EJERCITO DE LIBERACION NACIONAL DE COLOMBIA Revista Insurrección No. 180 – 31 de agosto de 2009 Editorial HEGEMONÍA REGIONAL, ¿CON PAZ O CON GUERRA? Nacional * CARTA DEL COMANDO CENTRAL AL SEÑOR PRESIDENTE RAFAEL CORREA, PRESIDENTE PRO TEMPORE DE LA UNIÓN DE NACIONES SURAMERICANAS. 25 de agosto * COLOMBIA EN EL DEBATE CONTINENTAL Internacional * EL AISLAMIENTO, ENFERMEDAD SENIL DEL URIBISMO Editorial HEGEMONÍA REGIONAL, ¿CON PAZ O CON GUERRA? El continente americano estuvo atento a la reunión de los presidentes suramericanos agrupados en UNASUR, realizada en Bariloche, Argentina, por tratarse de un hito histórico que repercute sobre el futuro de Latinoamérica. La reunión abordó temas de profundo calado, analizó intereses contrapuestos y de alcance estratégico en medio de un clima recalentado, por la instalación de nueve bases militares de los Estados Unidos en territorio colombiano y por el debate continental sobre esta decisión. La problemática surgida tiene como fondo los intereses del imperialismo norteamericano y de las oligarquías dependientes, que se sienten amenazadas por los vientos libertarios de soberanía, democracia y participación popular, que recorren al continente y que lideran varios presidentes. Es el resultado de las contradicciones existentes entre dos modelos contrapuestos de sociedad y desarrollo, y entre dos caminos: el uno lleva a perpetuar la dominación y explotación centenaria de los pueblos y el otro avanza hacia la segunda y definitiva independencia; en momentos en que el imperio intenta recuperar la hegemonía perdida en la región, desactivar las amenazas a su dominación y al poder de las oligarquías lacayas. Dentro del plan de reconquista está la ofensiva mediática global montada sobre calumnias, verdades a medias y todo tipo de engañifas contra los gobiernos de Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua principalmente, enfocada a ilegitimar a sus presidentes, acusándolos de desestabilizar la región, de intervenir en los asuntos de otros países, apoyar al “terrorismo” y tolerar al narcotráfico. Es una campaña similar a la ejecutada contra los países que posteriormente fueron agredidos por los EEEUU en todo el mundo, a nombre de la libertad y la democracia. En esta ocasión la ofensiva mediática va dirigida a legitimar la guerra intervencionista, que tienen planeada contra los pueblos latinoamericanos que defienden el derecho a ser dueños de su propio destino. Las nueve bases militares instaladas en territorio colombiano –no son siete como lo reconoce el gobierno colombiano-, con las instaladas anteriormente en Saravena, Arauca, en la frontera con Venezuela y en San José del Guaviare, en la frontera con Brasil. Estas bases son otro paso avanzado en la preparación de la intervención militar, son una real amenaza contra los pueblos, que en Suramérica defienden el derecho a ser dueños de su destino. Las bases están dotadas de recursos con tecnología de última generación, utilizados en guerras internacionales. Por lo tanto es una gran mentira cuando afirman los gobiernos de los EEUU y Colombia, que las bases no representan amenaza para ningún país, que están destinadas a combatir al “terrorismo” y al narcotráfico en Colombia. El Presidente Uribe en la reunión de UNASUR recurrió a la distracción, como suele hacerlo para tapar la corrupción y crímenes de Estado cometidos por su gobierno, para que dentro de la agenda no se analizara la amenaza de las bases militares instaladas en Colombia. Además de llamar a que los gobiernos las acepten, como cooperación en la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico en la región. Los pueblos latinoamericanos saludan a la reunión de Presidentes de UNASUR en Bariloche, por su crítica a la instalación de bases militares extranjeras en Suramérica, su exigencia del retiro de éstas, su búsqueda de paz para el área Andina y sus aportes a la solución política al largo conflicto social y armado colombiano. Nacional CARTA DEL COMANDO CENTRAL AL SEÑOR PRESIDENTE RAFAEL CORREA, PRESIDENTE PRO TEMPORE DE LA UNIÓN DE NACIONES SURAMERICANAS. 