EJERCITO DE LIBERACION NACIONAL DE COLOMBIA Revistas Insurrección No. 197–198 28 de diciembre de 2009 -4 de enero de 2010 Editoriales * UN AÑO DE CONVULSIONES MUNDIALES. EDITORIAL 197 * TRES BANDERAS DE LA SEGURIDAD DEMOCRATICA. EDITORIAL 198 Nacional * REEDITANDO VIEJAS COSTUMBRES Internacional * UNA CRISIS MÁS QUE ECONÓMICA * CINCO MENTIRAS IMPERIALES, MILES DE MUERTOS. Editorial 197 UN AÑO DE CONVULSIONES MUNDIALES Termina 2009 con un planeta en crisis, impactado gravemente por las acciones irracionales de humanos, guiados por un pensamiento y conducta capitalistas, donde el afán de dominar el mundo y obtener las máximas ganancias individuales, están por encima de cualquier escrúpulo o conducta racional, que tenga en cuenta los destinos de la humanidad. El profundo drama va mas allá de lo que pueda observarse a simple vista, pero los culpables de la situación, luchan por ocultarlo, por distraer la atención y buscar soluciones superfluas y cosméticas siendo el último espectáculo, lo ocurrido recientemente en Copenhague, Dinamarca, en la discusión de uno de los graves problemas, el cambio climático. Ni el cambio climático, ni la crisis económica, ni social, ni política ni estructural, tendrá solución en los marcos capitalistas, ha llegado la hora definitiva de los pueblos, hacedores de su propio destino. Solo un consenso mundial donde los pueblos sean los protagonistas, y como objetivo fundamental a considerar sea el bienestar de la humanidad, podrá garantizar el futuro de las generaciones del presente y futuro. Esta visión debe comenzar por permitir a los pueblos su autodeterminación y soberanía en la resolución de sus realidades internas, con el concurso efectivo y solidario de los demás pueblos y gobiernos. Toda intervención en sus asuntos internos, es egoísta, criminal y conduce al caos y a la destrucción, los ejemplos sobran. El paso del 2009 por el continente americano Los pueblos y gobiernos del continente que en ejercicio de su legítimo derecho, han tomado caminos distantes del tutelaje imperialista, pasaron airosos el año, con la excepción de Panamá y Honduras, ésta última apuñalada por un golpe de estado, agenciado por el Pentágono y encabezado por la extrema derecha, valiéndose de militares pro yanquis y corruptos. El triunfo electoral en El Salvador, que rompió la hegemonía de la extrema derecha en el gobierno, la reelección del presidente de Bolivia y el triunfo de José Mujica en Uruguay, constituyen junto a los logros de la ALBA, avances importante en el camino de los pueblos del continente en el año que termina. En contraposición a los avances populares y de los gobiernos progresistas, democráticos y revolucionarios, continuó la acción imperialista del gobierno de EE.UU., destacándose la instalación de 7 bases militares en Colombia y habilitándose todo el territorio patrio, incluidos los 7 aeropuertos internacionales, para acciones bélicas que el imperio considere necesarias. Esta acción imperialista que hace parte del plan de agresión contra los pueblos, es la continuación de otros posicionamientos estratégicos como la reactivación de la Cuarta Flota y acciones de inteligencia estratégica y políticas regionales, con el apoyo incondicional de las oligarquías criollas que sueñan con recuperar terrenos perdidos. Estas confrontaciones en la región, hacen parte del plan belicoso imperialista para llegar luego a la agresión directa. Colombia en el año que termina Con una estrategia comunicacional efectista, el gobierno de Uribe ha pretendido minimizar el impacto de la crisis económica mundial, las repercusiones de la corrupción institucional y los efectos internos de una política al servicio del capital multinacional y los grandes monopolios nacionales. Sin embargo la tozudez de la realidad salta por todo lado, agudizando los graves problemas que desde siempre padecen los sectores populares y medios de la población. La extradición de los paramilitares a comienzos de año, frenó los procesos de verdad justicia y reparación que el