EJERCITO DE LIBERACION NACIONAL DE COLOMBIA Revista Insurrección No. 192– 23 de noviembre de 2009 Editorial Las Bases militares yanquis: OBAMA QUIERE RECUPERAR EL CONTROL. Entrevista al comandante Pablo Beltrán. Diario Crítica, Argentina. Nacional * LA FACETA MEDIATICA DEL ACUERDO MILITAR * CONGRESO INDIGNO Y CORRUPTO Internacional * EN COLOMBIA EL ASALTO IMPERIALISTA AL MUNDO CONTINUA Editorial Las Bases militares yanquis: OBAMA QUIERE RECUPERAR EL CONTROL Entrevista del Comandante Pablo Beltrán, del Comando Central del ELN de Colombia, con el diario argentino Crítica. ¿Por qué se amplía el número de Bases militares de Estados Unidos en Colombia, si la supuesta victoria estaba asegurada? Hay que distinguir en el discurso de las potencias, las intenciones reales que las mueven, diferenciándolas de las que expresan públicamente con el fin de justificar sus acciones. Para el caso colombiano, las justificaciones de Washington son tan frágiles, que no alcanzan a tapar sus propósitos estratégicos, que no son otros que recuperar el control perdido en Latinoamérica. Advierte el intelectual estadounidense, Noam Chomsky, que “si Estados Unidos no puede controlar América Latina, no puede esperar concretar un orden exitoso en otras partes del mundo, concluyó en 1.971 el Consejo Nacional de Seguridad en la época de Richard Nixon”. En tal sentido, el Presidente Obama no hace más que proceder como todos los administradores del imperio que lo antecedieron y por ello se esfuerza por recuperar el control de esta región del mundo, que ha sido su ‘gallina de los huevos de oro’, por casi 2 siglos; presionado por una búsqueda afanosa de recursos, que palien la histórica crisis en que se están hundiendo. La reactivación de la Cuarta Flota de la Marina de guerra de EEUU en aguas latinoamericanas y el actual golpe militar contra Honduras, son otros eslabones más de la reconquista norteamericana. En cuanto a las justificaciones para multiplicar sus Bases militares extranjeras, las intenciones de EEUU, no son más que volver a recorrer un camino trillado de fracasos. Cuatro décadas de “guerra contra las drogas”, ya no las defienden ni muchos de ellos mismos, porque con ellas se demostró la inutilidad de las salidas militares para este mal. Entonces, ¿en qué cabeza cabe decir ahora, que más Bases militares yanquis en Colombia, son para la guerra al narcotráfico? O se quedaron sin excusas o consideran de muy bajo cociente intelectual, a la opinión internacional. También invocan la “guerra global contra el terror”, porque ahora los rebeldes somos terroristas para ellos; antes nos llamaban insurgentes y para combatirnos inventaron la contrainsurgencia; pero más antes éramos considerados subversivos, cuando desarrollaron los planes antisubversivos para desaparecernos. Pese a cinco décadas de estrategias represivas fallidas, el pueblo colombiano y sus diversas organizaciones persistimos en la lucha por un Nuevo País, mientras la crisis nacional es cada vez peor. La solución militar del conflicto interno ha fracasado y con más Bases militares de EEUU en Colombia, no van obtener un resultado distinto. ¿Cuántas finalmente son y donde están ubicadas? En el Informe sobre la Estructura de Bases militares que periódicamente presenta el Departamento de Defensa ante el Congreso de EEUU, reconocen poseer 6 Bases en suelo colombiano; que suben ahora a 13, con las 7 nuevas pactadas, en el Tratado firmado por Bogotá y Washington, el pasado 30 de octubre. Las nuevas Bases militares yanquis están localizadas en Palanquero en el centro del país, en Apiay en las llanuras del río Orinoco, en Malambo sobre el Caribe, en Larandia en la Amazonia, en Tolemaida al lado de Bogotá y en Bahía Málaga sobre el océano Pacífico. Este nuevo Tratado militar entre Obama y Uribe, fue mantenido en secreto hasta el 3 de noviembre, día en que por fin entregaron una copia de él al Congreso colombiano, lo que permitió conocer, por ejemplo, que los aviones de guerra de EEUU, en adelante podrán usar cualquier aeropuerto internacional de Colombia. Como puede observarse, el amplísimo ángulo de despliegue militar que les permite estas Bases y aeropuertos, no tiene precedente alguno. ¿Cuál es su repercusión en Latinoamérica? El primer círculo de afectados por estas Bases son los países vecinos de Colombia, en especial los que desarrollan procesos políticos, que toman distancia de las recetas de EEUU. Los que además cuentan con importantes reservas de riquezas naturales, indispensables