Nota de la Redacción: este 26 de abril se cumplen 80 años del bombardeo hecho por la aviación fascista contra la población de Guernica, como castigo por las posiciones republicanas y revolucionarias adoptadas en el país vasco, dentro de la guerra civil española. En memoria de las víctimas de Guernica, la Delegación de diálogo del ELN, envía este mensaje:

Para nosotras y nosotros hay símbolos que representan la relación viva entre memoria y dignidad. Entre barbarie y civilización. En ese horizonte está nuestra conciencia sobre lo que nunca debió ocurrir y nunca deberá ser olvidado. Por eso Gernika es una luz sobre nuestro presente de lucha por los derechos de los pueblos, por su resistencia frente al crimen de los poderosos.

Les hablamos desde la realidad de un país que muchos de Ustedes saben que es un territorio de esperanza, pese a las sombras del magnicidio, a las páginas de ignominia, de violencia contra el pueblo. Comprenderán por eso el dolor que acá hemos vivido en una historia de opresión y exclusión en la que hemos tenido que ejercer el derecho a la rebelión y en coherencia buscamos una solución política al conflicto para encaminarnos con hechos hacia una paz transformadora.

Cuando leemos sobre el bombardeo cobarde que hace ochenta años sembró de tragedia a Gernika, cuando recorremos los pasajes de horror vividos ese 26 de abril de 1937, cuando recogemos en nuestro corazón y pensamiento el sufrimiento del pueblo vasco desde antes y desde entonces, no puede ser de otro modo: nos sentimos hermanos y hermanas, compañeros y compañeras en esta brega por la libertad frente al terror.

Estamos ahora en Quito – Ecuador, en diálogos de paz con el gobierno colombiano conforme a una agenda firmada en Caracas el 30 de marzo de 2016. Nos hallamos buscando fórmulas para avances reales y no retóricos, para cambios básicos urgentes, demostrativos de una voluntad de transformación y democratización en diferentes esferas de la vida nacional.  En este histórico reto, afrontamos el crucial desafío de no dejarnos confundir sobre la paz sin justicia social. De no dejarnos confundir en un futuro sin pueblo, de no dejarnos confundir sobre los responsables máximos de esta guerra desatada por intereses de codicia, avaricia, segregación y desprecio a las mayorías.

Verdad toda, pero verdad de todos. Este es nuestro compromiso cuando hablamos de los derechos de las víctimas y de los pueblos. Diremos sobre nosotros y sobre nuestra rebelión, incluyendo nuestros aciertos y errores; en consecuencia, exigimos con la frente en alto, que las elites y sus aliados en décadas de guerra sucia digan toda la verdad que deben, sobre medios y métodos de guerra y logremos poner fin al encubrimiento de los grandes poderes, de los verdaderos asesinos.

Es a partir de ahí, es a partir del compromiso de no utilizar la violencia para mantenerse en el poder de quienes siempre lo han ejercido, es a partir de construir una democracia donde realmente estemos todos que podrá haber justicia, deberes y formas correspondientes de reparación, y por supuesto obligaciones y garantías ciertas de no repetición.

Lo decimos en un contexto en el que, en el año 2016 fueron asesinados 171 líderes y activistas sociales. Además, cuando el paramilitarismo de nuevo incursiona a la vista de todos, comenzando por las autoridades estatales que les prestan su colaboración eficiente, cuando los organismos estatales directamente realizan acciones violatorias de los derechos humanos y del derecho humanitario.

En ese esfuerzo de resistencia y de construcción de una paz verdadera, contamos con su ejemplo, con su autonomía, con sus experiencias de autogobierno y de autogestión, con su lucha por la soberanía, con sus palabras de aliento y solidaridad, para que ni el memoricidio, ni el genocidio, ni el politicidio tengan la última palabra.

Guernica  y la voz de su gente, y el Guernica, con la voz de la creación de Picasso, de la recreación simbólica de fuerzas abatidas que resurgen al final ante la oscuridad, ante la brutalidad y ante  la sinrazón del totalitarismo fascista, fascismo que como un fantasma recorre el mundo .Todo ello nos interpela y abraza; es por eso su recuerdo una insignia que nos une en el mundo para quienes creemos en los valores de rechazo a la guerra cobarde de los poderosos, y no renunciamos a decir: ¡no!  a la injusticia.

Parafraseando a Picasso al decir que la pintura no está hecha para decorar las habitaciones, sino que es un instrumento de guerra defensiva contra el enemigo, igualmente la memoria y la lucha contra la impunidad del genocidio no son ornamentos de una política transitoria y de transacciones, sino que deben servirnos, como lo dijera el jesuita vasco Ellacuría: “La verdad de la realidad no es lo ya hecho; eso es sólo una parte de la realidad. si no nos volvemos a lo que está haciéndose y a lo que está por hacer, se nos escapa la verdad de la realidad.”

Desde la esperanza de una Colombia donde se sepa quiénes y por qué ordenaron la desaparición de más de 60 mil personas, el porqué de la tortura, el porqué de las miles de masacres y el porqué de los crímenes de lesa humanidad que se siguen cometiendo sistemáticamente.  No demos una licencia moral; ni sobre el pasado, ni sobre el presente, ni sobre el futuro, a quienes buscan perpetuar sus privilegios obtenidos con la sangre de los inocentes. Mantengamos en alto nuestras banderas, las banderas de la justicia y de la paz, las banderas de la solidaridad y de la hermandad para los pueblos del mundo. Desde esa esperanza de no más guerras, por una paz para todos, por el buen vivir para las mayorías, les enviamos un abrazo y les invitamos a participar de este proceso.

 

 

Eskerrik asko, besarkada bat

(Muchas gracias, un abrazo)

 

Delegación de Diálogo

Ejército de Liberación Nacional de Colombia

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