gobierno estaba obligado a garantizar y de esa manera se le dio profunda estocada a la justicia, al tiempo que se crearon las bases para la más perversa impunidad de la historia reciente, porque como han dicho algunos, la verdad de la participación de los funcionarios públicos, políticos, militares empresarios, ganaderos y terratenientes, en las actividades paramilitares, se la llevaron los cabecillas paramilitares, convirtiéndose en cómplice la justicia gringa del atroz silencio contra la verdad. El propósito de Uribe de rendir la insurgencia, también se le quedó colgado en el año que termina, siendo esa una de sus obsesiones para seguir maquinando un nuevo periodo de gobierno. La instalación de las siete bases militares gringas en nuestro suelo, es el acto más criminal, entreguista y anti patria del gobierno de Uribe, lo cual merece el repudio generalizado de los pueblos, porque con ello coloca a Colombia como carne de cañón en una confrontación imperialista contra los pueblos de la región, al tiempo que la regresa a la condición neocolonial; desafortunadamente el país aun no tiene conciencia de la gravedad de esta situación lo cual obliga a los revolucionarios, demócratas y patriotas a contribuir en la creación de una verdadera conciencia del gravísimo problema. La actual situación de crisis en Colombia, política económica y social, se constituye en el ineludible reto de luchar por inclinar la balanza del lado popular para proyectar un futuro cierto, ese es el compromiso del ELN, en la lucha junto al pueblo y la nación, en estrecha relación con las luchas de los pueblos del mundo, en los años venideros. Editorial 198 TRES BANDERAS DE LA SEGURIDAD DEMOCRATICA Familias en Acción, Familias Guardabosques y la Red de cooperantes son tres banderas de las más importantes, de la mal llamada Seguridad Democrática del presidente. Con la primera garantiza su importante caudal electoral y su financiación sale del bolsillo de los colombianos. Denuncias reiteradas confirman los niveles de corrupción existentes en esta organización dependiente de la presidencia y de la que se alimenta económicamente un alto grupo de burócratas amigos del presidente, que actúa alrededor de sus políticas. En conclusión todos los colombianos financiamos una política del presidente que lo ha favorecido en sus dos periodos, donde gracias al terror paramilitar Uribe ganó las elecciones sin tomarse la molestia de ir a segunda vuelta. Las otras dos banderas, la de Familias Guardabosques y Red de cooperantes, son ni más ni menos que las nuevas versiones de las famosas CONVIVIR que Uribe no pudo legalizar como gobernador de Antioquia y que en su agitada existencia, hicieron parte de la naciente estructura paramilitar, autodenominada Autodefensas Unidas de Colombia, las que han contado con Uribe como su más habilidoso creador y defensor. Estas dos banderas ideadas por el presidente, están diseñadas, la primera para habitar las áreas colindantes con las zonas de colonización y parques naturales y en relación directa con las fuerzas armadas para su acción contrainsurgente y las segundas hacen parte de una compleja red de inteligencia que como su nombre lo indica, su trabajo es cooperar con las Fuerzas Armadas gubernamentales en sus acciones contrainsurgentes presentada con el justificativo propósito de “lucha contra el terrorismo”. Como a los colombianos y a muchas de las gentes del exterior, las impacta de manera significativa los grandes medios de información capitalista, encargados de contra informar y obnubilar la opinión, se hace necesario que recordemos, los orígenes de esta manera gobernar y conducir los destinos de la vida política del país: Avanzada la década de los sesenta, la tristemente célebre Escuela de las Américas que instruía los oficiales latinoamericanos, introdujo en sus manuales la teoría de construir redes de inteligencia entre la población para que contribuyeran a combatir al comunismo, que según los mismos manuales era la plaga que se exportaba desde los países