EJERCITO DE LIBERACION NACIONAL DE COLOMBIA Revista Insurrección No. 181– 7 de septiembre de 2009 Editorial EL MUNDO CAMBIA Y COLOMBIA TAMBIÉN Nacional * CARTA ABIERTA AL PUEBLO DE LOS ESTADOS UNIDOS * A LA VISTA, EL RÉGIMEN FASCISTA Internacional * BARILOCHE, UNA PÁGINA HISTÓRICA * 11 DE SEPTIEMBRE, EL TERRORISMO SE DESATA Editorial EL MUNDO CAMBIA Y COLOMBIA TAMBIÉN La Cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) realizada en Bariloche, cuestionó a fondo tanto al Presidente Uribe, como al régimen del que es vocero. Simultáneamente, las estratagemas que buscan la reelección del actual gobierno colombiano se siguen agrietando, dando inicio a la hecatombe más temida por el primer mandatario, resultante de las disputas intestinas en las filas uribistas y de la pérdida de aliados. Los juegos de palabras ni las verdades dichas a medidas, son suficientes ya para convencer a la opinión latinoamericana ni para cohesionar a los seguidores de Uribe. Para la trastornada opinión colombiana, si fue convincente que en el Tratado pactado con los Estados Unidos se cambiaran los calificativos, pues gracias a este maquillaje, ya no llegaran a las Bases militares los barcos de guerra de la potencia norteamericana, sino los “barcos de Estado”… en cambio, el argumento usado por Uribe cuando afirma, que las 9 Bases de EEUU en territorio de Colombia, no son eso, sino otra cosa, no lo cree nadie. Al gobernante colombiano le estalló en las manos, la más temida arma de destrucción masiva, como es la mentira. Le ocurrió igual que a su patrocinadora, la extrema derecha de EEUU. Como un fósil de la era Bush, queda más evidenciado ahora el Presidente Uribe. Por tanto, hoy adquieren más valor en la agenda colombiana, cuestionar la manipulación realizada por los grandes medios de comunicación y construir nuevos elementos de identidad nacional, que superen las polarizaciones y la política contestataria, llevadas al extremo durante las 2 administraciones uribistas. Si antes la oposición se unió en contra de la segunda reelección del actual mandatario, ahora está obligada a unirse a favor de un Programa de cambios. Si antes el consenso alrededor de Uribe, lo hizo en contra del “terrorismo”, un nuevo consenso nacional ahora no puede ser en contra de este o aquel presidente vecino, repitiendo un mecanismo que ya se demostró inútil. Si antes se polarizó a Colombia entre seguidores incondicionales del gobierno y el resto de sociedad, a quienes se estigmatizó para silenciarlos; ahora es el momento para las confluencias, que esbocen un Nuevo País. Si Uribe se desgasta, el viejo régimen se desprestigia aún más, porque sintetiza lo peor de la crisis nacional, por su capitalismo neoliberal, terror de Estado, sumisión a los EEUU y la mafiacización de la sociedad y el Estado colombianos. Hoy la hegemonía imperialista de EEUU declina, el dominio del capital especulativo hace crisis, el Sur del planeta toma mayor importancia en la comunidad de naciones, y América Latina ingenia caminos de justicia y libertad. El mundo cambia en dirección a volverse un lugar más amable para la humanidad y para la misma naturaleza… por fortuna Colombia empieza a despertar de su trastorno y a marchar más en sintonía con tales cambios. Nacional CARTA ABIERTA AL PUEBLO DE LOS ESTADOS UNIDOS Al cumplirse un nuevo aniversario del ataque criminal del 11 de septiembre, que dejó miles de muertos en importantes centros de Estados Unidos, expresamos a ese pueblo hermano, nuestras condolencias y solidaridad, por tan dolorosos acontecimientos. De la misma manera evocamos la histórica Marcha del 28 de agosto de 1.963, en la que el gran líder del pueblo norteamericano Martin Luther King expresara, “tengo un sueño”. Desde este suelo colombiano, los hombres y mujeres que lo habitamos tenemos el mismo Sueño de Martin Luther King. Sueño, que desde el mismo momento en que fuimos colonizados por el imperio español, lo buscaron nuestros antepasados, y por él lucharon y dieron su vida. Luego Bolívar, el padre de la gran patria americana, luchó y también dio su vida por ese gran Sueño. Sobre estas huellas caminamos hoy millones de latinoamericanos, que tenemos el derecho a ser libres, a vivir en democracia y a tener soberanía. Comparto con ustedes estas reflexiones, en un momento crítico de la vida colombiana, cuando el gobierno imperialista de EEUU, en su pretensión de imponernos sus designios, ha firmado un Tratado con el gobierno de Bogotá para instalar casi una decena de Bases militares en nuestro territorio, extendiendo así su poder militar para amenazar, chantajear y tratar de impedir el curso de la historia de los pueblos del continente. Es verdad que las raíces históricas de nuestros pueblos son