EJERCITO DE LIBERACION NACIONAL DE COLOMBIA Revista Insurrección No. 178– 17 de agosto de 2009 Editorial * ESTADO COMATOSO Nacional * MÁS BASES, MENOS SEGURIDAD • MARTINELLI Y URIBE Internacional • OBAMA Y HILLARY VESTIDOS DE CAMUFLADO Editorial ESTADO COMATOSO La elite colombiana mantiene un régimen represivo y anti democrático, patrocinado por el gobierno de los Estados Unidos. En reacción a su dominio crece la oposición interna, que busca cambios progresistas. Este choque es el combustible que mantiene el conflicto interno colombiano. Si el Presidente Obama dice que es un “gobierno progresista y de cambio”, contrasta bastante verlo cómo sigue patrocinando este régimen de elites asesinas. Las viejas recetas de intervención militar extranjera, van a empeorar el conflicto colombiano y a exportarlo a las naciones vecinas. El escalamiento militar que implica la instalación de 7 Bases de EEUU en suelo colombiano, inmediatamente empeora la crisis de este país. Crisis que ha producido un Estado en estado de coma o como dice el Brookings Institution de EEUU, en su medición anual de Estados fracasados –publicada en abril de este año-, el colombiano obtiene pésima calificación, al quedar en el segundo grupo de los peores, entre 141 países encuestados. Es un esfuerzo vano intentar sacarlo del estado de coma, acudiendo a más guerra. En 1.992 se destinaba el 2 por ciento del PIB de Colombia al gasto en “seguridad”, hoy supera al 6 por ciento. Al parecer ahora quieren llevarlo hasta el 8 o al 10 por ciento. Mientras tanto en esos mismos años, se echaron por tierra las reformas democráticas hechas por la Constitución de 1.991, pues en cada contra reforma de las innumerables realizadas por el régimen, se dispusieron a la nación y sus riquezas, enteramente al servicio del capital extranjero y de la minoría oligárquica. A esta política, el Presidente Uribe la denomina “ganar la confianza inversionista”. Por dicha causa, en este mismo periodo, se incrementó exponencialmente la desigualdad en la distribución del ingreso entre los colombianos y se hundió en la pobreza a tres quintas partes de la población. A esta otra política, el mandatario colombiano la llama “cohesión social”. Por eso mismo, sigue en aumento la protesta social y la oposición política contra este régimen, quien en vez de atenderla, hoy pretenden sofocarla con una nueva avalancha de guerra. El resultado será el empeoramiento del estado de coma nacional y como todos los años recientes, cada año habrá 300 mil nuevos desplazados internos por el conflicto, sumados a los 4 millones 300 mil que existían a fines de 2.008, que representaban el 9,3 por ciento de los colombianos (*). A esta política, la favorita del régimen, Uribe la rebautizó como “Seguridad democrática”. Al viejo régimen y a los EEUU, poco les importa la reelección de Uribe, pero si persiguen con ansiedad la continuidad de sus tres políticas principales. El conflicto de intereses entre la minoría privilegiada que lleva 200 años gobernando y las grandes mayorías debe resolverse; el momento y su forma de resolución están en manos de un nuevo liderazgo nacional, que garantice salir de esta crisis y construir un Gobierno de nación, paz y equidad. __________ (*) El Centro de Control del Desplazamiento Interno (IDMC, sigla en inglés) dependiente de Consejo Noruego de Refugiados, clasifica a Colombia como el segundo país del mundo en producir desplazamiento interno, después de Sudán, cuyo conflicto mantiene 4,9 millones de personas desplazadas; según el Informe Anual 2.008, dado a conocer el 1-05-09. Nacional MÁS BASES, MENOS SEGURIDAD Hace pocos días el Presidente Obama, refiriéndose a la instalación de nuevas Bases militares de Estados Unidos en Colombia, desestimó la crítica mundial que ha recibido por esta decisión, diciendo que se trata apenas de “retórica anti yanqui” y que la potencia norteamericana “no tiene nada que ver en el conflicto entre Colombia y Ecuador”. Obama heredó 737 Bases militares