de Europa oriental cuya avanzada en América la constituía la República de Cuba. En resumen, era necesario encontrar mecanismos que impidieran el desarrollo de revoluciones exportadas desde Europa pasando por el Caribe. Es dentro de esa lógica que surgen las bandas paramilitares de conocida actuación criminal en todos los países del continente donde se desarrollaron actividades insurgentes como los casos de Nicaragua, Guatemala, Uruguay, Argentina y Chile entre otros. Un paso importante de la estructuración de la población, fue la asignación de armamento y entrenamiento para el combate, para lo cual contaron los criminales con asesoría de instructores extranjeros siendo el más conocido el coronel israelí Yair Klein. Con dichos desarrollos contrainsurgentes, la población se dividió en dos bandos, los que trabajaban en dichas agrupaciones y quienes se negaban a ello, estos últimos fueron considerados por el gobierno, sus Fuerzas Armadas y los mismos grupos paramilitares nacientes como sus enemigos y acusados de ser apoyo de las fuerzas insurgentes; bajo dicho supuesto fueron el objetivo inmediato por la vía de las horrendas masacres que el país ha presenciado aterrorizado, de esa manera se cumplía un propósito “quitarle el agua al pez” como manera de debilitar la insurgencia, visión de los oficiales del Pentágono, adquiridas en cruentas guerras de invasión como las de Vietnam en Asia y Argelia en el África. En Colombia el fenómeno se ha extendido hasta el presente mientras en los demás países fue desapareciendo con la extinción de las organizaciones insurgentes. De dicha concepción imperialista, bebieron los sucesivos gobiernos con el respaldo directo de ganaderos terratenientes, empresario y políticos que asumieron sus compromisos no solo con el fenómeno paramilitar sino con los carteles del narcotráfico de donde salieron colosales finanzas para sostener las bandas paramilitares que se dedicaron a masacrar la población. Luego que Uribe pactó con los cabecillas paramilitares el acuerdo que culminó con la extradición de un poco más de una decena de ellos y dejó en libertad cerca de treinta mil de sus miembros, con todas las consecuencias, se empeña en continuar su práctica de involucrar a los pobladores en grupos que comenzaron dando apoyo en inteligencia a las Fuerzas Armadas gubernamentales y hoy son potenciales grupos paramilitares. Sea necesario destacar, que en Uribe, pesan más sus obsesiones contrainsurgentes que la racionalidad política del presidente de los colombianos. Nacional REEDITANDO VIEJAS COSTUMBRES El “acuerdo militar” entre Estados Unidos y el gobierno de Colombia, ha revivido el tradicional tema de las intervenciones militares de los gringos en los diferentes continentes cuando sus intereses se sienten amenazados. Lo trágico o lo cómico, como cada cual quiera verlo, es que los gobiernos lacayos sigan creyendo que los EE.UU. tengan aliados. No es casual que Uribe o los Santos sientan que se les infla el ego cuando hablan de su “aliado del Norte”. Luego de concluida la Segunda Guerra Mundial, los EE.UU. junto con Inglaterra crearon una red de ejércitos secretos para desarrollar lo que se llamó la Operación Gladio en los países de Europa occidental para impedir que el Comunismo se expandiera por el continente, en la gestación de toda esta estructura de conspiración, sabotaje y terrorismo, estuvieron las agencias de espionaje estadounidense y británica: CIA y el MI6. En 1990 se descubre que la OTAN, desde su creación, estaba implicada en la Operación Gladio y su red de ejércitos secretos, y que el SHAPE, órgano del mando del aparato militar de la OTAN, era quien dirigía este entramado de conspiraciones, operaciones encubiertas, acciones de terrorismo, depósitos secretos de armas en diferentes países. Cada país del continente tenía su seccional de “ejército secreto”, aún los países que posan de neutrales como: Bélgica, Austria, Suecia, Suiza y Noruega. El descubrimiento de la existencia de unos protocolos secretos de la OTAN, donde