25 de agosto Agosto 25 de 2.009 Señor Presidente Rafael Correa Presidente pro tempore de la Unión de Naciones Suramericanas. Reconocemos su voluntad de buscar salidas políticas a los conflictos y acogemos su reciente llamado a trabajar juntos para construir la paz, razón por la cual entregamos esta propuesta a Usted, como Presidente pro tempore de UNASUR. Partimos de considerar que una salida al conflicto colombiano, pasa por la solución al actual conflicto de la región Andina. En esta vía, respaldamos los esfuerzos de todos quienes hoy trabajan por hallar salidas de paz, a los conflictos entre naciones hermanas y al interior de cada país. Nos sumamos a este camino, que Usted junto a otros líderes latinoamericanos encabezan en este momento y por ello le solicitamos a UNASUR que acompañe un proceso de solución política al conflicto interno colombiano. El prolongado conflicto social y armado que consume a Colombia, demanda del apoyo latinoamericano, para enrumbarse hacia una salida política, pues los intereses encontrados son muy grandes. Conflicto agravado por la injerencia ininterrumpida de Estados Unidos. Nosotros y todos los sectores de oposición al régimen instalado en Bogotá, somos parte del conflicto interno y no ‘terroristas’, como se nos estigmatiza desde el gobierno, con el propósito de silenciarnos. Los problemas principales de Colombia son parecidos a los del resto de América Latina, residen en la ausencia de justicia y libertad, mientras que otros problemas como el narcotráfico, apenas son el complemento de aquellos. Pese a su carácter secundario, somos conocedores que muchos colombianos, también estamos dispuestos a aportar esfuerzos en la lucha antimafia, siempre y cuando sea a partir de soluciones propias y soberanas. De antemano reconocemos la atención que les merezca la presente propuesta. Atentamente, Comando Central ELN de Colombia. Nacional COLOMBIA EN EL DEBATE CONTINENTAL "La insinceridad es el peor enemigo del lenguaje claro". George Orwell. Este agosto de 2.009, se recordará como el mes en que el régimen colombiano se vio obligado a justificarse ante la comunidad internacional, como nunca antes lo había hecho. Algo similar se vio obligado a hacer el gobierno de Obama, pues sus acciones cada día demuestran la continuidad del intervencionismo de la era Bush, en vez de la llegada de una nueva era del Buen vecino, como muchos esperaban. Desde febrero, ambos venían negociando la entrega de territorio colombiano, para trasladar las instalaciones de la Base militar estadounidense, expulsada de Manta, Ecuador. A marchas forzadas, presionados sobre todo por la opinión latinoamericana, los gobiernos de Bogotá y Washington terminaron de negociar, el pasado 14 de agosto, el Tratado para ocupar 7 FOL (Forward Operation Location o Base de operaciones avanzadas) en territorio colombiano. Instalaciones que antes al parecer cabían en un solo sitio, el de Manta. El día 10, el Presidente Uribe se negó a asistir a la Cumbre de UNASUR de Quito, por lo que le llovieron críticas, por rehuir el debate sobre el incremento de fuerza militar de EEUU en territorio colombiano. Ahora sí, acudió a la nueva Cumbre de UNASUR del día 28, en Bariloche, Argentina, “para dar el debate”. ‘Es un asunto bilateral’ Entre otros, el gobierno de Brasil considera que el establecimiento de Bases militares extranjeras en cualquier país, afecta a todos sus vecinos. Si Colombia hace parte de UNASUR, la decisión de establecer Bases de EEUU en su territorio, afecta al resto de naciones de la Unión; por tanto tal asunto es de carácter multilateral y debe tratarse al interior de esta institución suramericana. En cambio, el Departamento de Estado de EEUU, se mantiene en su posición de considerar que este asunto es bilateral, pues compete sólo a los gobiernos de Bogotá y Washington. Decisión que se mantiene fiel a la doctrina