para sostener al decrépito capitalismo, que se vanagloria del consumismo y derroche de riquezas ajenas. De esta forma, quedan más amenazados los cambios progresistas liderados por muchos pueblos latinoamericanos; así como las iniciativas de unión continental y de las naciones del Sur del planeta; además de atacar los esfuerzos de gran parte de la humanidad que busca formas de economía, sociedad y Estado, armónicas con la gente y el medio ambiente. En pocas palabras, las Bases militares extranjeras en América Latina pretenden profundizar un camino colonialista de guerra y despojo, en contraposición a la vía de autodeterminación, paz y cooperación que queremos los pueblos. ¿Cuál es el límite frente a tanta agresión? J. G. Tokatlián un experto argentino en Relaciones Internacionales, afirma que el presente será otro siglo sangriento y no es para menos, porque la actual crisis de la civilización capitalista, inaugura un caos, que debe desembocar en un nuevo orden internacional. A los pueblos nos queda el camino de unirnos para proseguir la búsqueda de un mundo mejor, para las nuevas generaciones. Conscientes que de la unión nace la fuerza necesaria, tanto para resistir a las potencias del Norte del planeta, como para crear alternativas para la humanidad. ¿Existe algún documento respecto a esta situación? Con ocasión de la Cumbre de UNASUR en Bariloche, enviamos una carta a su Presidente Pro Tempore, Rafael Correa, solicitando la participación de la Unión, en la búsqueda de una Solución Política del conflicto interno colombiano. Días más tarde las FARC, también realizaron una petición similar a la UNASUR. ¿Cómo está el proceso de unidad insurgente para enfrentar esta situación? Recientemente se restablecieron las comunicaciones entre las direcciones máximas de las dos guerrillas, lo que permite iniciar a tratar las dificultades existentes, además de profundizar unidades de acción, que venimos desarrollando en varias áreas. Es muy importante generar un consenso nacional sobre el Nuevo País, independiente, en paz y equidad, que queremos la mayoría de los colombianos; que sea la alternativa a 200 años de república oligárquica, sumisa a los EEUU, que ha llevado a la sociedad colombiana a la más grave crisis de su historia. Luego de ver Argentina Latente del realizador Solana, sentí cierta envidia, porque en esa película él logra esbozar un Proyecto de Nación, como el que anhelamos la gran mayoría de latinoamericanos. Y no debemos descansar hasta lograrlo. copyleft © ELN Colombia Noviembre de 2.009 Nacional LA FACETA MEDIATICA DEL ACUERDO MILITAR Es apenas lógico, que el acuerdo guerrerista entre los gobiernos de EE.UU y Colombia, motivara el repudio de los pueblos y gobiernos del Continente, que observan cómo, de manera cínica y prepotente, se les coloca una bomba de tiempo de impredecibles consecuencias. Del imperio mundial, no sorprenden sus ansias guerreristas, ni son sorpresa las conductas anti patria y sumisas de las oligarquías criollas, que venden el destino de los pueblos a una potencia foránea, porque no les asiste un ápice de vergüenza, mucho menos sentimientos de patria; en su mentalidad capitalista solo existen dos objetivos: el poder y el dinero, eso define su conducta. El destino de los pueblos está en sí mismos y en sus auténticos dirigentes, que en esta confrontación, han sabido expresar y advertir con dignidad lo que tal acuerdo significa, para el futuro de la gran patria que soñó el libertador Simón Bolívar y que asumimos los revolucionarios como herencia política y de dignidad. Ante la respuesta popular y de los gobiernos del continente, la contra respuesta mediática del dueto oligárquico imperialista no se hizo esperar, porque esa es otra de las partes del plan, la llamada acción psicológica. Según dicha matriz, lo dañino, lo guerrerista, lo terrorista y lo peligroso para la región, no es el acuerdo militar colombo-gringo, sino la respuestas digna de los pueblos y gobiernos más amenazados. En el Presidente venezolano, se ha personificado la andanada mediática reaccionaria y el gobierno colombiano asume el papel de espadachín a través de los grandes medios de información colombianos. Llama la atención de la campaña mediática que olvida que el origen del problema lo creó el Acuerdo militar colombo-gringo y lo que ahora resalta es que la pobre víctima es el gobierno colombiano y la gran amenaza es el gobierno de Venezuela, convertir esa falacia en “la verdad”, es el propósito. Pero la tozuda realidad habla