los servicios secretos de los países firmantes resultan implicados en la lucha contra la expansión del comunismo, terminó por irritar al entonces Presidente de Francia Charles de Gaulle, quien considerando que dichos protocolos violaban la soberanía nacional, expulsó a la OTAN de su país y la obligó a trasladar su sede pública a Bélgica, pues su cuartel general siempre ha estado en el Pentágono. De igual manera ocurre con el SHAPE, con sede en (Casteau) Bélgica, donde el jefe siempre ha sido un general gringo. Las Fuerzas Especiales británicas (SAS) con una amplia experiencia en operaciones contrainsurgentes y no convencionales fueron las encargadas de entrenar a todo el personal que se fue reclutando para estos ejércitos secretos, incluidos los estadounidenses, de donde éstos toman el nombre para sus boinas verdes. Estos ejércitos secretos o “durmientes” siempre han estado ahí, por eso no es de extrañar que fuesen posibles las operaciones realizadas por la CIA en Europa, como los secuestros, las cárceles clandestinas y demás operaciones de sabotaje y terrorismo que aún no se sabe quien las ejecutó. La Operación Gladio se diseñó para la Europa occidental de la guerra fría, que se extendió hasta 1990, pero igual aconteció con el continente americano, donde se vivieron operaciones para mantener a sus países bajo su influencia, como aconteció desde la intervención militar en Guatemala en 1954, pasando por el golpe militar contra Salvador Allende en 1973 y cerrando su ciclo en Suramérica, para continuarlo en Centro América contra Nicaragua, Salvador y Guatemala desde sus bases instaladas en Honduras. La década de los 90 con el difundido “fin de la Historia” y el definitivo triunfo del capitalismo, en su versión neoliberal, condujo a un desastre social que puso sobre el camino nuevos procesos de cambio, que hoy configuran una esperanza para los pueblos. En el intento por frenar esta ola de los pueblos, el imperio norteamericano reactiva todo su arsenal, desde el disfrazado golpe militar en Honduras, hasta el montaje de las bases militares gringas en suelo colombiano. Pero todas ellas enfocadas a recuperar el dominio pleno sobre el continente. Se ha señalado últimamente que las salidas que se pretendió dar a Irak y Afganistán, resultaron peor que el mal que se buscaba superar, pues se llegó a tal grado de inestabilidad que es prácticamente imposible recuperar el control, y las mismas sociedades ya sostienen que siempre estuvieron mejor antes que después de la ocupación gringa. Al leer el texto público sobre el “acuerdo militar” entre Colombia y EE.UU., se comprende con claridad que no es un acuerdo, con la rigurosidad que debería ser, sino un acta de intenciones, que deja abierto el camino para definir más de una decena de “acuerdos secretos”, repitiendo de esta forma lo ya vivido con la Operación Gladio en Europa, con los llamados protocolos secretos, que aún hoy no se conocen. La readecuación de la Base aérea de Palanquero, ya presupuestada por los gringos, antes de aprobarse el mencionado acuerdo, deja claro que las intenciones no se quedan dentro de las fronteras para combatir el terrorismo y el narcotráfico, sino que se extienden hasta la Patagonia, pues en los cálculos para las operaciones se habla de la importante posición de dicha base ya que desde ahí un avión C-17 puede cubrir medio continente sin necesidad de reabastecimiento de combustible, o hasta Tierra de Fuego si se reaprovisiona allí. Según el Comando Sur, Palanquero se convertirá en una “Base de Seguridad Cooperativa”, “suficiente para que la movilidad aérea alcance todo el continente de América del Sur”. ¿Para qué se requiere una base aérea de alcance continental? Si a la par las Fuerzas Armadas colombianas se vienen reestructurando sobre la misma lógica gringa, de fuerzas divisionarias, comandos unificados, y una doctrina operacional cuyo centro es la “guerra contrainsurgente global”. Antes de finalizar el presente año se conformó la Octava División del Ejército, con el puesto