Bush de enterrar las instituciones multilaterales y el derecho internacional, para imponer sus intereses imperiales. ‘Es una decisión soberana’ A propósito, decía el prócer mexicano Benito Juárez (1806-1872), que los derechos propios llegan hasta donde comienzan los ajenos y que el respeto al derecho ajeno es la paz. Colombia no debe consultar con sus vecinos cada acuerdo que haga con otros países, pero éste Tratado posiciona a una fuerza militar extranjera, en el corazón de Suramérica, dándole la ventaja de acceso rápido a las Reservas Amazónica, Guaraní y del Orinoco, por lo que en un acto de buena vecindad, debía haberse informado del Tratado a los países afectados por tal fuerza; argumentan las naciones vecinas lesionadas por la decisión de Uribe. El Departamento de Estado, reclama por la soberanía de Colombia, para que sus vecinos no cuestionen la decisión de instalar 7 Bases de EEUU en su suelo. Es la tradicional política de EEUU, de actuar con doble rasero: cuando les conviene, llaman a los países a rechazar el nacionalismo y a abrirse al capital extranjero; pero ahora convocan a respetar una decisión nacional, porque les conviene a sus planes de guerra global. ‘No tienen fines bélicos ni ofensivos’ El Departamento de Defensa (Pentágono) sigue declarando que las Bases militares de EEUU no tienen fines bélicos ni ofensivos. 737 Bases que poseen en todo el planeta son enclaves para realizar su estrategia de “guerra global contra el terror” (GWOT), que ahora en la era de Obama, cambia de nombre y se llama de “operaciones de contingencia en ultramar” (OCO)… la humanidad tiene suficientes motivos para dudar de la sinceridad de este cambio y de estas palabras, cuando los hechos están demostrando que las agresiones imperiales perpetradas por EEUU y sus seguidores, todavía no son un asunto del pasado. Del presente son las pretensiones de EEUU sobre la Amazonía, cuando “a mediados de los 80, junto al Grupo de las 23 naciones más ricas (G-23), la clasificaron como Primera Reserva Internacional, para colocarla bajo responsabilidad de EEUU, dada la incapacidad y maldad de los pueblos suramericanos, para resguardarla” (*). Más reciente fue la agresión perpetrada por las fuerzas militares de Uribe, contra Ecuador, en concordancia con planes de EEUU y usando armas entregadas por ellos. ‘Viva la libertad… de empresa’ El presidente Uribe para participar en el debate sobre las 7 nuevas Bases militares de EEUU en suelo colombiano, declaró que este problema está ligado a la controversia continental, sobre los caminos a seguir por los pueblos latinoamericanos y que él hace parte del bando que considera, que el Estado debe ser muy pequeño, para dar plena cabida a la empresa privada. Ese mismo bando sostiene que puede hacer acciones ofensivas fuera de su territorio –extraterritorialidad-, con el propósito de defender sus intereses y para tal fin desarrollan una desproporcionada maquinaria militar. La capacidad militar de ese bando está concebida para que nadie escape de la globalización neoliberal, ahora mal herida debido a la crisis capitalista mundial. El consenso de los pueblos Son cosas del pasado: el mito del libre mercado dirigido por instituciones financieras que sirven a banqueros e inversores de las potencias; liquidar industrias clave y empresas de servicios básicos, para privatizarlas y venderlas a menosprecio a extranjeros; desmantelar la industria para depender del comercio exterior; abrir el mercado de alimentos a los excedentes agrícolas de EEUU, arruinando la agricultura nacional; vivir de las remesas de los emigrantes; subordinar la producción a la especulación financiera; mantener políticas tributarias y financieras al servicio de la elite más rica; y la hegemonía de los mercados financieros destructivos, anti económicos y corruptos. Ese pasado se llamó “Consenso de Washington” y de él depende el primer mandatario colombiano. Este bando permite desarrollar una política económica nacionalista sólo a