diversas, pero sufrimos las mismas consecuencias y los mismos oprobios de quienes nos gobiernan y oprimen, sin embargo el Sueño de Martin Luther King es el mismo para todos. Hoy más que nunca, la unidad popular en este continente americano es indispensable y por este camino un día habrá paz y justicia social para todos, en lugar de Bases militares y máquinas de guerra, para segar los ideales de justicia y libertad de los pueblos. Con sentimientos de fraternidad y respeto, Nicolás Rodríguez Bautista Primer comandante del ELN. Montañas de Colombia Septiembre de 2.009. Nacional A LA VISTA, EL RÉGIMEN FASCISTA Para muchos observadores de la realidad colombiana resulta paradójico que, con los hechos delincuenciales que ocurren a diario en el entorno gubernamental, que chocan con la ética y moral públicas, no se generen el rechazo masivo y la protesta social. La degradación del régimen, la grave crisis humanitaria y las insatisfacciones sociales acumuladas, recaen sobre el pueblo, como resultado en buena parte de los crímenes de Estado, el desplazamiento forzoso, el incremento del desempleo la pobreza y la miseria, así como la renuncia a la soberanía nacional. Hay sobradas razones para que el pueblo y todas las fuerzas que luchan por la construcción de un Nuevo País se levanten, jueguen un mayor protagonismo en la vida política y generen condiciones favorables a los cambios, que las mayorías reclaman a gritos. Pero no es así, la resignación pasiva de las masas es evidente. La oligarquía mantiene el imperio del temor y manipula al pueblo, mientras a la izquierda distraída en pugilatos internos le falta ganarse el corazón de todo el pueblo y representar plenamente sus intereses. La oligarquía colombiana tiene atornillado el régimen, lo que le permite mediante gobiernos fieles a sus intereses, mantener la continuidad de su dominación, la entrega al interés extranjero, la sobre explotación del trabajo, el enriquecimiento fácil y la exclusión de las mayorías; combinando métodos legales e ilegales y la fuerza del Estado con las del imperio y los narco paramilitares. Es una caricatura de democracia, mezcla de engaños y guerra sucia. La más genuina expresión de este tipo de gobierno es la del Presidente Uribe, quien apoyado por el gran capital, las corporaciones trasnacionales y los intereses imperialistas, encabeza un régimen de largo aliento de carácter fascista, mafioso y dictatorial. Los hechos demostrativos son innegables y suman por montones, así el poder mediático se esfuerce por encubrirlos. Es un gobierno de doble cara. Con la cara maquillada se presenta ante la comunidad internacional como defensor de la democracia y la justicia, respetuosa de la institucionalidad, los derechos humanos e impecable luchador contra el narcotráfico y el terrorismo. La otra, la real, se oculta tras terceras personas que constituyen la estructura terrorista del Estado y actúan bajo su sombra. Con ésta ejecuta los crímenes de Estado mal llamados “Falsos Positivos”, asesina sindicalistas, defensores de derechos humanos, líderes sociales y opositores políticos; espía y vigila ilegalmente teléfonos de magistrados de la Corte Suprema de Justicia, periodistas y políticos de la oposición; arma falsos expedientes con testigos comprados para condenar a la oposición además de mantener vínculos electorales con el narco paramilitarismo y las oficinas del sicarios. Es la estructura que también compra votos y cambia éstos por puestos públicos en el mercado de la Casa presidencial, para hacer mayorías parlamentarias y nombrar funcionarios dóciles en instituciones claves del Estado. Dicha estructura promueve y usa mecanismos que violan la institucionalidad, pisotea elementales normas de la ética y moral públicas, para intentar prolongar el mandato del Presidente hasta un tercer período, que permita terminar de implantar el actual régimen fascista. El proyecto uribista es continuación del régimen que en los últimos treinta años destruyó el tejido social y descabezó el movimiento popular, dejando al país sometido a la manipulación e intimidación del terrorismo de Estado y las mayorías nacionales víctimas de la guerra sucia, atemorizadas y sumisas, sin capacidad de respuesta frente a la crisis nacional. El horizonte colombiano no puede ser la prolongación del conflicto social y armado, la profundización de la miseria de las grandes mayorías, una peor degradación mafiosa y mayor subordinación al extranjero. La otra carta que tiene la oligarquía en la actual puja electoral por la presidencia y que igualmente daría continuidad al presente régimen, con pequeños retoques de maquillaje, es el proyecto de derecha que representa el ex presidente Cesar Gaviria, quien cuenta con el irrestricto