de mando localizado en Yopal pretende cubrir Casanare, 5 municipios de Boyacá y los departamentos fronterizos con Venezuela, Guainía, Vichada y Arauca. Los 22 batallones y los más de 16 mil hombres, de dicha división, junto a las tropas de la Segunda División que cubre el resto de la frontera norte con el país bolivariano, son verdaderas estructuras de guerra que se alistan para planes nada pacíficos. La justificación para conseguir la financiación de la readecuación de Palanquero se hizo con el argumento que era necesaria para frenar los “gobiernos anti-estadounidenses de la región”, así que las viajas estructuras de las guerras secretas realizadas en estas y otras latitudes se reviven, ya sea como la Operación Cóndor, o como Golpes de Estado, o como escuadrones de la muerte, o como una “revolución de colores”, siempre llevando en el fondo operaciones criminales, todo para defender los intereses del imperio. Internacional UNA CRISIS MÁS QUE ECONÓMICA En el mundo de hoy está de moda hablar de crisis, de todo tipo: financiera, económica, humanitaria, ecológica, y puede seguirse enumerando. Cada evento, de carácter internacional, dice que va a tocarlas, pero todos siguen de largo. ¿Qué pasará?, pues las soluciones siguen aplazándose. Cuando Pedrito Pérez lleva sus ahorros a un banco lo hace en su buena fe para ganarse unos intereses y tener su dinero asegurado. Pero los dueños de los bancos, al estilo de Carlos Sarmiento Angulo, tienen en sus cálculos pagarle a este ahorrador los intereses más bajos y prestar ese dinero y el de millones de ahorradores a unos intereses más altos, o con dicho dinero ajeno realizan negocios que les renten mejores utilidades para su beneficio privado. Estos intereses poco atractivos para los ahorradores, es lo que los lleva a buscar otras alternativas que sean más rentables y terminan cayendo en las redes de las pirámides, que al ser permitidas largo tiempo por el gobierno, producen enormes pérdidas a millones de modestas familias. Esta realidad es la que ha llevado a varios estudiosos del tema a decir que “es más delincuente el que crea un banco que el que lo roba”. Es la “lógica” del capitalismo la causante de todas estas crisis, pues en el corazón de éste se encuentra su desmedido afán por el lucro privado, a costa de la injusticia y la miseria de muchos, a tal punto que hoy se habla de la necesidad de un nuevo modelo de civilización, pues si el mundo sigue funcionando con dicha “lógica” pronto estaremos sin planeta apto para la vida humana y para muchas especies. Con el agravante que en el neoliberalismo el sector financiero especulativo se vuelve dominante. Hoy se habla que la economía está en crisis, que se frenó su crecimiento, que se necesita tener unos porcentajes de incremento del Producto Interno Bruto (PIB) para que la economía se normalice. Pero por otro lado se dice que el planeta no soporta más el ritmo de explotación irracional de los recursos que hay en él. La conciencia sobre el daño que ha causado esta “lógica” del capitalismo no ha logrado frenar la irracionalidad, sobre todo de los países que controlan el poder mundial, encabezados por los Estados Unidos. Pese a lo anterior, se han originado importantes reflexiones que alertan a la humanidad y claman con urgencia un cambio de fondo a la sinrazón del capitalismo, que ponga fin a la civilización depredadora en que vivimos. La actual crisis económica ha traspasado sus barreras y hoy se manifiesta también en una grave crisis ecológica y de recursos naturales. Se ha alterado la capacidad de reproducción natural de ellos y no pueden hacerlo al mismo ritmo de derroche que el capitalismo lo exige. El estilo de vida que ha impuesto el imperio del norte y el capitalismo neoliberal es imposible hoy, pues el 20 % de la población que habita el Norte, consume más del 80 % de los recursos del planeta, y si seguimos así en unas pocas décadas vamos a necesitar más de 5 planetas iguales a la Tierra. Estudios recientes de instituciones internacionales señalan