuela y Ecuador, al tiempo que amenaza a los países que avanzan en procesos populares de justicia y libertad. Para tratar esta situación compleja, la Presidente de UNASUR convocó para el 10 de agosto a los presidentes, para analizar las consecuencias estratégicas de la instalación de las Bases militares y pedirle explicaciones al gobierno colombiano, por el Tratado que suscribió con el gobierno de EEUU. El Presidente Uribe se negó a estar presente en la reunión de este organismo multilateral, optando por visitar a cada uno de los mandatarios en sus propios países, para tratar de explicarles que las Bases militares están dirigidas contra “el terrorismo y narcotráfico”; y señalar como agresores de Colombia a los gobiernos de Chávez y Correa. La instalación de las ocho bases militares gringas en Colombia dejó de ser un problema exclusivo de los colombianos, se convirtió en un problema que calienta al Sur del continente, por lo que es indispensable sumar fuerzas y esfuerzos con todos los pueblos hermanos, para impedir que se establezcan Bases militares extranjeras en cualquier país del continente y exigir que salgan del suelo colombiano. Nacional ‘BUSCAR UN CAMINO DE PAZ’ Entrevista del Sistema Informativo Patria Libre (SINPAL), con Antonio García, Segundo comandante del ELN. ¿Por qué el ELN se retiró de la mesa de diálogos? El ELN jamás se ha retirado de ninguna mesa de diálogos. El que se retiró fue el gobierno, cuando canceló la mediación venezolana solicitada por ambas Partes. En ese entonces, se llegó a un empantanamiento dado que Uribe colocó condiciones unilaterales al ELN, y poco interés mostró en avanzar en la discusión y acuerdos sustanciales que tenían que ver con la participación de la sociedad, con salidas concretas para el desplazamiento y para las víctimas producidas por el terrorismo de Estado, así como su negativa para buscar un acuerdo de cese al fuego bilateral que interpretara a ambas partes mientras se realizaba la Convención Nacional. ¿Qué piensa el ELN sobre la política de paz del gobierno de Uribe? Uribe no tiene propuesta de paz, considera que todos los problemas que hay en el país se derivan de la existencia de la guerrilla, por tanto su objetivo es aniquilarla o que ella se entregue. Sus expectativas son derrotarla militarmente o que se desmovilice. Para él, todo en Colombia está bien, no se necesita que cambie nada, lo que debe desaparecer es todo aquello que busque cambios. Si esto es cierto, ¿qué le espera a Colombia? Lo sensato sería buscar un camino de paz, pero este gobierno tiene un plan económico, político y militar que se lo impide. Si recordamos bien, Uribe dijo que en menos de un año derrotaría a la insurgencia, luego necesitó otro período de gobierno y se hizo reelegir con fraudes y trampas en alianzas con los paramilitares, ahora dice que necesita otros 4 años más para terminar lo que dijo haría, en menos de un año. La ausencia de una política de paz de Estado ha hecho desbordar el conflicto interno más allá de sus fronteras, hoy tiene al país al borde de un conflicto internacional, quizá sea la hecatombe que Uribe necesita para hacerse reelegir una vez más. La ausencia de una política de paz es funcional a las intenciones desestabilizadoras de los Estados Unidos para el continente. ¿El ELN ve posible reanudar los diálogos con el presidente Álvaro Uribe Vélez? Lo que está claro es que Colombia necesita una salida política al conflicto que lo conduzca a la paz con justicia social, lo que está difícil es que sea con este Presidente. Este gobierno destruyó todos los mecanismos que la sociedad y la comunidad internacional habían creado para buscar esa salida, ahora lo monopoliza todo y bloquea el papel de la sociedad. Los colombianos no podemos quedarnos quietos y que se imponga el único camino de la guerra. La sociedad debe recuperar el protagonismo en el tema de la paz. En la coyuntura electoral que se avecina, quien levante una propuesta de paz seria y coherente, puede atraer a las mayorías del país. ¿Cómo ven ustedes la participación de la Sociedad en la búsqueda de la paz? Para el ELN es fundamental. Pero el gobierno ha monopolizado todo, acabó con los instrumentos que fueron muy útiles como las Comisiones de Facilitación, de Conciliación, con los Consejos de paz; amenaza y