distribuidas por todo el planeta y un imperio en crisis, que cada vez es menos capaz de mantener andando esta máquina de guerra. La crisis no sólo es económica y financiera, también es de credibilidad, pues EEUU cada vez encuentra menos aliados para sus aventuras militares, dado que está demostrado, que una mayor expansión militar imperialista, en vez de conseguir más seguridad, acarrea más inestabilidad para la comunidad internacional. Lo que si le permiten las 737 Bases es mantener atascada y amenazada la aplicación del Derecho Internacional, impidiendo que se establezcan responsabilidades por las agresiones hechas por EEUU y sus cachorros. Con el agravante que, esta maquinaria militar imperialista impone la regionalización de conflictos locales, como el colombiano y el hondureño, negando el camino de la solución política para ellos. En pocas palabras, entre más Bases militares en el extranjero tengan los EEUU, el mundo tendrá menos seguridad, más impunidad y menos soluciones políticas para los conflictos. Base equivale a colonia Cambiar la Base de Manta por 7 Bases en territorio colombiano, no es más que una ampliación de la fuerza militar de EEUU en esta esquina de Suramérica. Ampliación que se hace después del golpe militar derechista, del 28 de junio de este año en Honduras y de la agresión del 1 de marzo de 2.008, hecha por el régimen de Bogotá, en contra de la República de Ecuador. El imperio hoy, ¿pugna por contraerse o por expandirse aún más? ¿Existen razones valederas para creerle al gobierno de EEUU, cuando afirma que las nuevas Bases son para cuidar a la gente y a la naturaleza? Veamos lo que dicen propios ciudadanos estadounidenses: “Estados Unidos gastan más de $500 billones de dólares al año para financiar sus fuerzas armadas y mantener su ‘Baseworld’ (Mundo de Bases). Así llama el autor y analista de política exterior Chalmers Johnson a la extendida red de campamentos que el país tiene en el extranjero, raras veces notada por los ciudadanos, pero considerada con resentimiento por gran parte del mundo. Oficialmente EEUU posee 737 Bases en todo el mundo, con un valor total de 127 mil millones de dólares y que cubren casi 2.800 kilómetros cuadrados en unos 130 países. ‘Hace muchos años, se podía seguir la extensión del imperialismo contando las colonias’, escribió Johnson en su libro Némesis: los últimos días de la república norteamericana, de 2007. ‘La versión norteamericana de la colonia es la Base militar’”. Johnson explica: ‘El propósito de todas esas Bases es la ‘proyección de fuerza’, o mantener la hegemonía militar norteamericana sobre el resto del mundo. Ellas facilitan nuestra ‘labor policial’ del globo y la intención es garantizar que ninguna otra nación, amistosa u hostil, puede retarnos militarmente’. Desde el fin de la Guerra Fría, poseer tal poder incontestado es un basamento declarado de la política de defensa de EEUU” (1). Garrote en vez de leyes Pasando al establecimiento de responsabilidades derivadas del uso no defensivo de la fuerza militar por parte de los EEUU y sus escuderos incondicionales, como los Estados terroristas dominantes en Israel y en Colombia, el jurista estadounidense Richard Falk (2), afirma que el uso no defensivo de la fuerza es: “Prohibido según la Carta de Naciones Unidas, equivalente a un acto de agresión y, como tal, constitutivo de un crimen contra la paz. Después de la Segunda Guerra Mundial en Núremberg, los dirigentes nazis que habían sobrevivido fueron declarados culpables de este crimen, descrito en la sentencia como ‘el crimen supremo’ que abarcaba los demás”… “Cuando se trata de crímenes de guerra las realidades de la geopolítica están construidas con un doble rasero… Desde el proceso de Núremberg tras la Segunda Guerra Mundial, existe impunidad para aquellos que actúan en nombre de Estados poderosos e invencibles y no parece que en un futuro próximo nada vaya a desafiar este hecho de la vida internacional, con lo que se va a empañar el estatus