que la mitad del mundo es vulnerable a la inestabilidad social y a la violencia debido al aumento de los precios de los alimentos y la energía; a la desertificación de las tierras, al agotamiento de las fuentes de aguas y a la reducción de su suministro. La reducción mundial de los inventarios de petróleo ha disparado la producción de agrocombustibles, afectando sensiblemente el uso de la tierra para producción de alimentos e incrementando significativamente el precio de éstos, y conduciendo por tanto las grandes mayorías a padecer hambre. Las economías emergentes de China y la India, que si bien se muestran como gestoras de una nueva configuración de poder mundial, quizá proclives al multilateralismo en las relaciones internacionales, no logran generar una nueva “lógica” productiva. Su crecimiento económico viene haciéndose sobre la base de unos patrones de consumo occidental para atender las demandas de un incremento significativo de una clase media, donde la masificación de los automóviles elevan las emisiones de efecto invernadero, que terminarán de acelerar los procesos de calentamiento global. Como podemos ver, estos países que se muestran como los que irán desplazando el poder económico estadounidense, reproducen su modelo productivo y aceleran el cambio climático. La misma lógica del “socialismo real”, donde se consideraba que los recursos naturales eran inagotables y donde las fuerzas productivas podían crecer hasta el infinito, hoy también se cuestionan. Hoy, se requiere un nuevo modelo civilizatorio, que coloque el interés de la vida sobre la Tierra y la estabilidad de la humanidad en el centro de las prioridades. Ese nuevo paradigma está claramente formulado, es una sociedad poscapitalista, donde se haga un uso sostenible de los recursos naturales y para atender las necesidades de la sociedad, donde se viva en equidad y en una democracia generalizada. No puede seguirse pensando en los parámetros capitalistas para medir la economía, hoy el PIB, no es un instrumento objetivo para medir la sanidad de ella, pues para que el planeta sea habitable se requiere no seguir creciendo económicamente como se viene haciendo. La única manera de seguir existiendo la humanidad es que ella tome otro rumbo. Internacional CINCO MENTIRAS IMPERIALES, MILES DE MUERTOS. 1. La Base de Guantánamo, en territorio de la isla de Cuba, continúa ocupada por los Estados Unidos. Convertida en cárcel extraterritorial, es mucho más visible su ilegalidad. La cárcel que mantienen para los prisioneros de la guerra que desataron contra la extraña red Al Qaeda y sus ramificaciones en el Oriente Medio, sigue existiendo. Las torturas y vejámenes continúan contra los seres humanos allí confinados, muchos de ellos, como se ha demostrado, inocentes. La ignominia de este antro, es una mancha imborrable en la bandera imperial. La promesa realizada al pueblo gringo por el ahora Emperador no se ha cumplido. 2. La guerra contra Afganistán. Dentro del mismo libreto ficticio de la guerra contra el terrorismo, el gobierno de G. W. Bush atacó el pequeño país de Afganistán el 8 de noviembre de 2001. Enclavado en el centro oeste de Asia, con un analfabetismo de más del 50%, donde solo el 12% de la población accede al agua potable, con una esperanza de vida de 47 años, está situado de penúltimo (181), en la clasificación en el Índice de Desarrollo Humano de la ONU. Ya son cerca de mil los soldados yanquis que han muerto en esta guerra de agresión a 11.000 kilómetros de distancia de Washington. Desde que el Emperador Obama asumió el 21 de enero, sus soldados en Afganistán han matado aproximadamente, según cifras oficiales, a 160 civiles. De ellos 56 niños y 15 mujeres. Ahora huyendo hacia adelante del pantano afgano, Obama decide enviar 30.000 soldados más, después de recibir el premio Nobel y a pocos días del ajusticiamiento de siete agentes de la Central de Inteligencia, CIA, a manos de la Resistencia. 