chantajea a quienes intentan construir propuestas de paz y los acusa de ser “auxiliadores de la guerrilla”, los más protagónicos son perseguidos por las Agencias de seguridad, el gobierno quiere sirvientes y no facilitadores. Hoy, hay que reconstruir esa fuerza de sociedad como dinamizadora de la paz. No podemos dejar que el gobierno imponga la guerra como futuro y niegue los cambios que Colombia necesita. Hay que volver a recuperar las dinámicas de la Comisión de Facilitación, de la Comisión de Conciliación Nacional, de la Comisión de Paz de la Iglesia, y hacerla vinculante a las recientes manifestaciones políticas de la Minga Indígena, de las Comunidades Afro descendientes y de todas las expresiones sociales, que luchan por la paz y la reconstrucción de la democracia. La construcción de un camino de paz debe ir de la mano de todas las expresiones del movimiento social y político de la nación. ¿Colombianas y colombianos por la paz puede ser un buen facilitador? Con ellos mantenemos un intercambio epistolar con el propósito que construir propuestas colectivas que hagan viable un camino de paz, pero buscando una mayor participación de la sociedad. Esta importante agrupación de personalidades ha generado dinámicas introductorias a un esfuerzo más amplio; pero de no comprender bien su papel, puede caer en hacerle exigencias a la guerrilla sobre aspectos que ésta debe abordarlos en una mesa con la contraparte. Los facilitadores no pueden suplantar las dinámicas de las dos partes; guerrilla y gobierno, deben discutir para construir acuerdos en un eventual proceso de diálogos. ¿Cuál puede ser el futuro del referendo reeleccionista? Primero que todo es un atropello a la nación, los gobernantes serios de otros países observarán con asombro lo que en nuestra tierra acontece. Todo lo que empieza mal, por lo general termina mal, porque la imposición por la fuerza se logra en los primeros momentos, luego la gente toma conciencia y opta por lo que puede ser mejor. Hoy Uribe es una talanquera para todos, incluso para los propios uribistas que quieren buscar la presidencia. Siempre he dicho que Uribe es un Fujimori a destiempo, cuando el neoliberalismo estaba en pleno apogeo hace dos décadas, hoy América Latina busca otros caminos más democráticos, los países se inclinan por gobiernos con carácter más social, Uribe choca con esta dinámica del continente. Colombia necesita un gobierno diferente, por eso el referendo reeleccionista va en contravía de las tendencias políticas de estos países. ¿A qué obedece el silencio del presidente Uribe, en la decisión de su participación en una segunda reelección? Más que silencio es hipocresía, pues públicamente no habla con claridad, pero si manipula y presiona; cuando se van a discutir estos temas, los recintos del parlamento se llenan de ministros y cortesanos del palacio presidencial como si se encontraran en una plaza de mercado, regateando la compra de los votos de los parlamentarios. Uribe no puede decir que está por la reelección porque se colocaría por fuera de ley, incluso lo que ha hecho ya lo coloca por fuera de ella y debería ser penalizado. Hoy la suerte del referendo está envolatada, y la congoja debe acompañar al presidente. El gobierno aseguro en días pasados, que la economía colombiana estaba blindada. ¿Qué opinión le merece este planteamiento? En el mundo de hoy ninguna economía puede estar blindada, es una expresión coloquial, es solo un decir, no existen argumentos sólidos. Hoy los balances comparativos registran que las enfermedades perforaron el blindaje, Ecopetrol, decreció un 59 por ciento respecto del año anterior, y por ahí derecho sigue la lista. Para una lectura seria del comportamiento de la economía de un país, no podemos decir que es buena cuando solo les va bien a los dueños de las grandes empresas sin tener en cuenta al conjunto de la población. En la Colombia capitalista neoliberal, en los tiempos buenos para los empresarios, les va mal a los trabajadores; y en tiempos de crisis, los capitalistas dejan de ganar un poco y el Estado los subsidia, mientas los trabajadores soportan todo el peso de la crisis. En el gobierno de Uribe cuando las cifras del DANE no le sirven, el Director de dicho instituto tiene que renunciar. La crisis económica se agudizará más ahora