del derecho internacional como un vehículo de la justicia global, que es consecuente con sus esfuerzos por hacer que se cumpla la ley. Cuando se trata de Derecho Penal Internacional sigue habiendo impunidad para los fuertes y victoriosos, y una potencial exigencia de responsabilidades para los débiles o derrotados”. Este garrote imperialista es el que ampara al régimen de Bogotá, para decir que su ataque a Ecuador no fue una agresión y que tales ataques los volverá a hacer, cuando considere necesario. EEUU si tiene que ver El gobierno de Obama mantiene una gran ayuda militar al régimen de Bogotá, haciéndolo el mayor receptor de tal ayuda en el continente, pese a que la Comisión de Derechos Humanos de la ONU lo tiene clasificado como violador consuetudinario de los derechos humanos. El gobierno de Obama conoce que las armas entregadas a este régimen, son usadas por fuera de las fronteras colombianas, como en la agresión del 1 de marzo contra Ecuador. Si el gobierno de Obama es conocedor que los hechos anteriores violan las Leyes de EEUU (Ley de Ayuda Exterior y Ley de Control de Exportaciones de Armas), ¿por qué se obstina en mantener esta ayuda militar? ¿Por qué en vez de incrementar su intervención militar en Colombia, no promueve la solución política de su conflicto interno? ______ Notas (1) Mark Engler, Reconsideración del poder de EEUU en tiempos de crisis económica: ¿El fin del imperio norteamericano? Foreign Policy In Focus, abril 2.009. Mark Engler es el autor de Cómo dominar al mundo: la batalla que se acerca por la economía global (Nation Books, 2008). www.DemocracyUprising.com. Traducido por Progreso Semanal. (2) Richard Falk, Los crímenes de guerra de Israel, Le Monde Diplomatique, marzo de 2.009. Richard Falk es profesor emérito de Derecho Internacional de la Universidad de Princeton (EEUU) y Relator Especial de la ONU para los Derechos Humanos en Palestina, desde 2.008. Traducido por Rebelión. Nacional MARTINELLI Y URIBE Por fin apareció una voz que respalda al régimen colombiano, en su decisión de alquilar su territorio, para instalar 7 nuevas Bases militares de Estados Unidos. Se trata del Presidente Martinelli, de Panamá, que el pasado martes 11, declaró que, “las Bases militares de EEUU en Colombia, resolverán grandes problemas del continente”. Declaración que debe entenderse como la voz de un régimen, que también recibe críticas mundiales, debido a que sufre problemas parecidos a los de Bogotá, por la instalación de tropas de EEUU en su territorio. En la llamada operación “justa causa”, de diciembre de 1.989, los EEUU invadieron a Panamá, disolvieron sus Fuerzas de Defensa y se reservaron ellos la decisión de intervenir unilateralmente, si la neutralidad o la seguridad del Canal estuviera en peligro. Alexis Rodríguez, decano de Investigación de la Universidad Especializada de las Américas, de Ciudad de Panamá, sostiene que “la invasión militar de 1.989 se hizo bajo el pretexto de limpiar la economía de capitales provenientes del narcotráfico, pero ni se investigó sobre eso. Washington volverá con el tema cuando necesite chantajear al gobierno que se oponga a ser parte de su estrategia de dominación continental” (1). Durante el gobierno de la presidenta Moscoso (1.999-2.004), los EEUU consiguieron que Panamá hiciera parte del anillo exterior del Plan Colombia, haciendo a un lado su tradición de neutralidad. Pero lo peor de todo es que la Moscoso firmó, sin aviso y sin publicarlo ni presentarlo a la Asamblea Legislativa, un Tratado negociado en secreto con EEUU, llamado Arreglo Complementario 2.002 o Convenio Salas-Becker. El sociólogo y escritor panameño Raúl Leis rechazó este Convenio, porque “aceptar el establecimiento o presencia de ejércitos extranjeros en un país constitucionalmente desprovisto de fuerzas armadas propias como es Panamá, sin transparentarlo, ignora los acuerdos concertados en los Encuentros Panamá 2.000, donde todos los representantes de la sociedad civil, partidos