por sí sola en la siguiente síntesis del Acuerdo: “El acuerdo militar entre Washington y Colombia autoriza el acceso y uso de las instalaciones militares en Palanquero, Malambo, Tolemaida, Larandia, Apíay, Cartagena y Málaga. El acuerdo permite el acceso y uso de las demás instalaciones y ubicaciones por todo el territorio colombiano, sin restricciones, junto a la inmunidad que este acuerdo otorga a los militares, civiles y contratistas estadounidenses que entrarán a territorio colombiano en el marco del convenio. El acuerdo permite la autorización para que EEUU utilice cualquier instalación en el país, incluyendo los aeropuertos comerciales. El documento destaca la importancia de la base militar de Palanquero y la necesidad de invertir 46 millones de dólares para acondicionar la pista aérea, las rampas y varias otras instalaciones de la base para convertirla en una Localidad de Cooperación en Seguridad (CSL) de EE.UU. que apoyará la Estrategia de Postura del Teatro del Comando Combatiente (COCOM) y demostrará nuestro compromiso en la relación con Colombia. El desarrollo de este CSL nos da una oportunidad única para las operaciones de espectro completo en una sub-región crítica en nuestro hemisferio, donde la seguridad y estabilidad están bajo amenaza constante de las insurgencias terroristas financiadas por el narcotráfico, los gobiernos anti-estadounidenses, la pobreza endémica y los frecuentes desastres naturales”. No hay duda de la tensión que se vive en la frontera colombo-venezolana, penetrada por el impacto del narcotráfico que fluye desde Colombia, así como por las bandas paramilitares con planes desestabilizadores en el hermano país, junto al drama de alto número de desplazados por el conflicto social y armado que el gobierno es incapaz de asumir. En ese grave caldo de cultivo, el más interesado en generar incidentes es el gobierno colombiano a través de los medios de comunicación, encargados de exacerbar el ambiente que se complementa con un doble juego de Uribe, invocar la diplomacia y echarle leña a la hoguera porque al fin de cuentas sabe que su triste misión es prestarse para que los pueblos de los dos países hermanos paguen las consecuencias en una confrontación para la que él tiene listo un acuerdo militar con la potencia más sanguinaria del planeta, el imperio norteamericano. El ELN expresa con toda claridad que los únicos gananciosos en una confrontación entre Colombia y Venezuela son en su orden los señores de la guerra y sus agenciadores desde el Pentágono, así como los oligarcas latinoamericanos capitaneados por Uribe y seguidos por la oposición venezolana de esencia guerrerista, deseosa de someterse a los dictados del gobierno estadounidense, antes que permitir que el pueblo venezolano siga construyendo de manera soberana su destino. Por ello nuestro llamado a los colombianos humildes, a no dejarse confundir y luchar por incrementar los lazos fraternos con el hermano pueblo venezolano. De igual manera respetar su gobierno y comprender el legítimo derecho a prepararse ante la inocultable amenaza que representa para el continente y en particular para la Venezuela bolivariana, el acuerdo militar colombo-estadounidense. Nacional CONGRESO INDIGNO Y CORRUPTO Ocurrió lo que tenía que ocurrir el martes 17 en el Senado de la República. La moción de censura contra el Ministro de Agricultura no prosperó, la hundieron las acostumbradas presiones y repartija de gabelas que hace el Presidente; se impuso la impunidad por una pírrica mayoría en una vergonzante votación. El debate contra el Ministro y la política agraria del gobierno se aplazó durante semanas en una clara maniobra, dando tiempo para que Uribe en los desayunos de la Casa Presidencial sobornara a senadores indecisos y oportunistas que cambian de opinión por cualquier baratija para que se declararan impedidos o se ausentaran por conveniencia para no votar. Para completar la comedia del martes anterior, el Presidente del Senado abrió la votación en el momento en que varios senadores de la oposición no estaban y llegaron después que se cerró la votación, por indisciplina o venta de su conciencia. Vaya a saber. Sobre el Ministro de Agricultura pesan graves cargos que tiene indignada a lo poco que queda de conciencia moral de la nación. Está acusado de regalar el dinero que pagan los contribuyentes, bajo la figura de subsidio no retornable, a un grupo de terratenientes y financiadores de campañas electorales del Presidente vinculados con la