con las torpezas realizadas contra Ecuador y Venezuela. ¿Cómo ve la crisis entre Colombia, Venezuela y Ecuador? En América Latina hoy existen dos proyectos de sociedad. Uno neoliberal, antidemocrático y caduco, cuyo adalid es la Colombia que gobierna Uribe; el otro, un proyecto alternativo, democrático, con sentido social y de esencia colectiva, que se expande y está en contradicción con los intereses del imperio. Ese es el fondo del problema, y como no han podido frenarlo por la vía política pretenden hacerlo por la vía militar con acciones desestabilizadoras, como fue el ataque con misiles al territorio ecuatoriano o por medio de un golpe militar como el de Honduras. El imperio se niega a perder su tradicional área de influencia y en eso juegan con Uribe y la oligarquía colombiana, para que el territorio y sus Fuerzas Armadas sirvan de avanzada para las incursiones militares contra otros países. ¿Qué hay detrás de las Bases Militares de EEUU en Colombia? Hemos dicho que el traslado de las tropas gringas, de la Base de Manta hacia las 7 bases en territorio colombiano, se asemeja a un enroque, y no es solamente para cooperar con el gobierno colombiano en su lucha “contra el narcotráfico y el terrorismo”. Los intereses de EEUU van más allá, a él le interesa es todo el “eje del mal”, su doctrina militar lo establece con claridad al definir que están en una “guerra contrainsurgente global”, y global quiere decir el mundo entero. Lo que ha hecho Uribe es demasiado delicado y en Colombia no se lo ha mirado con la suficiente responsabilidad, se ha cedido el territorio nacional para que se instalen “balcones de observación” contra todos los países del continente, y desde ahí se prepararán también los futuros ataques militares. Uribe ha hecho un acto de agresión a países hermanos sin ninguna consulta al Congreso, como éste es de su bolsillo no necesitaba el formalismo de consultarle. ¿No creen Uds. qué esas bases sean para ayudar a combatir el narcotráfico? Ese argumento es una farsa, los gringos no han podido acabar o frenar el consumo de narcóticos de su población, que debería ser la prioridad de su política antinarcóticos, menos van a poder combatir el tremendo negocio que la ilegalidad de la droga produce. La DEA es quien más cocaína ingresa a los Estados Unidos, pues con sus llamadas operaciones de “entrega controlada” de drogas, sus agentes supuestamente vigilan los embarques para hacerle seguimientos a las redes mafiosas, pero en últimas son acuerdos con los carteles donde todos quedan contentos: los consumidores tienen el producto, la DEA tiene supuestamente "trabajo" y recibe la paga de las mafias, las mafias de la droga sus utilidades y las mafias financieras el dinero para ponerlo a rentar desde los Paraísos Fiscales. La política antinarcóticos de los gringos fracasó, eso lo sabe el mundo entero. Cuando una política de una gran potencia mundial no da resultados en décadas, hay que cambiarla. El gobierno Colombiano asegura que está en la última etapa de la política de Seguridad Democrática, que tiene a la insurgencia arrinconada, como ellos lo llaman “el fin del fin”. ¿Podríamos hablar del fin de la insurgencia? Sin duda ese es su deseo, pero hoy las guerras no tienen las mismas lógicas de otros tiempos. Primero que todo la insurgencia armada no ha sido derrotada militarmente; y segundo, este país está hecho un desastre, campea la impunidad, no existe parlamento y por invertir en la guerra se abandonó a la gente, esto quiere decir que políticamente tampoco se ha derrotado el proyecto político de izquierda y de cambio en el que juega la insurgencia junto con otros sectores de la sociedad. Desde un nuevo punto de vista militar, una fuerza poderosa que no logra derrotar a una fuerza irregular, pierde; y una fuerza irregular que no es aniquilada por una fuerza poderosa, gana. Estas guerras no se ganan en el corto plazo, pues hoy las guerras se libran ante los ojos del mundo y el ejército que comete barbaridades como las ejecuciones extrajudiciales, mal llamados “falsos positivos”, tiene su futuro amenazado. En esa nueva lógica política y militar se mueve hoy el ELN. ¿Está el ELN tan debilitado que no opera militarmente? Al ELN le interesan los éxitos militares que van acompañados de éxitos políticos, hoy en medio