y gobierno acordaron la no continuación de la presencia militar exógena" (2). Por su parte el ex presidente panameño Jorge Illueca (1.984), se opuso al Convenio Salas-Becker, porque en él, Panamá entregó los derechos de jurisdicción y soberanía marítima sobre su Zona Económica Exclusiva (188 millas), reduciéndolos sólo a su Mar Territorial (12 millas); además de admitir el acceso de uniformados de EEUU a todo el territorio panameño, autorizándolos a que por sospecha registren naves, incauten bienes, detengan personas, usen la fuerza y las armas. Concluye el ex presidente, “lo que es más grave aún, es que para la utilización de la fuerza por EEUU, lo que se requiere es que dicho empleo de la fuerza esté en estricto acuerdo con la legislación y política norteamericanas, con exclusión de la legislación y la política panameña" (3). Con ocasión de la visita que realizó a Panamá, Rumsfeld, el secretario de Defensa de EEUU, el 13 de noviembre de 2.004, el ex ministro de Trabajo panameño Mitchell Doens, denunció que esa visita confirmaba que “Panamá forma parte del ‘sistema de defensa regional’ bajo la dirección del gobierno de EEUU, pero no a partir de nuestros propios intereses y visiones”. Doens reiteró el clamor nacional, que critica “los acuerdos administrativos de seguridad” firmados por la ex presidenta Moscoso, “que permiten a las autoridades civiles y militares gringas actúen en el país como si fueran soberanos, controlando tierra, aire y mar, fronteras, comunicaciones públicas y privadas, aduanas y migración” (4). Hubo un presidente de EEUU, que en 1.903 dijo “yo tomé a Panamá”, al separarla de Colombia. Panamá sigue tomada y ahora el turno es para la patria de Gaitán y Camilo. Los pueblos aprendemos de la historia y por eso sabemos que la presencia en territorio latinoamericano de Bases militares extranjeras, trae problemas a los países que las albergan y también al continente. Así Martinelli y Uribe traten de convencernos de lo contrario. ______ Notas 1 y 4: “En las fronteras del Plan Colombia”, Hernando Calvo Ospina, Le Monde Diplomatique, febrero de 2.005. 2 y 3: “Nuevas bases militares y convenios lesionan soberanía nacional: Los zarpazos yanquis en América Latina”, El Siglo, Buenos Aires, marzo de 2.002. INTERNACIONAL OBAMA Y HILLARY VESTIDOS DE CAMUFLADO 1. El comandante en jefe del Ejército Imperial es Barack Obama, el electo presidente de los Estados Unidos de América. Está explicito en la Constitución. Es su responsabilidad cualquier acción militar que haga el ejército en cualquier lugar del globo, territorio donde se disloca en más de 800 bases esta portentosa maquinaria de guerra. 2. El Comando Sur o South Command, con sede en la ciudad de Miami, - con puestos avanzados en la Base de Soto Cano, en Honduras - que causalidad- , en Comalapa El Salvador y el desmontado en Manta, que de pronto vendrá a Palanquero, en el Valle del Cauca, - hoy bajo el mando del General Douglas M. Fraser, es la estructura del Ejercito imperial que tiene bajo su responsabilidad el control militar y las acciones que se hagan en Centro y Sudamérica y el Caribe. Entre sus responsabilidades está el uso que se le de a la Cuarta Flota. 3. El Departamento de Estado, en este caso bajo el mando de la señora Hillary Clinton, es quien despliega la política internacional del Imperio, que es responsabilidad del Presidente. Tiene en su contenido de trabajo la señora Clinton, entre otras cosas todo tipo de ayuda que de Estados Unidos, entre ellas la militar. 4. Barack y Hillary se visten de camuflado y defienden su presencia siete veces repetida en el territorio nacional. No hacen más que actuar de acuerdo a la teoría que sostiene la señora Clinton "la combinación de principios y pragmatismo". Uribe, el cachorro más avieso (1) del imperio, tiene un historial, que más que nadie lo conoce el Departamento de Estado, pero sus ofertas y disposiciones lacayas, son un festín que conjuga, la defensa de los llamados principios democráticos y los intereses más caros del imperio. 