apoyo de EEUU y de la elite dominante. Por lo tanto, hay que pasar a estadios superiores de unidad nacional, de lucha contra el régimen y contra la ocupación del territorio por fuerzas del imperio, para instaurar un gobierno de nación, paz y equidad, que recupere la soberanía perdida y desmonte la estructura terrorista del Estado. Internacional BARILOCHE, UNA PÁGINA HISTÓRICA La recién pasada cumbre de UNASUR en Bariloche, Argentina, constituyó un acontecimiento de extraordinaria importancia en el camino de los pueblos del continente, por la defensa que hizo de la democracia, autodeterminación y soberanía. Así lo demuestra su cuestionamiento a la instalación de casi una decena de bases militares gringas en nuestro suelo patrio. Las conclusiones de Bariloche dan continuidad a las de la Cumbre de Quito, a la que el mandatario colombiano rehusó presentarse, porque para él era mucho más importante, sellar el acuerdo con Estados Unidos –subestimando su pertenencia a UNASUR-, y llegar a esta Cumbre con hechos cumplidos. Al volver pública esta Cumbre para todos, significó mucho poder seguir el debate en directo. Representados en varios de los presidentes asistentes se recogió el clamor de los pueblos suramericanos. El respaldo que las organizaciones populares brindaron a la Cumbre fue evidente, parte de este se recogió en el encuentro social que allí sesionó simultáneamente. El debate central sobre las nuevas bases militares extranjeras en Colombia copó la mayor parte de la sesión y aunque se esbozó, no pudo ser retomado con detenimiento el gravísimo asunto del golpe militar derechista en Honduras, que junto a la ubicación de la Cuarta Flota de la Marina de guerra de EEUU en aguas latinoamericanas, constituyen la más grave amenaza que se cierne sobre el continente. Los trucos de Uribe El Presidente Uribe dedicó la mayoría de sus intervenciones a tratar de embaucar a los demás presidentes, intentando por un lado distraer el llamado que le hicieron, para que con transparencia presentara el Tratado firmado con EEUU, y por otro, no tener en cuenta la advertencia sobre la amenaza que para el continente significa la instalación de las bases norteamericanas en suelo colombiano. “No son bases”, fue una de sus afirmaciones y agregó que “no estaba cediendo el territorio a los extranjeros ni se estaba amenazando al continente”. Sus justificaciones, así como los ataques a otros mandatarios, aumentan el aislamiento político y económico que atraviesa Colombia, debido a las políticas de un régimen inclinado ante los intereses de EEUU y hostil con sus vecinos. Añeja intervención militar extranjera Habló Uribe de “la ayuda efectiva de los EEUU en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo”, sin embargo algunos mandatarios le recordaron el fracaso del Plan Colombia desarrollado en su gobierno, pues sigue aumentando la exportación de cocaína, cuya erradicación es uno de los objetivos principales del plan. Además hay que recordar que fueron los EEUU, los narcotraficantes colombianos y miembros de la inteligencia militar quienes crearon los PEPES (Perseguidos por Pablo Escobar), como núcleo criminal que fortaleció el narco paramilitarismo y que para crear engendros de este tipo, millares de oficiales latinoamericanos recibieron entrenamiento en la llamada Escuela de las Américas en los EEUU, en la que los oficiales colombianos aprendieron la lección mejor que los demás. “La efectividad de la ayuda gringa” de la que habla Uribe se manifiesta en la extradición de los capos narco paramilitares. Estas son un negocio fabuloso para el gobierno gringo y para Uribe; los primeros cobran grandes fortunas y valiosa información, por la negociación de las penas, lo que les asegura el control de las exportaciones de cocaína, mientras que Uribe intenta cubrir de impunidad el comprometimiento con el narco paramilitarismo de él y sus socios políticos, ganaderos y empresarios. A todo esto se agrega la impunidad rampante generada por la inmunidad que disfrutan las tropas gringas y que amenaza la integridad de la población colombiana. ¿De cuántas decenas violaciones de menores son responsables los soldados gringos estacionados Colombia? ¿Por qué no existe castigo para ellos? Queda denunciado el camino de la guerra Con sus posiciones en Bariloche, Uribe defendió su régimen neoliberal y terrorista, además de seguirse prestando para que el imperialismo norteamericano hunda sus garras en el continente, amenazando el avance de los pueblos en su camino de justicia y libertad. El espíritu mostrado por el resto de mandatarios a favor de la paz de Colombia y de América, interpreta el sentir latinoamericano en la urgencia de levantar banderas de paz, y para Colombia trabajar