narco política, el paramilitarismo y algunos extraditados por narcotráfico a los Estados Unidos. Este regalo lo hizo ejecutando el programa Agro Ingreso Seguro que sintetiza la política agraria del proyecto que lidera Uribe, la cual consiste en hacer más ricos a los ricos, abandonar a los campesinos pobres a su suerte y obligarlos a dejar el campo mediante la ruina o el desplazamiento forzado. Esta política que se fundamenta en la estrategia contrainsurgente parte de considerar que el campesinado pobre es el soporte y nutre de combatientes a la guerrilla y para aniquilarla, hay que quitarle el “agua al pez”. Hija de esta concepción es la contra reforma agraria impuesta en Colombia a sangre y fuego por el narco paramilitarismo que robó a los campesinos más de seis millones de hectáreas y expulsó casi cinco millones de trabajadores del campo; es la ley de tierras que pretende declarar como propietarios legítimos a narcoparamilitares que ocupen por más de cinco años las parcelas robadas; es la negativa del gobierno a reparar los daños a las víctimas de la violencia, a que se haga justicia y se conozca toda la verdad de la guerra sucia; es la ausencia de voluntad política para que los desplazados retornen a sus tierras con garantías, planes de producción y programas de desarrollo y bienestar para el campo. El debate político está por profundizar y judicializar al Ministro. Es injusto distribuir el ingreso nacional entre los ricos, dejando de lado a los pobres del campo; es criminal entregar recursos a quienes tienen vínculos con fenómeno de la guerra sucia y el narcotráfico, y es inmoral regalar recursos públicos en pago de favores y lealtades políticas. El Congreso de la República que es de bolsillo y corrupto, no tiene el valor ético de hacer un juicio político al gobierno, pues no representa el interés general de la nación y de sus electores; sus integrantes son mercaderes que hacen de la política el arte de conseguir dinero sirviendo a los intereses de la elite dominante y el imperialismo. En consecuencia los trabajadores y pobres del campo y la ciudad nada tenemos que esperar de la oligarquía, de su clase política y del régimen de ultraderecha que lidera el Presidente Uribe especializado en hacer más ricos a los ricos y entregar la riqueza nacional a las corporaciones internacionales. La respuesta desde el campo popular no se debe aplazar por más tiempo; es urgente movilizar a los trabajadores y pobres del campo y la ciudad, en contra la política agraria del régimen ultraderechista y por una Reforma Agraria integral; exigir que se judicialice al Ministro de Agricultura por su conducta inmoral y corrupta, y rescatar la conciencia moral de la Nación, de que hablara Jorge Eliecer Gaitán. Hay que cerrar filas y unirnos, en torno a un programa mínimo de un gobierno de nación, paz y justicia social, todos los que luchamos por los cambios y la nueva Colombia. Internacional EN COLOMBIA EL ASALTO IMPERIALISTA AL MUNDO CONTINUA 1. El despliegue permanente de las fuerzas militares imperialistas no es más que la materialización de la continuidad del asalto al mundo, que a mano armada realiza el imperialismo yanqui desde mediados del siglo XIX. Las bases militares, en diversos lugares oscuros del mundo, en los últimos años, son la materialización de la doctrina neoconservadora del Proyecto por un Nuevo Siglo Americano (PNAC), fatal herencia del criminal de guerra George Bush aceptada por el Nobel de la Paz, Barack Hussein Obama. Continúa la expansión político-militar. La mirada carnívora del águila imperial, se vuelve hacia Nuestramérica, envuelta en sedas de colaboración, respeto y acuerdos, en los novísimos empaques, cada vez más transparentes de la era Obama-Clinton. 2. Los Estados Unidos de América imperiales poseen según el informe "Base structure Report (BSR) FY 2008 Baseline" del Departamento de Defensa de EEUU, 5429 bases militares, de las cuales 865 quedan por fuera del territorio continental de los Estados Unidos. Tiene distribuido el planeta en cuatro comandos funcionales y seis geográficos. Es decir las estructuras militares que le permiten el control y dominación del mundo, para su explotación y sometimiento, estan dislocadas en todo el globo. 3. El despliegue estratégico se termina de configurar con sus flotas navales y sus submarinos nucleares, sin descontar la red espacial de sus satélites espías de alta tecnología. No se puede descontar la gigantesca arquitectura global de las agencias de inteligencia, monstruosas empresas al servicio del capitalismo mundial, que están bajo la directa responsabilidad del Pentágono y de la Casa Blanca. 