5. Los Estados Unidos siguen teniendo las peores amistades. No importa que Mccain haya sido recibido, torpemente, por Uribe con calidad de jefe de Estado, siendo aun candidato, Hillary y Obama, hacen de tripas corazón y consideran, como Bush, al jefe de los asesinos de los sindicalistas, al numero 81 en la lista de los empleados de Pablo Escobar, como su amigo. Y como la señora Hillary misma dice "Nosotros no vacilaremos en defender vigorosamente a nuestros amigos (......) cuando sea necesario con el más fuerte poder militar del mundo " y en la misma explicación ante el Consejo de Relaciones Exteriores de los EEUU, el 15 de junio pasado, completaba "Lo mismo que nunca negaríamos municiones a tropas americanas llevadas a una batalla..." 6. Aunque el Presidente Obama llamó en el encuentro de mandatarios de Trinidad y Tobago a dejar de lado el pasado y avanzar de la mano, todos al futuro, el pasado viene y nos golpea en la cara, para no volver a caer. Ya no es, que Obama no ha tenido tiempo para recomponer los entuertos que dejo Bush, en su bárbaro paso por la silla imperial. Tres perlas: Guantánamo, una base de reabastecimiento de carbón para la Marina gringa después de más de 100 años de usufructo, sigue clavado en la historia americana, Puerto Rico es una realidad centenaria; la presencia política-militar yanqui se hizo manifiesta en Colombia desde el asesinato de Jorge Eliecer Gaitán en 1948, magnicidio sobre el cual los gobiernos de los Estados Unidos se han negado a desclasificar documentos, que por ley deberían ser de dominio público hace ya más de 10 años. 7. Para Nuestramérica, el garrote asoma acerado, fundido en metal de guerra. Se implementan las Bases, con un discurso fundado en el combate a dos Frankestein del laboratorio yanqui: el narcotráfico y el terrorismo, que el cachorro Uribe los convirtió, basado en su historia vital, en uno solo: el terrorismo narcotraficante. Es el enemigo de ahora, contra él, Estados Unidos acepta prestar su ayuda. El Plan que despliega el imperio desde la época de Bolívar y Martí en Nuestramérica continúa: la guerra contra los pueblos y la guerra de rapiña sobre los recursos naturales, acuíferos, energéticos y minerales de estas tierras. 8. La política exterior imperialista no transluce grandes transformaciones. La imposición de su hegemonía combinando todas las formas de lucha, no ha dejado de ser su objetivo central. La sonrisa benigna de Obama se transforma en mueca, y con Hillary como su brazo internacional, confirman que el complejo militar industrial y el establecimiento yanqui no dejó el poder, y por tanto no dejo la guerra global, el asalto del mundo. De Iraq se fueron pero ahí están; en Afganistán se profundiza la confrontación, en Corea continúan las provocaciones. Son 40 países en el mundo que saben en este momento que es tener soldados imperiales. Son 190 mil unidades, dislocadas en todo el planeta. Armadas como jamás ningún ejercito lo había estado en la historia de la humanidad. 9. Las mentiras imperiales para justificar sus guerras e invasiones no engañan a nadie. En Iraq hablaron de armas de destrucción masiva. En Afganistán que allí estaba el misterioso Osama Bin Laden. En Vietnam que fueron agredidos en el golfo de Tonkin; contra Nicaragua que fueron minados los puertos. Ahora en nuestras tierras, no faltaran las mentiras para intentar atacar desde las flamantes bases a los procesos bolivarianos de Venezuela y Ecuador. 10. El vestido camuflado de la Secretaria de Estado Hillary Clinton y el Emperador Barack Hussein Obama no es de adorno ni una moda. Es el uniforme del Ejercito Imperial, que ha asesinado a casi un millón de seres humanos en la guerra de agresión en curso contra dos pueblos heroicos a miles de kilómetros de los Estados Unidos. ----------------- DRAE: avieso: (del latin aversus, desviado, torcido.) 1. adj. Torcido, fuera de regla. 2. Adj. Malo o mal inclinado. www.eln-voces.com www.patrialibre.org