EEUU, no al resto de naciones… otra vez aparece el doble rasero. Los pueblos están hartos de ese bando de Washington, porque aplica la austeridad sólo contra los trabajadores, impone jornadas de trabajo más largas, reduce la fuerza laboral, estanca salarios y niveles de vida, arroja cada vez más niños a la fuerza laboral, además de producir una mayor concentración de la riqueza de las naciones en manos de una minoría de súper ricos. Muchos países agrupados en la Alianza Bolivariana para América (ALBA) y en UNASUR toman distancia y rechazan el “Consenso de Washington”, para construir otros caminos mejores para sus pueblos y están decididos a avanzar, así se les amenace con la máquina de guerra de EEUU y sus seguidores. ------- (*) Libro de texto Introducción a la geografía, de David Norman, página 76. Usado en escuelas de EEUU. Internacional EL AISLAMIENTO, ENFERMEDAD SENIL DEL URIBISMO 1. El virus de la fiebre porcina que ahora mantiene aislado al Presidente en su habitación, es el perfecto símil de la situación que se vivió en Bariloche. Uribe quedo aislado, como si los presidentes supieran de su contagio. A duras penas participó en la foto protocolaria. No hubo un solo mandatario que apoyara el Acuerdo Militar Uribe- Obama, por el que se crean nuevos dispositivos desde donde operaran las fuerzas militares imperiales. Como se esperaba nadie, ni siquiera el Presidente Alan García se comió el cuento de la jurisdicción estrictamente nacional de las posibles acciones conjuntas o de los yanquis. El virus del lacayismo lo aisló tanto como el de la fiebre porcina. 2. La discusión que se proponía avanzar sobre las razones por las que Estados Unidos quiere implementar puestos avanzados en Colombia, no se cerró. Uribe al ser conminado por la mayoría de los mandatarios a mostrar el acuerdo,- que ni siquiera lo conocemos los colombianos- guardó silencio. Debe ser que aun no lo han traducido. Un acuerdo pensado en inglés y escrito en inglés como lo fue el mal llamado Plan Colombia. El Libro Blanco del Comando de Movilidad Aérea (AMC), documento aportado a la reunión por el comandante presidente Hugo Chávez, desnudó las verdaderas intenciones imperiales. 3. UNASUR, fortaleció con el Acuerdo final sus nacientes instituciones y profundizó, aún sobre la actitud disolvente de Uribe, la fase integradora que Sudamérica desarrolla de manera irreversible. La Cumbre de Mandatarios ordenó al Consejo de Defensa y al Consejo Suramericano de lucha contra el narcotráfico tareas inmediatas. Reza el punto 4: "Instruir al Consejo Suramericano de Defensa para que analice el texto sobre estrategia suramericana, Libro Blanco del Comando de Movilidad Aérea (AMC) y realice una verificación de la situación en fronteras que eleve un estudio resultante al Consejo de Jefas y Jefes de Estado de Gobierno, a fin de considerar cursos de acción a seguir ". En el 5:"Instruir al Consejo Suramericano de lucha contra el narcotráfico que elaboren, de forma urgente, su estatuto y un plan de acción con el objeto de definir una estrategia suramericana de lucha contra el narcotráfico y para el fortalecimiento de la cooperación entre los organismos especializados de nuestros países." 4. Sudamérica es un continente en plena ebullición, en búsqueda de mejores formas de organización estatal y social, en transformación permanente. Para esto se requiere una comunidad integrada y en paz. La Cumbre resolvió: "Fortalecer a Suramérica como zona de paz, comprometiéndonos a establecer un mecanismo de confianza mutua en materia de defensa y seguridad, sosteniendo nuestra decisión de abstenernos de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial de otro Estado de la UNASUR." En nuestras tierras no cabe la guerra entre naciones hermanas. No caben los planes imperiales para enfrentar a nuestros pueblos. No caben las acciones como la que realizó el gobierno de Uribe con asesoría yanqui sobre territorio ecuatoriano. 