2a. El gran engaño a la opinión, que pone a pensar en Colombia: " (...) Actualmente hay 104.000 contratistas del Departamento de Defensa en Afganistán. Según un informe de esta semana del Servicio de Investigación del Congreso, como resultado de la próxima ‘oleada’ de 30.000 soldados en Afganistán, podrá haber hasta 56.000 contratistas adicionales. Pero existe otro grupo de contratistas que a menudo no es mencionado: 3.600 contratistas del departamento de Estado y 14.000 contratistas de USAID. Eso significa que la actual fuerza de EE.UU. en Afganistán es de aproximadamente 189.000 (68.000 soldados y 121.000 contratistas). Y hay que recordar que eso es ahora mismo. (...) Es probable que dentro de un año haya más de 220.000 personas financiadas por EE.UU. en Afganistán. EE.UU. ha gastado más de 23.000 millones de dólares en contratos en Afganistán desde 2002. El próximo año, la cantidad de contratistas se habrá duplicado desde 2008, cuando los contribuyentes financiaron más de 8.000 millones de dólares en contratos relacionados con Afganistán." (Tomado de un artículo de Jeremy Scahill, en Counterpunch, traducido y publicado en Rebelión el 21 de diciembre de 2009.) 3. Iraq destruido. La presencia de las tropas invasoras se pactó con el gobierno títere iraquí para 2011. Pero el Emperador Obama en su discurso en El Cairo para los países del área y los islámicos, planteó el 2012, como el año final de la salida definitiva. Obama sabe que no hay justificación histórica, ni política para la invasión y la destrucción de Iraq. Con qué justificación se mataron un millón de seres humanos?. En su discurso no hubo una disculpa, un mea culpa imperial. Obama siguió con las mentiras, menos burdas que las de Colin Powell y Bush, pero al fin mentiras imperiales. Sus títeres siguen destruyendo Iraq, con apoyo de mercenarios y de las tropas ocupantes. Las bombas continúan, la guerra sigue. Estados Unidos y sus aliados deben salir de Iraq, sin condiciones e indemnizar a ese sufrido pueblo victima de una guerra de rapiña realizada sin ningún escrúpulo. 4. Honduras. Palmerola es la principal base yanqui en Centroamérica. Desde allí se apoyó el golpe de Estado que se impuso contra el gobierno de Zelaya. Toda la legitimación del gobierno espurio y la elección de Lobo, tiene el sello del Departamento de Estado de los Estados Unidos, que quiere presentarse como mediador y espectador de los acontecimientos. Obama definió una forma de relacionarse con nuestros pueblos y gobiernos. Escogió la trampa y la vía de la fuerza. Todo lo que expresó en Trinidad y Tobago, sobre los nuevos tiempos quedó en palabras, fueron mentiras imperiales. Zelaya sigue en Honduras, en la Embajada de Brasil. Lobo, el "flamante" presidente, no tiene la más mínima legalidad. El pueblo hondureño, perdió una batalla, pero sigue combatiendo por construir una democracia que pasa por una Asamblea Nacional Constituyente. Esa es la decisión del pueblo, contra ella se estrellan Obama y sus lacayos. 5. Colombia y Venezuela. El camino de la guerra imperial es el escogido. El mal llamado Acuerdo de colaboración que se firmó entre los Estados Unidos y el gobierno traidor de Uribe, no es más que el desarrollo de la estrategia de contención y reposicionamiento imperialista para Sudamérica. La insurgencia colombiana, los nuevos gobiernos progresistas, los recursos energéticos y acuíferos son los objetivos. La justificación del combate al narcotráfico y "el terrorismo" para la presencia yanqui en nuestras tierras insurrectas, es una mentira del Emperador sonriente, quien desata las manos del Pentágono y la CIA, para llenar de miseria a Sudamérica. Las bases yanquis que rodean Venezuela, que se asientan principalmente en Colombia, son como ha sido denunciado, una avanzada en el diseño imperialista de asalto al mundo. No pasaran. El Emperador de la Guerra solo lleva un año. El premio Nobel de la Paz, viste el camuflado en las guerras de rapiña contra los pueblos del mundo. Cinco mentiras imperiales, una misma estrategia de asalto planetario, miles de muertos. www.eln-voces.com www.patrialibre.org