4. El Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea se reparten las bases en el mundo entero. Donde hubo o habrá guerra allí tiene desplegada la maquinaria de muerte el imperialismo yanqui. Alemania, Italia y Japón, los del Eje perdedor de la Segunda guerra mundial, sufren la presencia de cientos de bases. Igual Corea del Sur, consecuencia también de la Segunda guerra mundial y producto de la sangrienta división de su patria; en Omán, Kuwait, Egipto, Bahréin, están decenas de bases cercanas a Mesopotamia, lugar de la guerra de rapiña contra el pueblo de Iraq y sus riquezas. Estas son algunas de las zonas de gran densidad de las bases yanquis de agresión. 5. Sin embargo la era de los "cambios" de Obama aparece también en la acción del despliegue estratégico. En la "Estrategia de Defensa Nacional del Departamento de Defensa de los EEUU de 2008", firmada por Robert Gates, Secretario de Defensa de George Bush y de Barack Obama, se explicita: (...) "Vamos a seguir transformando la presencia militar de EE.UU. en el exterior a través de una reorganización global de la defensa, basada en el aprovechamiento total de la fuerza expedicionaria continental de EE.UU. (CONUS) de forma más ágil y seguir desarrollando una más fuerte y flexible red de capacidades (bases) y acuerdos con los aliados y socios para garantizar el acceso estratégico." (Traducción propia). Pág. 16. 6. En la misma página se desnuda de nuevo el motivo imperial de su dislocamiento global y su acercamiento fatal a nuestras tierras: "Los Estados Unidos exigen libertad de acción sobre los bienes comunes globales y el acceso estratégico a regiones importantes del mundo para cumplir nuestras necesidades de seguridad nacional. El bienestar de la economía mundial depende del fácil acceso a los recursos energéticos. (..) Los Estados Unidos seguirán fomentando el acceso y el flujo de los recursos energéticos, vitales para la economía mundial. "(traducción propia). 7. Más claro no canta un gallo. Las bases del espurio acuerdo con Uribe, no son bases para el alojamiento de fuerzas expedicionarias, pues estas se mantienen en Estados Unidos. Allá estarán encerradas las Fuerzas militares imperiales, apertrechadas para realizar expediciones hasta cuando el Emperador lo decida. Necesitan, eso si, libre acceso a aeropuertos y bases navales. Bases en Colombia, que garanticen la logística necesaria y disponibles para acercarse a Venezuela, donde se encuentra una de las más grandes reserva de petróleo y gas de todo el mundo. 8. Ese es el nudo de la discusión bizantina del presidente de Colombia y su aliado carnal el Emperador. No son bases yanquis tradicionales. No. Ahí estarán sus empleados, vestidos con el cada vez más manchado uniforme del Ejército de Colombia, manteniéndoles las pistas, los enseres, mientras que al Emperador le dé la gana de" garantizar el libre acceso a los recursos globales y sobre todo a los recursos energéticos esenciales para la economía capitalista mundial." Es decir de apropiarse como lo han querido hacer en Irak del petróleo y el gas del mundo. Del petróleo y el gas de Venezuela. 9. En este caso no matan dos pájaros de un tiro. Matan toda la bandada. Esta la amenaza del narcotráfico, que proviene del oscuro paraje colombiano, de sus selvas y montañas. Esta la amenaza de los "extremistas totalitarios", llamados en sus listas "terroristas", y están los gobiernos antiestadounidenses. Son varios pájaros de un solo tiro. Las bases son polifuncionales. Y en su "Estrategia de defensa..." se recogen todos los males del mundo. Los Estados Unidos deben salvar al mundo de esas plagas modernas, según el criminal de guerra George Bush. 10. El asalto al mundo continúa. Nuestramérica se convierte en bocado imperial. Los ingredientes que alimentan la presencia imperial son: narcotráfico, terrorismo, regímenes rebeldes, pero sobre todo Petróleo y Gas, mucho petróleo y gas. El asunto es que para asegurar el Petróleo y el gas, tienen que pasar por encima de pueblos rebeldes y esa es la variable de la ecuación que no les encaja. Nuestramérica no puede permitir que el gobierno y la cipaya oligarquía de Colombia, entreguen nuestro territorio y desaten una guerra funcional a la estrategia yanqui. UNASUR y los pueblos organizados del continente están decididos a oponerse a eso. Nosotros también. www.eln-voces.com www.patrialibre.org