de tanta barbaridad y manipulación mediática es más sabio actuar con prudencia y responsabilidad. Hoy si una acción militar no transmite un mensaje político claro se puede confundir con cualquier hecho de violencia. Además de eso el ELN hoy se ajusta a unas directrices militares de carácter nacional. De otro lado, muchas de las acciones realizadas por el ELN los medios de información no las reportan, o se las asignan a las FARC. Coloquemos un solo ejemplo, hace unas semanas unidades del ELN realizaron la acción contra la policía en Samaniego (Nariño), se la atribuyeron a las FARC, allí resultaron heridos 12 agentes, de los cuales luego murieron 6. Que se oculte el accionar del ELN no nos desespera, sabemos que hace parte del diseño mediático. Lo esencial para el ELN es su nuevo enfoque sobre los asuntos militares y políticos, nos importa la opinión de la gente y su sentir. ¿Cómo sigue la situación con las FARC? Hemos considerado que es una exigencia estratégica para ambas organizaciones parar la confrontación, en tal sentido el Comandante Nicolás le ha enviado dos cartas al Comandante Alfonso Cano proponiéndole ordenar a las dos fuerzas parar esta guerra absurda, pero desafortunadamente no hemos conocido su respuesta. Nos llama mucho la atención que se desestime este tipo de propuestas y en cambio en Arauca el Décimo Frente de FARC expide comunicados declarando objetivos militares a las organizaciones sociales. Creemos que esta dificultad debemos asumirla y solucionarla con responsabilidad desde las máximas comandancias. INTERNACIONAL FRASER, JONES Y URIBE Tres importantes viajeros iniciaron giras el martes pasado, 4 de agosto, el General Fraser, Jefe del Comando Sur del Ejército de los Estados Unidos, el ex General Jones y el Presidente Uribe. Los tres llevaron en sus portafolios, propósitos idénticos e instrucciones precisas. Fraser llegó a Cartagena, a presidir una Conferencia de Seguridad, que congregó a Generales de 7 países latinoamericanos. Jones, asesor de la Agencia de Seguridad Nacional de EEUU, estuvo en Brasilia, en donde reconoció que el Tratado para crear nuevas Bases militares estadounidenses en Colombia, tuvo fallas en su creación. Mientras Uribe, el mismo día, inició visitas a 7 presidentes de América del Sur. La agenda de los 3 viajeros se hizo en Washington, con el propósito de minar el avance de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y de su componente, el Consejo Suramericano de Defensa (CSD). ¿Por qué no les agradan a los EEUU, estas nuevas instituciones continentales? Porque por primer vez en 200 años, los latinoamericanos construimos organismos multilaterales propios, sin la presencia y tutela de los EEUU. Saboteo a la Cumbre de Quito El Presidente Uribe prefirió hacer 7 viajes, en vez de ir a Quito, el lunes 10, a la Cumbre de UNASUR, en donde el Presidente Correa asumió la coordinación rotativa de la Unión; a la que asistieron los mismos 7 presidentes que visitó en esta gira, además de los mandatarios de los otros 5 países miembros. Este desplante, ¿a qué se debe? Lo hizo, para no dar explicaciones por las nuevas 7 Bases militares que le permitió hacer a los EEUU, en territorio colombiano ni para que le recordaran, que deben restablecerse las relaciones diplomáticas con Ecuador, rotas desde cuando Uribe decidió agredir su territorio, con los ataques del 1 de marzo de 2.008. El mandatario colombiano no quiere tratar con el Presidente Correa, los 5 puntos que colocó Ecuador, para acordar el restablecimiento de relaciones entre los dos Estados. Ellos son: * Control de la frontera común. * Indemnizaciones por la agresión. * Ayuda económica de la ONU, para la atención de refugiados colombianos en territorio ecuatoriano. * La entrega de información sobre el bombardeo hecho el 1 de marzo. * Cesar las denuncias de Bogotá, en las que relacionan a Ecuador con la insurgencia colombiana. Compre una y lleve siete Como en los baratillos, desde Washington pidieron a Bogotá alojamiento para las tropas y material de guerra, desalojados de Manta (Ecuador) y Uribe les alquiló, en vez de una, siete Bases militares en territorio colombiano. ¿Cuál es la causa de tanta generosidad? Es la contraprestación de la elite dominante, pues los EEUU respaldan incondicionalmente el terrorismo de Estado