5. UNASUR se declaró en contra de la presencia ofensiva de fuerzas militares extranjeras en la región. La Cumbre resolvió "Reafirmar que la presencia de fuerzas militares extranjeras no puede, con sus medios y recursos vinculados a objetivos propios, amenazar la soberanía e integridad de cualquier nación suramericana y en consecuencia la paz y seguridad en la región." La historia de Nuestramérica está repleta de eventos nefastos para nuestros pueblos desde el nacimiento de nuestras Repúblicas, todos, casi sin excepción, con la participación imperialista. Se cuentan por decenas las intervenciones y agresiones. Por decenas de miles los nuestramericanos que los yanquis con sus propias armas han matado. 6. La lucha por la liberación nacional que hoy más que nunca tiene validez en Colombia, intentó Uribe descalificarla como terrorismo y tampoco lo acompañaron los Presidentes. La lucha del pueblo colombiano, enraizada en la historia colombiana de inequidad, intolerancia y autoritarismo, contra una oligarquía violenta que ha sustentado su poder en el terrorismo de Estado, no puede catalogarse de terrorista ni delincuencial. Entendemos, como insurgentes, que es necesaria una salida política y por eso en la carta al Presidente pro-tempore de UNASUR, Rafael Correa, nuestra máxima Dirección le plantea :" (...) le solicitamos a UNASUR que acompañe un proceso de solución política al conflicto interno colombiano. El prolongado conflicto social y armado que consume a Colombia, demanda del apoyo latinoamericano, para enrumbarse hacia una salida política, pues los intereses encontrados son muy grandes. Conflicto agravado por la injerencia ininterrumpida de Estados Unidos." 7. El Presidente Uribe expresó, orgulloso, que los Estados Unidos estaban "cooperando" con las Fuerzas Armadas gubernamentales desde 1952. Cuatro años antes el mismo imperio, pero encubierto, participó en el asesinato de Jorge Eliecer Gaitán. De esas tempestades terribles son estos lodos. Los Estados Unidos han estado desde siempre interviniendo. En 1903, desmembraron a Colombia y crearon a Panamá, porque necesitaban manejar el Canal. Otro Uribe, firmó el acuerdo de entrega en esa época. Más atrás el general Santander, ya invitaba al Congreso Anfictiónico a Estados Unidos contra la voluntad de Bolívar, así como el Santander de hoy se lamenta por que la OEA debe ser el escenario natural para dirimir los conflictos, con la presencia aplastante de los Estados Unidos. Ininterrumpida es también la tragedia de nuestro pueblo, desde siempre desgarrado por la intervención política-militar yanqui. 8. La propuesta de los Presidentes de discutir sobre terrorismo y sobre la Paz en Colombia, no fue recogida en la Declaración final. Sin embargo queda en el ambiente que es necesario conceptualizar que es terrorismo y quiénes son y han sido los terroristas. Esta es una necesidad de la comunidad internacional y puntualmente de Nuestramérica. Igual sobre la Paz en Colombia, la comunidad internacional puede aportar en la búsqueda de una salida política al conflicto social y armado que existe en nuestro país. Nosotros como ELN, reiteramos nuestra posición en la Carta del Comando Central del 25 de agosto pasado. 9. Este 28 de Agosto, UNASUR probó la viabilidad de su existencia. Mostró su diversidad y al mismo tiempo su sentido histórico. El cachorro más obediente del imperio cumplió su misión. Los gobernantes de los demás países cumplieron con su deber. Obama y sus tropas yanquis quedaron notificados. Ningún gobierno de esta tierra rebelde los quiere en Sudamérica. Mucho menos los pueblos. Como dijo valiente el compañero Presidente Evo, "es un mandato sagrado, por nuestra historia, por el presente", un no rotundo al uso yanqui de las bases militares colombianas. 10. Al cierre de su segundo periodo presidencial, plagado de corrupción, denuncias de violaciones a los derechos humanos y con una grave crisis económica a cuestas, el aislamiento parece ser la enfermedad senil del Uribismo. www.eln-voces.com www.patrialibre.org