por encontrar una salida política al conflicto social y armado que vive nuestra patria. Esta Cumbre de UNASUR en Bariloche, reafirma la dignidad de los gobiernos, en la defensa de los pueblos que los han elegido, por lo que se recordará como un hito en la conquista de dignidad, democracia y autodeterminación. Internacional 11 DE SEPTIEMBRE, EL TERRORISMO SE DESATA 1. El ataque a las Torres Gemelas de Nueva York remarcó el 11 de septiembre, que existía en la memoria universal como el día de la ignominia, del golpe militar en Chile contra el gobierno socialista del compañero Presidente Salvador Allende en el año de 1973. Bajo el mismo signo del terrorismo, estos acontecimientos desataron consecuencias que aun se viven. La presencia imperialista en ambos, en uno como víctima y en otro como victimario, trajo para el mundo resultados diferentes. 2. El golpe militar contra el gobierno constitucional de Allende, que se sella con el bombardeo aéreo del Palacio Presidencial y la muerte del compañero Presidente, se realizó bajo un plan dirigido por Henry Kissinger y el Departamento de Estado de los Estados Unidos. Esto ya está comprobado en documentos yanquis desclasificados. 3. La dictadura que encabezaba el General Pinochet, con el apoyo irrestricto de los gobiernos de Estados Unidos, no sólo quebró la construcción de un país más justo y solidario sino que en sus 17 años de terrorismo de Estado destruyó miles de vidas ya sea por muerte, desaparición, tortura o exilio. Impuso la tortura como un arma sistemática y masiva de represión, la desaparición como una acción abierta del régimen para aterrorizar, el asesinato como una respuesta a la rebeldía del pueblo. Arrasó así las organizaciones sociales y políticas que fueron el sustento del triunfo del Presidente Allende. 4. Chile fue el laboratorio por excelencia del neoliberalismo y el campo de acción de los llamados Chicago Boys, economistas fundamentalistas del “libre mercado”. Aplicaron a sangre y fuego un modelo, que se impuso como ejemplo, al consolidar una elite económica poderosa, la total privatización y transnacionalización de la economía y la reducción del Estado a sus funciones represivas y alcabaleras. Aun para estos días el régimen legal, muchas de las privatizaciones y decisiones económicas de la Dictadura siguen vigentes. 5. Los gobiernos de Estados Unidos, sus agencias de inteligencia y los organismos internacionales económicos que ellos manipulan, son responsables de la tragedia que inició un 11 de septiembre de 1973 y concluyó 17 años después. La ruptura del hilo constitucional, de la vía pacifica al socialismo, quedó como un estigma en la búsqueda de las transformaciones sociales de nuestros pueblos. 6. El 11 de septiembre del 2001, en unos ataques contra símbolos del capitalismo estadounidense, murieron casi 5000 personas. En una audaz y meticulosa operación se desata el terror de manera universal, al ser golpeado el corazón de la primera potencia del mundo, utilizando aviones civiles cargados de pasajeros, contra blancos civiles, sitios de trabajo. 7. Las dudas sobre los verdaderos autores o auspiciadores reales de estos ataques, no desvanecen la tragedia que sufrió el pueblo estadounidense y el dolor de las miles de familias que fueron víctimas de esta acción abiertamente terrorista. 8. La respuesta desatada por el gobierno de George W. Bush, contra el pueblo de Afganistán y de Pakistán y posteriormente, fundado en mentiras, contra el pueblo de Irak, ha causado cientos de miles de asesinatos de personas. Dos guerras de agresión, de rapiña, que el imperialismo yanqui mantiene a miles de kilómetros de distancia de su territorio, contra dos pueblos milenarios y rebeldes. El terror imperial, como arma de destrucción masiva, se revela en el siglo XXI, contra los pueblos del mundo. 9. El Terrorismo de Estado, forma predilecta de la Doctrina de la Seguridad Nacional, se llevó a niveles de perfección en el Chile de Pinochet, con el apoyo irrestricto de los Estados Unidos. El terrorismo internacional, de oscuros orígenes, alcanzó su máxima expresión en el 2001. La respuesta terrorista del imperialismo yanqui contra los pueblos, en Irak y Afganistán ha llegado a extremos nunca imaginados. 10. Los pueblos del mundo y de Nuestramérica conocemos las trágicas consecuencias del terrorismo de Estado. La presencia política-militar de los yanquis, apoyando a través de sus embajadas y agencias de seguridad los actos de barbarie, han sido una constante. Esto ha traído sufrimientos y dolor, injusticia y conflictos a los países. Que este 11 de septiembre sea un día de reflexión, un día por la autodeterminación de los pueblos y el derecho a vivir en paz. www.eln-voces.com www.patrialibre.org