imperante en Colombia, pese a ser denunciado mundialmente, como un régimen represivo y antidemocrático. No debe olvidarse que la persistencia de las violaciones a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario, han llevado a que la ONU mantenga 4 Relatores Especiales, para monitorear al régimen de Bogotá. Los 4 Relatores –de 43 nombrados para todo el mundo- están dedicados al seguimiento de crímenes y violaciones, como: “Asesinatos extrajudiciales, desapariciones forzadas; colaboración militar con grupos ilegales y paramilitares… tortura y maltrato de detenidos; hacinamiento e inseguridad en prisiones; arrestos arbitrarios; impunidad; intimidación a la justicia, ineficiencia de esa justicia; persecución e intimidación de periodistas; condiciones antihigiénicas de asentamiento de personas desplazadas, con acceso limitado a salud, educación o empleo; corrupción; persecución a defensores de derechos humanos; violencia contra la mujer, incluidas violaciones" (*). El debate entre UNASUR Y EEUU Tres han sido los puntos más críticos en que chocan la política de los EEUU para Colombia y la que desarrolla UNASUR: 1. Para UNASUR, en Colombia existe un conflicto interno, social y armado; mientras que para EEUU sólo existen brotes terroristas. 2. Para UNASUR existen grupos opositores armados, a los que EEUU ve como organizaciones terroristas. 3. Para UNASUR el ataque de Uribe del 1 de marzo, fue una agresión contra la soberanía e integridad territorial de Ecuador; en cambio para EEUU, se trató apenas de un ataque defensivo. Esta controversia es la que explica la inquietud latinoamericana, por las 7 nuevas Bases militares de EEUU, encaminadas hacia la regionalización del conflicto colombiano, al tiempo que se desecha la búsqueda de su solución política. Asfixiar al CSD en la cuna ¿Cuál sería el discurso más probable de Fraser en Cartagena? “Colombia está amenazada en su seguridad”… “Los gobiernos de Ecuador y Venezuela son incapaces de impedir que usen su territorio para amenazar la seguridad de Colombia”… “Los ataques de fuerzas gubernamentales colombianas contra países vecinos, en represalia por ataques hechos desde esos territorios, deben considerarse como un uso del derecho a la defensa”. Si el régimen de Bogotá hace parte del CSD, ¿por qué no lleva allí su alegato sobre la seguridad? ¿Para qué necesitaba organizar una reunión paralela al CSD? El encuentro de los Generales en Cartagena, ¿no sería para escuchar una repetición de las viejas posiciones de Bush y Uribe, pero ahora en boca de un General de la era Obama? El uso no defensivo de la fuerza El tratamiento que se da al establecimiento de responsabilidades, por la agresión de Uribe en contra de Ecuador, del 1 de marzo, está sentando doctrina sobre la seguridad en este hemisferio y dentro de este marco, es que se seguirán analizando los despliegues de tropas de EEUU y sus aliados, en América Latina. Para el caso de la mencionada agresión, la sociedad estadounidense y la comunidad internacional deben hacer al menos cuatro preguntas al Departamento de Defensa de EEUU (Pentágono). ¿Por qué persisten los EEUU en dar copiosa ayuda militar al régimen de Bogotá, comprobado violador impenitente de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario? ¿Por qué permite que el material bélico entregado por EEUU a este régimen, se use en operaciones de ataque por fuera de las fronteras colombianas? ¿Por qué el Pentágono no detiene y sigue alentando las anteriores transgresiones, siendo sabedores que violan propias leyes de EEUU, como la Ley de Ayuda Exterior y la Ley de Control de Exportaciones de Armas? ¿Cómo demuestran que el bombardeado campamento de Raúl Reyes en Angostura, era una base de operaciones ofensivas contra Colombia y no, un sitio de relaciones internacionales, desde donde se promovía la salida política del conflicto colombiano? Mientras se siga comprobando el uso no defensivo de la fuerza en los ataques contra Angostura, como lo concluyeron el Grupo de Río y la OEA, el régimen de Bogotá y su patrocinador el de los EEUU, seguirán siendo responsables de esta agresión. _____ (*) Informe Anual del Departamento de Estado de los Estados Unidos sobre la situación de los derechos humanos en Colombia, 25 de febrero de 2009. www.eln-voces.com www.patrialibre.org